“Con mi padre tengo una relación armónica”: Aurelio Iragorri

0

Entrevista de Claudia Palacios
@Claudiapcnn

Es el ministro revelación del gabinete del presidente Santos, y aunque su destacado manejo del paro agrario aún está por evaluarse, ya que los campesinos hablan de promesas incumplidas, Aurelio Iragorri hijo se juega en el Ministerio del Interior el uso del capital político que hereda de su padre. Hasta ahora, ha hecho honor al refrán que dice que hijo de tigre sale pintado.

DSC_2926Claudia Palacios: ¿Por qué en el Valle del Cauca y en Cali cuanta más plata se mete para combatir la inseguridad, más insegura se siente la gente y más hechos violentos se presentan?

Aurelio Iragorri: La situación real del Valle del Cauca y especialmente en Cali es la lucha entre distintas bandas criminales o delincuenciales, dedicadas al microtráfico y a la extorsión. Las cifras muestran cómo en el mes de junio hubo un incremento muy alto en inseguridad, robos y sobre todo en homicidios. Después de la estrategia aplicada conjuntamente entre la Administración y la Policía, en el mes de noviembre vimos una disminución en esas mismas estadísticas. El jueves entregamos 140 cámaras nuevas de seguridad y un centro de monitoreo y de revisión con la última tecnología, son cámaras de alta definición capaces de reconocer con el zoom las placas de los vehículos y hasta las caras de las personas, con eso Cali queda con 300 cámaras aproximadamente, que ya están ayudando a la vigilancia de la ciudad.

C.P.: Pero esas inversiones se han hecho en otras ciudades donde sí dan resultados; la diferencia es que en Cali las cifras no bajan como uno esperaría. O sea que no solamente es porque hay Bacrim, sino porque las autoridades han estado como dormidas…, ¿no?

A.I.: La verdad, Claudia, lo que nosotros decimos es que no estamos satisfechos con los resultados. Los resultados lo que muestran es la necesidad de reforzar las acciones que se vienen realizando. Estas cámaras sirven también para controlar la lucha por el control de algunos barrios, los asesinatos selectivos. La inversión que ha hecho el Ministerio del Interior en el departamento del Valle y en otros sitios, con muy buenos resultados como Pradera, Buga, Palmira, es de $69.000 millones.

C.P.: ¿Y cuál es la meta, en cuánto van a reducir la criminalidad y para cuándo?

A.I.: Es que la situación de Cali es absolutamente inaceptable. Por ejemplo, en Valledupar hay una tasa de homicidios de 32 personas por cada 100.000 habitantes, mientras que en el Valle y en Cali es de 70. Lo aceptable es estar por debajo del 20, que es lo que tiene Bogotá. Estamos bastante lejos de esa meta.

C.P.: El Ministerio del Interior también ataca la criminalidad con el programa Ríes, ¿cómo funcionan en el Valle? 

A.I.: Uno de los problemas graves del país es de convivencia e intolerancia, por eso vemos que un niño le echa en la cara un galón de gasolina y le prende fuego a otro porque no le prestó la bicicleta, o las peleas entre los hinchas por ponerse la camiseta de su equipo. Los Ríes son centros de integración y de emprendimiento en los pequeños municipios pobres, que no tienen cómo cofinanciar un proyecto. A ellos les cofinanciamos la construcción de un centro de integración ciudadana, en donde se pueda hacer deportes y eventos culturales. Ya contratamos 231, y la meta para este próximo año es contratar otros 200. La obligación de los alcaldes es que en seis meses después de entrar en operación, el centro debe reducir los índices de criminalidad; si no lo hace, tiene que pagar de multa el 15 % del valor de la obra.

C.P.: ¿Y en Cali como están distribuidos esos Ríes?

A.I.: Es que no tenemos suficientes recursos. Estamos arrancando con los municipios más pobres de Colombia y con los que tienen más altos niveles de violencia. No hemos iniciado con las ciudades capitales, aunque seguramente en el próximo año Cali saldrá beneficiada con 1 o 2 centros, mientras vamos consiguiendo más recursos. Mientras se hacen las negociaciones en Cuba, podemos ir aportando si nos concientizamos de esta situación de intolerancia y hacemos algo para que no siga pasando.

C.P.: Quiero preguntarle por su departamento, el Cauca. Sé que va para Inzá, ¿qué le está llevando a este municipio golpeado por las Farc de parte del Gobierno Nacional?

A.I.: Enviamos una comisión del Departamento para la Prosperidad Social y otras entidades, lo que les llevo es el análisis que estos hicieron para poder atender a todas las personas que fueron víctimas del atentado. Si nos alcanza el tiempo, también vamos a ir a Toribío. En los pasados días hubo un golpe muy importante de la Policía a uno de los cabecillas de la guerrilla de uno de los frentes que opera en el departamento, con este ya son 6 o 7 líderes de la guerrilla del norte del Cauca retenidos o dados de baja.

C.P.: ¿Ustedes ven complicidad de algunos sectores de la comunidad en la perpetración de este tipo de atentados?

A.I.: Más que complicidad es miedo, sobre todo en estos territorios rurales. Mucha gente campesina fue obligada a participar en grupos guerrilleros o tienen familiares ahí. Por eso no es complicidad, pero sí silencio para evitar afectar a sus mismos familiares. Esa es una verdad de a puño que se vive en el norte del Cauca y afecta además a las comunidades indígenas a las que solo hace 3 semanas les asesinaron uno de sus líderes.

Politica-1C.P.: Este diario ha destacado su desempeño en el gabinete del presidente Santos, pero luego de leer su entrevista en la revista Bocas me quedé con la idea de que su papá casi que no le abre campo para que usted hiciera su propia carrera política, parece que la relación entre ustedes es tormentosa, ¿es correcta esa interpretación?

A.I.: No. El artículo tiene un resumen de una entrevista que duro más de dos horas y media. Con mi padre lo único que tengo es agradecimiento; me siento muy honrado con su decisión de retirar su aspiración al senado después de haber dedicado toda una vida al servicio público. En este oficio uno de los grandes sacrificios, que le duele a uno, es no poder compartir con la familia, quizá por eso pareció que hay una lejanía, pero hemos tenido una relación armónica, buena. He aprendido de él cómo dedicarme al servicio público sin buscar intereses distintos a los de servir a la comunidad. Es un hombre que no se enriqueció, sino que invirtió su patrimonio en la gente. Eso para mí es un gran ejemplo.

C.P.: Pero con él fuera de la cancha usted tiene el camino abierto para brillar en política. ¿Va a seguir en el plano nacional o piensa hacer política regional en el Cauca?

A.I.: Por ahora lo único que quiero es tratar de ser un buen ministro, de servirle a la gente a la comunidad y de ser respetuoso de los principios del gobierno. Cada día trae su afán. Claro que me interesan mucho los temas políticos del Cauca, pero por respeto a la gente yo tomé hace muchos años la decisión de no participar en ningún cargo de elección popular mientras mi padre estuviera vigente en política, y él seguirá de senador hasta el próximo 20 de julio.

C.P.: Usted sabe que a los caucanos les gustaría tener otro presidente, y usted como nieto de presidente pareciera estar llamado a darles ese gusto a sus coterráneos…

A.I.: Lo único que siento es la gran responsabilidad de servirle a mi pueblo, y cada que hay un atentado terrorista de estos grupos al margen de la ley, siente uno dolor de patria chica. No ha habido un Gobierno en la historia de este departamento que haya invertido tantos recursos como lo ha hecho el gobierno del presidente Santos. Eso me hace sentir orgulloso. Muy pocas familias en el departamento no han sido afectadas de una u otra manera por estos grupos guerrilleros, incluida nuestra familia.

C.P.: ¿Qué les dice a los caucanos que lo han elegido el caucano del año?

A.I.: Que no tengo sino motivos de agradecimiento con ellos, que lo único que he hecho es tratar de cumplir con mis funciones y aplicar lo que aprendí en mi Cauca, que es el servicio a la gente, la humildad y saber que la posibilidad de la recompensa del trabajo bien hecho es la posibilidad de tener más trabajo bien hecho. Allá estaré pasando el 24 con mi familia y con mi gente del Cauca, a quienes no solo los llevo en el corazón y en la sangre, sino que todo lo que hago lo hago siempre pensando en el Cauca. Hace poco me preguntaron si prefería ser presidente a ser carguero, respondí que jamás cambiaría esa posibilidad de ser carguero. He sido carguero tantos años en las procesiones de Semana Santa,  eso es lo que significa el Cauca para mí.

Comments are closed.