¿A qué saben los rivales de Colombia?: Costa de Marfil

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Para ambientar los enfrentamientos del grupo C, con la tricolor nacional frente a Grecia, Costa de Marfil y Japón, un periodista se aventuró a hacer una radiografía de cada uno a través de su paladar y las historias que saben mejor cuando se habla de fútbol.

Dado que las tres selecciones que tendrá en frente Colombia durante la primera fase del Mundial son tres rivales poco conocidos en la cancha por los cafeteros, hace falta entonces buscar un camino diferente para estudiar su fútbol. Este experimento mundialista, deja claro que serán tan difíciles los partidos como lo fue explorar su gastronomía en una ciudad internacional y apasionada por el deporte rey en su máxima expresión. Así sabe Costa de Marfil, el segundo rival de Colombia en el Mundial.

Por Juan Camilo Palomar

Deportes@elpueblo.com.co

Las raíces de Marfil

Tan difícil como encontrar un restaurante africano en Cali resulta adentrarse en la cultura de Costa de Marfil. Son tradiciones aún desconocidas entre los colombianos. Aquí no se encuentran platos como el tieboudienne, que es el más tradicional de Senegal, o el tufú tan explorado en el África central.

El jambalaya es el plato más cercano a la cocina africana, por sus orígenes en la esclavitud /Foto: Juan Camilo Palomar
El jambalaya es el plato más cercano a la cocina africana, por sus orígenes en la esclavitud /Foto: Juan Camilo Palomar

La comida que más se acerca a las raíces africanas la encontré en el Restaurante Café del Sol, que tiene sucursales en El Peñón (al oeste de la ciudad) y en Ciudad Jardín, en el sur. El nombre Jambalaya, cuya etimología desglosa el significado de Jambón, en francés Jamón, y ‘ala ya’, que en lenguas africanas sugiere arroz.

Esta mezcla franco africana, dicen los libros de historia, data de la fundación de Nueva Orleans, al sur de Estados Unidos, por parte de los franceses, quienes se apoyaron en esclavos africanos para que estos construyeran la civilización de la ciudad costera. Además de eso, terminaron encontrando una gran mezcla de ambas culturas que dejó como herencia el Jambalaya, un plato que en Cali sólo se consigue en el Café del Sol.

Pero su nombre también exalta el colorido que me permite asociarlo a Costa de Marfil, así que se me ocurre pensar que esa base de arroz con jamón, adaptado con la exploración de la carne y la salsa creole, que pica por esa pimienta favorita en África, servirá para el encuentro de sabor mundialista que enfrenta a Colombia con los elefantes.

Digno de un rival de mitad de calendario en el Grupo C, el Jambalaya es recomendado como almuerzo. Un buen partido, condimentado por ese picante inconfundible que evoca las raíces africanas sin caer en los excesos mexicanos, se acompaña bien con el complemento fresco de un mojito o un vino rosa, lujos bastante occidentales para una cultura conocida ampliamente por su recursividad y austeridad en medio de desiertos enteros de condiciones extremas.

El restaurante Café del sol tiene sucursales en El Peñón y Ciudad Jardín /Foto: Juan Camilo Palomar
El restaurante Café del sol tiene sucursales en El Peñón y Ciudad Jardín /Foto: Juan Camilo Palomar

Su preparación dura 10 minutos y queda bien para una persona. Pero es apenas una ventana abierta para conocer las costumbres de una cultura marfileña y africana marcada por los platos a base de yuca fermentada y especias combinadas con carne picada. Hace poco, un amigo camerunés agregó que en Costa de Marfil se diversifica el maní con esa naturaleza propia de quienes son llamados la nación de los elefantes, esa fuente inigualable del costoso marfil que da nombre a ese país.

El color de las camisetas mundialistas de esa nación también está presente en sus comidas. El naranja de las carnes picadas, saborizadas con salsas hechas de pimienta, y el verde de las hojas de esa yuca que tanto les gusta, o las habas y el tef, un cereal que sólo se cultiva allá, armonizan el símbolo cromático de un país que asiste por tercera vez consecutiva a la cita con la élite del fútbol mundial.

La prueba que conseguí en Cali me hace pensar que en la cancha, Colombia superará satisfactoriamente a los marfileños, en un partido vistoso, colorido. Digno de la mitad del grupo. Apenas justo para dos equipos cuyo fútbol adquiere sabor cuando apelan a sus orígenes, esos que unen por el Pacífico al África que hicieron esclava con la América prometida.

El menú de Café del Sol tiene platos que retratan el sabor de culturas extranjeras y caleñas /Foto: Juan Camilo Palomar
El menú de Café del Sol tiene platos que retratan el sabor de culturas extranjeras y caleñas /Foto: Juan Camilo Palomar

En Café del Sol, mientras tanto, la comida internacional evoca las más puras sensaciones de esa pregunta que ronda estos relatos: ¿A qué sabe un lugar?, ¿Cuál es el condimento de una cultura?

Una variada carta deja entrever platos propios de las tradiciones Thai y de países sudamericanos como Perú, pero también presenta los nombres de lugares emblemáticos de esa Cali más célebre a nivel nacional, como el Pascual Guerrero, San Antonio, Cristo Rey o Pance, la emblemática Jovita y el sonido inconfundible del Cali Pachanguero. Con la seguridad de quien ha explorado la cultura africana a través de un plato adaptado, puedo decir que al menos en el paladar, los sabores se convierten en el vehículo más indicado para vivir una experiencia de mundial.

¿A qué sabe Grecia?

¿A qué sabe Japón?

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