Antonio Nariño

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 Por Patricia Suárez

narinoPrócer de la Independencia y  primer periodista político en la historia nacional,  recibió del sobrino del Virrey Ezpeleta, quien sabía del lector granadino y su afición por el conocimiento de la filosofía, la ciencia, las artes, la literatura, la economía, la política, la historia de la revolución francesa y el establecimiento de su constitución.

Nariño, hijo de una familia acaudalada criolla,  hizo de su extensa biblioteca una librería  donde “intercambió, vendió, prestó e importó libros, textos, periódicos”  y  fundó la Tertulia “El Arcano Sublime de la Filantropía”   reuniendo a la intelectualidad criolla a debatir sobre la modernidad política,  la necesidad de abolir las ideas monárquicas e integrar el conocimiento del  pensamiento ilustrado.

Nariño tradujo y  publicó  en La Bagatela,   periódico fundado por él “poco después de la imposición de la Junta Suprema de Santafé en 1810 que se convirtió en una camarilla de privilegiados criollos que privilegiaban sus intereses  políticos y económicos, así como de las provincias federales”. “La declaración de los derechos del hombre” impresos en la “Patriótica” imprenta de su propiedad, hecho que propició su condena.  Antonio Nariño      argumentó en su defensa que el libro formaba parte de la biblioteca del Virrey; poco importó a los  jueces Oidores de la real audiencia la argumentación de Nariño y lo condenaron a 10 años de prisión.

Era evidente que las reformas borbónicas  inspiradas en la ilustración tenían como  objetivo de la Corona  resolver la situación interna de la península y las relaciones con las colonias, asumir de forma directa el control burocrático y el   poder  delegado a grupos y corporaciones y timonear la dirección política, económica y administrativa para beneficio económico de la metrópoli,  no para despertar la conciencia política  y en consecuencia   los  derechos e intereses económicos, culturales y territoriales de los criollos.

 El 16 de julio de 1813,  Nariño Declaró:

De hoy en adelante, Cundinamarca es un Estado Libre e independiente, y queda separado para siempre de la corona y gobierno de España y de toda otra autoridad que no emane inmediatamente del pueblo o sus representantes. Toda unión de dependencia con la metrópoli está rota enteramente”.

 El prócer   tributó a este país de inteligencias claras en su historia no solo como alcalde, militar, conspirador,  intelectual y desde la Magistratura del Estado,   la identidad que nos permite salir de la orfandad, el pensamiento político moderno,  libertad y soberanía. Momento cumbre que muestra el carácter sobresaliente de las naturalezas mayores, paradigma del hombre ciudadano lúcido y fundante.

 Pareciera que en Nariño se juntaran los siglos y un procesador cuántico demostrara la unidad integradora de la historia en la dialéctica concluyente de ser él referencia principal a nuestro Siglo XXI; referencia obligada para esta nación urgida de la praxis del pensamiento ético-social, de la firmeza determinante del carácter en  las  acciones  de bien en lo cotidiano y ante  los  imperativos del tiempo presente y futuro.

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