Bases para un modelo de desarrollo rural para la paz

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El Instituto del Pensamiento Liberal y el Centro de Estudios e Investigaciones del Cooperativismo adelantaron un proyecto de construcción de un nuevo modelo de desarrollo rural para la paz, para alimentar el debate que se ha abierto en el país en el contexto del proceso de paz que adelantan el Gobierno Nacional con la guerrilla de las Farc.

Dado que en el texto del propio acuerdo general para la terminación del conflicto, la partes han identificado la promoción de esquemas de propiedad solidaria y cooperativa, como una de las decisiones que se deben tomar para conseguir la terminación del conflicto armado consideramos indispensable aportar al debate y alimentar ese punto con algunas de las bases para la construcción de un modelo de desarrollo rural para la paz, con énfasis en la promoción de modelos empresariales asociativos del tipo cooperativas que permitan un esquema de economía inclusiva para asegurar a pequeños propietarios y productores su participación en el mercado.

El sector rural colombiano se ha venido moviendo entre dos extremos: uno, el de una economía campesina de pequeños propietarios que no logran niveles de ingresos suficientes que impiden disminuir las tasas de pobreza de la misma manera que lo que ocurre en el sector urbano; de otra parte, grandes desarrollo agroindustriales que requiere inversiones importantes que no incluyen en forma adecuada a los campesinos. La propuesta es salir de esa dicotomia a través de esquemas asociativos que logren las escalas necesarias para participar en el mercado y que garanticen que los campesinos participan de la riqueza y de los excedentes que genera la producción y transformación de los bienes en el sector.

En resumen, la propuesta se basa en los siguientes seis puntos:

1.     El combate a la concentración de la propiedad, Cargas impositivas progresivas por tamaño y producción

Es un dato suficientemente conocido que en Colombia la distribución de la propiedad rural es altamente inequitativa y que el fenómeno de la concentración de tierras en unas pocas manos se profundizó entre los años 2000 y 2011.  Los datos del Informe de desarrollo humano del PNUD de 2011 son suficienetemente reveladores, por tanto no basta con pensar en ampliar la frontera agrícola, o usar tierras improductivas, sino que se hace necesario identificar herramientas que permitan en algunas y zonas y en función del tipo de productos y las características geográficas democratizar la propiedad de la tierra.

Es muy importante intervenir en el precio de la propiedad de las tierras más aptas para la producción, porque sus altos valores hacen imposible que los campesinos puedan acceder a ella o conservarla. De otra parte, habrá que considerr cargas impositivas progresivas para castigar tierras subutilizadas, así como tamaños de producción muy grandes.

 2.     La promoción del esquemas asociativos y cooperativos de producción

También parace haber un consenso sobre la necesidad de diseñar esquemas asociativos para conseguir economías de escala que hagan más competitiva la producción por parte de pequeños productores.

Las experiencias nacionales e internacionales demuestran que las empresas solidarias y cooperativa, como lo contempla el acuerdo general para terminar el conflicto, así como la propia Constitución Política, en un texto cuyo desarrollo es una tarea pendiente, pueden ser un modelo empresarial que genere economías inclusivas.

Se hace necesario adoptar incentivos, procesos educativos, así como remover obstáculos para facilitar y promover modelos de coopertivas agroindustriales.

3.     La creación de zonas de reserva campesina

Las zonas de reserva campesina que han sido adoptadas en Colombia por vía legal desde hace varios años pueden ser el esquema ideal para garantizar que los adjudicatarios de tierras baldias o que los pequeños propietarios no van a ser desplazados por grandes capitales que promueven proyectos agroindustriales de gran escala.

4.     La coexistencia de diversos modelos empresariales

Todas las recomendaciones indican que, cualquiera que sea el modelo que se promueva, debe considerar la coexistencia de proyectos de diversas escalas, ya que la competitividad en el sector obliga a que en algunos casos sea necesario desarrollar proyectos de gran escala y que en otros sea posible conseguir rentabilidad en niveles medianos o incluso pequeños.

De cualquier manera la recomendación es que los esquemas asociativos se hagan entre las distintas dimensiones empresariales, es decir que las cooperativas o cualquier modelo de asociatividad que se adopte no debe ser exclusivamente entre pequeños.

5.     La ampliación de la frontera agrícola

Colombia tiene un enorme potencial de crecimiento en el SA, considerando que de las 21.5 millones de hectáreas de superficie con vocación agrícola, actualmente solo están siendo cultivadas 4.7 millones en agricultura y 397 mil en forestales comerciales. Es decir que hoy en día solo se explota el 24% del área cultivable. El reto central de la política pública debería ser estimular la inversión productiva de tal forma que aumente la producción con destino a los mercados locales e internacionales.

Desde el punto de vista estructural los expertos coinciden[1] en dos temas que han afectado la inversión: inseguridad y títulos de propiedad precarios. En este contexto si el proceso de paz es exitoso se podrán remover los dos principales obstáculos que han tradicionalmente afectado el desarrollo del sector.

6.     La prestación de servicios sociales que reconozcan las diferencias entre lo urbano y lo rural

Se hace necesario modificar las reglas de asignación de recursos públicos para la prestación de los servicios sociales básicos en el sector rural, ya que en muchas ocasiones éstas no reconocen las enormes diferencias entre los centros urbanos y los sectores rurales.

Por ejemplo, el valor que por capitación asigna la nación a las entidades territoriales en materia de educación es igual si se presta el servicio en el sector rural que en los centros urbanos.



[1] Ver entre otros Jose Leibovich y Laura Estrada, “Diagnostico y recomendaciones para mejorar la competitividad del sector agropecuario colombiano. Informe Final. Centro de Estudios Regionales Cafeteros y Empresariales, Octubre 2008.

 

Ver también:

Primer acuerdo conjunto: Reforma Rural Integral

Hacia un nuevo campo colombiano: reforma rural integral

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