Cali sigue esperando la Manzana del Saber

0

Es uno de los pocos espacios que tiene Cali para el desarrollo de la lectura y la ciencia. Se trata de un proyecto comprendido por una manzana entera del barrio 3 de Julio, que por largo tiempo ha estado en construcción; sin embargo, las obras no concluyen, fiel reflejo de la inestabilidad política de la administración departamental, propietaria del predio y gestora de la iniciativa.

Panorámica de la Manzana del Saber desde la calle Quinta. Fachada de la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero
Panorámica de la Manzana del Saber desde la calle Quinta. Fachada de la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero

A partir de 2002, es decir, casi desde hace doce años, se comenzó a hablar del proyecto La Manzana del Saber. Para entonces, durante la administración del gobernador Germán Villegas, la calle Quinta con avenida Roosevelt, al sur de Cali, dejaría de ser una esquina más de la ciudad para volverse uno de los pocos centros dedicados a la cultura, la ciencia, el entretenimiento, en la capital vallecaucana. Ya para la época, desde 1990, funcionaba en el lugar, sobre la calle Quinta, la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero.

Desde entonces, la Manzana del Saber se ha construido por partes. Lo primero se hizo en 1990: la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, que con más de 80.000 libros sirve, sin lugar a dudas, a la comunidad de Cali. Luego, poco a poco fueron llegando otras oficinas, centros culturales y de la ciencia como el museo de Ciencias Naturales, que antes estaba ubicado en el oeste, y el Instituto Para la Investigación y la Preservación del Patrimonio Cultural y Natural, Inciva.

Las obras de construcción en este punto del barrio 3 de Julio, comenzaron hacia 2006, durante la administración del gobernador del Valle Angelino Garzón. Se cumplieron más o menos las fechas de ejecución, pero quedaron faltando las tres cuartas partes del proyecto, que solo podía continuar si la administración departamental compraba predios vecinos, contenidos en esta manzana. Un proceso demorado, tedioso, que hasta hoy sigue en veremos.

La Manzana del Saber también ha sido llamada el Centro para la Ciencia, la Cultura y la Educación Rodrigo Lloreda Caicedo, y en sus inicios se pudo avanzar con la voluntad política y económica que hubo para entonces por parte del Ministerio de Cultura, la Gobernación del Valle y la empresa privada. Se dice que hubo más impulso por sacar adelante el proyecto cuando se habló de la construcción de un museo de artes gráficas, un planetario, una sala de exposiciones permanentes y otra de itinerantes, un observatorio astronómico y un teatro al aire libre.

Ya para el 2010, las obras comenzaron a detenerse y el argumento era la falta de recursos. El Ministerio de Cultura había anunciado un recorte de $800 millones al presupuesto que ya había sido aprobado para la obra. A eso se sumó que la administración seccional no entregó $2.000 millones a los que se había comprometido en 2008 ni los $630 millones que correspondían al 2009.

Para entonces, ya se consideraba con preocupación el notorio retraso de las obras del proyecto que formaba parte de uno de los más grandes de la ciudad. Así, paulatinamente, La Manzana del Saber se fue convirtiendo, con algunos lotes en sus esquinas, en un punto inseguro, de los peores de la calle 5, la calle principal y la más conocida de Cali.

En ese año, en 2010, y después de un fuerte llamado regional al gobierno nacional para que le diera una nueva mirada al proyecto, se avanzó otro poco en obras: se inauguró el Domo Museo y la escalinata Urbana. Parecía que la apuesta por la cultura en Cali volvía a tomar fuerza con esa entrega y volvieron a pronunciarse el Ministerio de Cultura, la Alcaldía, la Gobernación, la Fundación Carvajal y la corporación Manzana del Saber, que componen el grupo interinstitucional encargado de sacar adelante las obras del lugar.

Por todos los inconvenientes que ha tenido, el proyecto de La Manzana del Saber se compara, de forma aparentemente odiosa, con otros proyectos de cultura, ciencia y tecnología del país. Pasada más de una década, los caleños todavía no entienden el motivo del enorme retraso frente a la posibilidad que han tenido ciudades como Medellín de sacar adelante proyectos similares, e incluso en zonas más complejas, lo que  ha implicado para la administración de esa región pasar por procesos que van más allá de la ‘simple acción’ de construir.

Parte sin construir del proyecto Manzana del Saber sobre la carrera 25 entre calles Quinta y avenida Roosevelt
Parte sin construir del proyecto Manzana del Saber sobre la carrera 25 entre calles Quinta y avenida Roosevelt

Vecinos de la Manzana, impacientes por la terminación de las obras

Aunque la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero es un espacio dedicado a la lectura, donde se respira la tranquilidad de un sitio destinado a este objetivo, los vecinos del lugar (los habitantes del barrio 3 de Julio)  no están conformes con el lento proceso de construcción de las obras de La Manzana del Saber. El principal motivo es la inseguridad que han generado en el sector las obras de construcción, que ya van en un 70 %; es decir que en una cuadra entera, donde fueron derrumbadas unas casas, ha quedado un lote de alta peligrosidad.

La señora Emperatriz Castillo, quien por más de treinta años ha vivido en la zona, indica que muchas veces buscó el espacio con los directivos de la biblioteca o con alguien del proyecto con quien pudiera socializar el problema que padecen los vecinos del lugar, sobre todo en horas de la tarde y en la noche, pero se cansó de insistir. Por ahora ha preferido tener paciencia hasta que las obras culminen. “Han pasado más de diez años, esperé lo más, ahora espero lo menos”, indicó.

La comunidad denuncia más que todo robos y la presencia de personas en situación de indigencia, que escogieron la cuadra ubicada en la carrera 25, por un lado de la Manzana del Saber, para dormir y hacer sus necesidades fisiológicas. “Incluso, el sitio por estar deshabitado y  lleno de maleza se ha convertido en ‘el escondite’ de vándalos que entran en conflicto con la Policía, sobre todo los fines de semana. Allí se esconden, lo que es un riesgo”, señaló la señora Castillo.

Mucho les ha insistido la comunidad a la Policía y a la administración del proyecto. Aseguran que nadie ha hecho nada al respecto y sigue  siendo eterna la espera para ver otra vez a los obreros trabajando en el sitio. De hecho, en este momento, la carrera 25 entre calle Quinta y avenida  Roosevelt está destapada y las obras, detenidas, la movilidad por la calle de en frente también está en veremos, lo que ha desesperado más a estas familias que aunque son pocas, residen allí desde hace tiempo.

La última entrega de la Manzana del Saber

En febrero de este año se hizo la última entrega de las obras que se han realizado en la incompleta Manzana del Saber. Al evento asistió el presidente de la República, Juan Manuel Santos, quien resaltó la importancia del proyecto, que abría una nueva sala de la biblioteca y una terraza de lectura, para el desarrollo educativo y cultural de Cali.

“La biblioteca es una demostración adicional del compromiso que tenemos en el Gobierno con la cultura del Valle del Cauca y el país entero, cuanto más promovamos la cultura y el arte, seremos mejores colombianos”, dijo Santos hace casi un año, cuando estuvo en Cali, acompañado de la viceministra de cultura María Claudia López, quien también recalcó la prioridad que tiene el Gobierno con los buenos hábitos de lectura en los colombianos. “Por ello, el Ministerio de Cultura considera fundamental generar espacios amplios y atractivos como este, que inviten a disfrutar la lectura”, acotó la funcionaria.

Entre 2011 y 2012, el Ministerio de Cultura hizo un aporte de más de $6.790 millones para las primeras obras de ampliación de la biblioteca, y $700 millones invirtió en la creación de una terraza de lectura y en el mejoramiento urbano de la Biblioteca Departamental. La nueva área tiene capacidad para cien personas, y cuenta con pérgolas y dos espejos de agua naturales. Estas obras acaban de ser entregadas.

A partir de este momento, el proyecto  cuenta con el Centro de la Memoria Viva del Valle del Cauca, el Jardín de la Lectura y una sala de cultura e idiomas, con cursos de alemán, italiano, inglés, mandarín, portugués y francés. Está pendiente de entregarse la denominada Sala E de la Biblioteca Departamental, que tendrá equipos de última tecnología como tabletas para lectura digital, así como para ver cine y divertirse con juegos en línea e interactuar a través de chats. Las áreas de literatura y consulta general también se remodelaron para dar mayor cobertura al público.

Lo que falta de la Manzana del Saber

El proyecto que se tenía previsto para ser entregado en su totalidad en 2013 hoy tiene pendientes varias obras, que se construirían en la parte aún deshabitada de la avenida Roosevelt y en toda la parte que da a la carrera 25.

Sobre esta carrera, que comunica dos importantes vías de la ciudad y que sin embargo está cerrada, se encuentra la antigua telefónica de San Fernando, que hasta hace unos años prestaba el servicio a los clientes de Emcali  para hacer sus reclamos y pagos de factura. Hoy solo quedan algunas cosas de la telefónica, que se trasladó al frente sobre esa misma calle.

Dichas instalaciones Emcali las cedió al proyecto Manzana del Saber, durante su intervención por parte de la Nación, para así tener la manzana completa del proyecto. No obstante, el sitio sigue deshabitado y no han empezado las obras allí.

Se había indicado que la tercera etapa de obras que comenzó en el 2013 pero no siguió culminaría en el 2014; o sea, un año después de lo previsto. Pero los expertos ya le calculan a las obras un atraso de unos tres años dentro del atraso que ya tienen.

En interrumpida etapa están haciendo una nueva sala infantil de dos pisos, con una bebeteca, un parque conexo al nuevo edificio, un teatrino al aire libre en el parque, y ampliaciones del área patrimonial como la de la sala Valle, del archivo fotográfico, de la academia de historia y del centro de investigación e innovación pedagógica. Igualmente, comprende la ampliación del Museo de Ciencias Naturales, la creación de Domo Museo, donde estará el Centro de Memoria Viva del Valle del Cauca y el Tecnocentro.

Todos estos proyectos se suman a la reciente ampliación de la sala de consulta de lectura y a la creación de la sala de autoaprendizaje de idiomas y culturas extranjeras, espacios que hubieran sido inaugurados oficialmente entre octubre y noviembre de este año.

En cuanto al presupuesto, hasta donde han indicado los dirigentes del proyecto, se espera poder acceder a un porcentaje de las regalías por concepto de ciencia y tecnología por $2.500 millones; de igual forma, el ministerio de Cultura debe aportar al proyecto $3.000 millones; por otro lado, Carvajal S.A. colaborará con $1.500 millones.

Cabe mencionar que en la actualidad los predios que corresponden a este proyecto ya se están comprados en su totalidad; no obstante, existen algunos problemas jurídicos con cuatro predios, lo que ha demorado más el proceso de demolición y posterior construcción.

El dato histórico

El proyecto la Manzana del Saber está compuesto por la Biblioteca Departamental Jorge Garcés Borrero, el Museo de Ciencias Naturales Federico Carlos Lehman, el Museo Interactivo Abrakadabra y el Centro para la Innovación e Investigación Pedagógica (CIIP)

La biblioteca fue creada por el Gobernador del Valle Diego Garcés Giraldo en 1953, quien donó los libros que eran de su padre, Jorge Garcés Borrero, en cuyo honor la biblioteca tomó su nombre. Mientras la biblioteca se hacía oficialmente pública, funcionó en el edificio Garcés, en la avenida Colombia con calle 15, donde funcionaba la biblioteca personal del empresario Jorge Garcés Borrero.

Fue inaugurada oficialmente el 13 de junio de 1954, convirtiéndose así en la segunda biblioteca pública de la ciudad, después de la biblioteca del Centenario. Primero se hizo en un espacio cedido por la Universidad del Valle, en la Facultad de Agronomía, en la avenida Sexta con calle 13 N, y luego se trasladó al barrio Centenario, donde duró apenas tres años antes de irse al barrio Granada. Ya desde 1990 se empezó a construir el complejo de 15.000 m2 donde está ubicada actualmente la biblioteca.

Comments are closed.