Cali, sede de los Juegos de Palabras

0
Floro Hermes G.
Floro Hermes G.

Por Floro Hermes Gómez Pineda

Twitter: @Florohermes

Las miradas del mundo están puestas en Cali desde el pasado 25 de julio, con motivo de los World Games, un certamen considerado como el segundo más importante después de los Juegos Olímpicos, cuya sede la consiguió para Colombia el visionario Pascual Guerrero Arana, quien por estos días está fuera del país.

Los que organizaron estas importantes justas deportivas mundiales, no sé si por impericia, por negligencia o por imprudencia, permitieron un lamentable error de ‘tipeo’ en casi mil medallas: omitieron la letra “l” en la palabra world; las preseas dicen textualmente “Word Games” y no “World Games”.

Este grave error de ‘tipeo’ lo calificó el señor alcalde de la ciudad, a través de su cuenta de Twitter, en respuesta a Mábel Lara, como un error de ortografía “nimio”, es decir, “insignificante, sin importancia, excesivamente minucioso”, aunque se cambiara radicalmente el significado de la denominación de los juegos.

Tal cambio “nimio” en la denominación de los juegos quiere decir que, en vez de arquería, se debería jugar a buscar palabras; en vez de batalla de fuerza, completar palabras; en vez de billar, cowboy word search; en vez de duatlón, palabras encadenadas; en vez de korfball, sopa de letras…, etcétera. Luego, el asunto no es “excesivamente minucioso”, es de fondo.

¿Pero cómo explicar que un grave error ortográfico que modifica el sentido de lo que se actúa sea visto como “excesivamente minucioso” por un agente público, quien está obligado a la minuciosidad, al cuidado en extremo?

Esto se explica desde el quehacer diario en que ha caído la actividad pública en Cali y el Valle del Cauca: hoy nuestros funcionarios (con raras excepciones) no entienden que el incumplimiento de uno solo de los requisitos dentro un proceso establecido por la ley, así el Estado no sufra una pérdida, menoscabo o daño alguno, es un delito por cuanto la administración sufre un daño en su credibilidad, en su confianza.

Al respecto, el Comité Organizador de los Juegos afectó la imagen de Colombia, pues transmitió una idea de desidia, de falta de cuidado y de interés, conducta que se ve agravada si se tiene en cuenta que el señor director de Coldeportes afirmó a través de la radio que él había advertido del error ortográfico a los organizadores. Entonces, ¿por qué no actuaron en su debido momento? ¿Es acaso un “deje así”?

Pero el asunto no concluyó allí. El señor presidente de la IWGA, INternational World Games Association, el señor Froehlich, expresó perentoriamente: “La IWGA dio la instrucción para que se reemplacen las medallas. Los deportistas se preparan por cuatro años para los Juegos y la medalla es el significado especial, el único premio que se llevan”.

En conclusión, en los momentos actuales el país se esfuerza por demostrar que ha alcanzado la mayoría de edad; sin embargo, el Comité Organizador de los Juegos presenta a Colombia como un país incapaz de valerse de su propio entendimiento, como un país que no es moderno.

Comments are closed.