Así habla Judas

0

Por Patricia Suárez

ASI HABLA JUDASEl libro Así Habla Judas/Doctrina del Hombre Dios del escritor Iraní Amir H. Fetanat,  en discursivo místico poético nos introduce al alto concepto de la divinidad desde la autoconciencia del “Yo” de Judas, el traidor, enraizada en lo más profundo de la historia humana.

Judas Iscariote arrepentido se humilla reconociendo su propia indignidad y pobreza ante el tabernáculo donde mora perpetuamente Dios  en la naturaleza de Jesús, el hacedor de luz, quien se pronuncia en el verbo hecho hombre y en su logos: la sublime  doctrina del bien y el amor, maestro y guía,  le revelara los misterios y  secretos del amor, su materialización en el hacer: curando, multiplicando, trayendo  sosiego a los  atribulados y sufridos, resucitando los muertos y dejando una estela de luz en cada paso, en cada gesto, en cada acción de Dios hecho hombre.

Judas, reflexivo, dialoga consigo mismo en la angustia de ser el traidor que -por treinta monedas- entregó a su maestro con un beso a los guardias del imperio romano, la noche del Getsemaní bajo las estrellas cuerpos llenos de luz.  Medita, recuerda la pregunta  que hiciera a su maestro: “¿Por qué me enseñas los secretos a mí cuando mi cuerpo está hecho de un alma que con una brisa de duda se estremece?”

La culpa, ella misma es pena; definir, comprender, indagar  el por qué de su pecado, la verdad de su destino. Y nos dice el narrador: “… incluso desde antes de su nacimiento estuviera predestinado a soportar el castigo de un pecado que no había cometido… ”  y presentido por él desde el comienzo de sus primeros años allá, en Queriyot, “una aldea de Judea, en un tiempo y en una tierra donde la oscuridad siniestra dominaba la luz y el imperio del mal subyugaba el reino de Dios”.

Judas Iscariote era necesario. Por ello Jesús, hijo de Dios, eligió a su discípulo; aquel que cargaría sobre sus hombros la traición y la culpa y, ejemplarizante,  dejaba a la humanidad el imperativo del bien ante el mal que destruye la naturaleza y reduce las “ciudades a multitudes cenizas”.

Juan el Bautista, dice Judas: “… me enseñó que el sufrimiento de los hombres proviene de la pequeñez de sus dioses. Mira la tierra, mira dónde ha llegado el hombre…”

“…los maestros de la escuela del amor… Ellos veían la unidad detrás de la diversidad y predicaron la unidad y la unión”.

El escritor Amir H. Fetanat, en su libro “Así Habla Judas”,  cuyo lenguaje metafórico en magnifica prosa poética cautiva y en su ardua labor reflexiva nos entrega con generosa inteligencia, respondió  a mis  preguntas sobre el tema:

“El concepto de Dios para mí es el alma del universo. El alma de La totalidad y el universo (desde el macrocosmos hasta microcosmo) es la manifestación de este Dios.

El amor llega con conocimiento, el amor es el acercamiento de las almas y el Hombre-Dios es la persona cuya su alma he unido con el alma del universo o sea Dios. Pueda ver con los ojos de Dios y la palabra de Dios sale de su boca. La experiencia de Moisés, Jesús, Mahoma.

Súper hombre es la meta y el estado más sublime y trascendental en la filosofía de Nietzsche y el camino es la voluntad de poder. Mientras en mi concepto el Hombre Dios es la perfección del hombre y el camino la reflexión y la contemplación.

La ciencia es el resultado de toda la humanidad y está basado sobre la lógica y la razón y para llegar al conocimiento debe definir el concepto para conocerla.

Mientras el amor viene de la reflexión y la contemplación y vea la totalidad.

En mi concepto la unión de la ciencia y el amor, la lógica y la contemplación deben definir y construir el mundo.

Dios (olvidando las definiciones y conceptos de dios en las religiones) existe porque existe el universo, como dije Dios es el alma del universo…exactamente como uno es más que los huesos y carne y tiene un alma también universo tiene su alma pero solo los que contemplen pueden ver esta alma con ojos de cerebro (corazón)

 …empleando la ciencia (la lógica y la razón) y el amor (poder ver el alma)”.

La lectura de “Judas Habla Así”  significó: “Volver a sentir profundo como un niño frente a Dios”

Comments are closed.