Con tierras de narcos compensan a campesinos en el Valle

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Seis familias campesinas, que por diferentes circunstancias no pueden retornar a sus hogares, fueron beneficiadas con parcelas en una finca que perteneció a un exmiembro del Cartel del Norte del Valle. Al evento asistió el Presidente de la República, quien ante decenas de víctimas acosó a sus funcionarios para hacer de la restitución una política más eficiente.

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Verdadabierta.com

A la hacienda La Gloria, en las afueras de Cali, llegó el presidente Juan Manuel Santos con una agenda precisa: hablar de tierra y paz, dos de los temas más complejos que hoy afronta el país, por cuenta del proceso de restitución de tierras a campesinos afectados por el conflicto armado y las negociaciones en La Habana con la guerrilla de las Farc, que ya cumplen dos años.

El primer tema que abordó fue el de tierras. El escenario era propicio, una finca que, en el pasado, fue propiedad de Héctor Mario Urdinola, alias ‘El Zarco’, exmiembro del Cartel del Norte del Valle y del Clan Ochoa, y que actualmente hace parte de los programas de compensación para favorecer a labriegos que no pueden volver a sus lugares de origen.

Desde el año pasado, cuando la Dirección Nacional de Estupefacientes le dio el predio de 29 hectáreas a la Unidad de Restitución de Tierras para que repare a las víctimas del conflicto, varias familias están viviendo y cultivando en La Gloria. El 27 de octubre de 2013, por primera vez, a dos familias les entregaron el título de propiedad de sus nuevos hogares en esta finca.

En esta nueva visita, el Presidente de la República, junto con los ministros de Agricultura y del Interior, acompañados de funcionarios de la Unidad de Tierras, hizo lo mismo con seis familias más provenientes de los municipios vallecaucanos de Trujillo y Bolívar, a manera de compensación.

g2-la-gloriaEse tipo de reparación se da cuando las víctimas no pueden retornar a sus tierras porque se encuentran en zonas afectadas por el conflicto armado, tienen riesgos medioambientales como derrumbes o están en Zonas de Reserva Forestal. Con esta entrega, un total 10 familias han sido compensas con tierra en La Gloria, donde viven en paz y tratan de dejar atrás los estragos que les causó la guerra.

Otras familias que recuperaron las tierras que tuvieron que abandonar por causa del conflicto armado también recibieron los títulos de sus propiedades, subsidios de vivienda y proyectos productivos. Además, el primer mandatario, entregó 700 millones de pesos para proyectos productivos y 1.200 millones más para subsidios de vivienda de las víctimas de Valle del Cauca que han sido beneficiadas con sentencias de restitución de tierras.

En este departamento del suroccidente colombiano los jueces han dictado 108 sentencias favorables, relacionadas con 134 predios, que equivalen a 2.500 hectáreas restituidas. Y la Unidad de Restitución de Tierras, desde abril de 2012, ha recibido poco más de 2.400 solicitudes de restitución, equivalentes a 42 mil hectáreas.

Pese a estos resultados, algunas víctimas le dijeron a nuestro portal aliado VerdadAbierta.com que están “tristes” y “preocupadas” por ver cómo a algunas víctimas sí les restituyen sus tierras, y a ellas no, una demora que ha sido cuestionada no solo por los propios reclamantes sino por agentas estatales como la Procuraduría General de la Nación y organizaciones no gubernamentales.

Para responderle a los reclamantes del Valle del Cauca inquietos por las demoras, voceros de la Unidad de Tierras explicaron que están trabajando en 16 municipios de ese departamento que cuentan con las condiciones de seguridad necesarias para que los funcionarios puedan hacer trabajos de campo, y para que, en un futuro, las víctimas puedan retornar efectivamente y no tengan la amenaza de ser revictimizadas.

Si bien el presidente Santos destacó las cifras de la restitución a nivel nacional, reclamó celeridad a los funcionarios del Ministerio de Agricultura. Según el mandatario, a la fecha, se han devuelto 80 mil hectáreas a más de 10.500 familias y alrededor de 300 mil más están a punto de recibir sentencia.

“Hoy cada día, todos los días, dos familias colombianas recuperan su tierra. Pero, Ministro de Agricultura y amigos de la Unidad de Restitución de Tierras, yo quisiera ver más velocidad: que más familias, que más familias, en lugar de dos, muchas más, todos los días, puedan hacerse a su pedacito de tierra”, requirió Santos.

No obstante, el problema no es tan simple como lo plantea el Presidente, pues las demoras no solo tienen que ver con “la velocidad” de sus funcionarios, sino con los procedimientos judiciales dispuestos en la Ley 1448 de 2011, conocida como Ley de Víctimas y Restituciòn de Tierras, que creó la jurisdicción de los jueces especializados de tierras, quienes son los encargados de dirimir, en primera instancia, los proceso de reclamación.

Al respecto es importante destacar los temores que ha planteado el Observatorio de Restitución y Regulación de Derechos de Propiedad Agraria, coordinado por la Universidad Nacional, sobre las demoras en ese proceso, que llevará más años de los presupuestados por el gobierno nacional.

Apuntes de paz

El otro punto de la agenda de Santos en este evento fue el tema de la paz, a propósito de los dos años que cumple el actual proceso de negociación con la guerrilla de las Farc.

g3-la-gloria“Hoy hace dos años, en un día como este, un 18 de octubre, en otro sitio del mundo, con un clima un poco más frío, en Oslo, Noruega, se hizo público el proceso de paz y se dio a conocer lo que ya se había acordado con las Farc, después de más de un año de negociaciones secretas”, recordó Santos en su intervención ante las personas que estuvieron presentes en la hacienda La Gloria.

Acto seguido, el mandatario hizo pedagogía sobre el proceso y les explicó a las víctimas cuáles son los puntos de la agenda de negociación que su equipo está discutiendo con los representantes de las Farc en Cuba, y les resumió los resultados alcanzados en tres de los puntos de negociación.

El primero fue sobre el nuevo proceso de desarrollo agrario del país. “Lo que se acordó fue una forma de llegar a ese campo próspero que todos queremos. Un campo equitativo donde los campesinos sean los protagonistas principales: su acceso a la tierra, su acceso a todos los servicios del Estado, su acceso a los bienes públicos. Eso fue lo que se acordó. Eso es lo que vamos a poner en marcha y estamos poniendo en marcha”, explicó Santos.

Sobre la participación política, el segundo punto ya acordado, indicó que lo que se está “haciendo en ese segundo punto no es nada diferente a profundizar nuestra democracia, a darles representatividad a colombianos que en el pasado no la han tenido. A regiones que, por razones del conflicto, tampoco han tenido una buena representación en esas instancias decisorias que están hoy funcionando en nuestra democracia”.

Y sobre narcotráfico, que es el tercer punto que han acordado los negociadores, el Presidente explicó que él insistió “mucho en que ese punto tenía que ser un punto fundamental en los acuerdos con las Farc, porque el narcotráfico ha sido el combustible de toda la violencia que hemos vivido en los últimos 30 o 40 años. Todos los grupos violentos, llámense Farc, Eln, Bacrim, paramilitares, todos los grupos violentos, en una u otra forma, han sido atravesados y estimulados por esa flecha venenosa del narcotráfico, que tanto daño le ha hecho a nuestra nación”.

Además de hacer pedagogía sobre el proceso de paz y de los alcances de los acuerdos parciales, el mandatario respondió a las fuertes críticas que ha recibido por parte de sus opositores.

Imagen 1Uno de los más enconados opositores a las conversaciones que se adelantan en La Habana es el movimiento Centro Democrático, liderado por el expresidente y senador de la República, Álvaro Uribe Vélez, quien reactivó hace poco sus cuestionamientos al advertir que ese proceso de paz se le están haciendo “52 capitulaciones a las Farc”, entre las que destacó una supuesta expropiación de tierras, una reforma electoral favorable al “terrorismo” y se dará una gran operación de lavados de activos producto del dinero que esa guerrilla ha obtenido con el narcotráfico.

En esas críticas forman un cuerpo sólido tanto Senadores como Representantes a la Cárama de esa bancada. Congresistas como Alfredo Rangel señalan que los acuerdos hasta ahora logrados en Cuba se tardarán más de 20 años en su implementación, lo que, según él, es un escenario propicio para la guerrilla de las Farc, pues a su juicio, se le otorga “poder polìtico, territorial y militar”.

Al respecto, el presidente Santos calificó esas afirmaciones como irracionales y carentes de sustento. Y agregó que la paz tiene algunos enemigos que “por razones políticas prefieren que el país continúe en guerra, porque saben manipular muy bien el miedo, o porque creen que continuar la violencia no les da espacio a unos grupos de izquierda que han sufrido políticamente por la presencia del conflicto armado”.

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