Conservadores: ¡vamos hacia adelante!

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Pablo UribePor Pablo Uribe
@pablouribe90
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Ha llegado por fin la fecha de la convención nacional conservadora, y toda la nación voltea a mirar a la reunión de los miembros del centenario partido, pues la elección presidencial podría sellarse de una vez por todas el domingo, en el centro de convenciones Gonzalo Jiménez de Quesada.

Los conservadores vienen a encontrarse en un momento crucial para la historia de la nación, en una época de encrucijadas y retos, en un periodo que podría ser calificado de crisis, pues nuestra patria tiene en frente suyo grandes obstáculos que podrían marcar un negro futuro para los colombianos:

Primero, el clientelismo y la corrupción se han incrustado en cada una de nuestras instituciones, fortaleciéndose por los ríos de politiqueros que le llegan cada día, hambrientos de los recursos públicos de los ciudadanos; segundo, la pobreza y el subdesarrollo campean en cada rincón del país, acabando con las esperanzas y los sueños de los colombianos; tercero, la violencia aumenta a pasos agigantados, venciendo inclementemente a nuestra justicia y nuestra fuerza pública; y por último afuera, en el vecindario, en nuestra Suramérica, los movimientos de izquierda se están tomando a las repúblicas hermanas, sumiéndolas en mares de pobreza, corrupción y violencia, y ahora apuntan hacia Colombia, contando con que los negociadores de La Habana cumplan con el objetivo de entregar el país a la guerrilla más sanguinaria y radical de nuestra historia.

Estos son los retos que tiene el país en frente, y como si fuera una triste paradoja de la vida, el único partido que debería de ser el llamado a asumir las banderas que derrotarán estos problemas, es el partido que está sumido en la peor de las crisis.

Como si estuvieran en un mercado de baratijas, los Congresistas, corrompidos por la mermelada de Juan Manuel Santos, se han dedicado a comprar cochinamente a los miembros del partido que van a asistir a la convención, pero esta compraventa de votos no es más que la antesala de la verdadera compra que el gobierno está realizando: la de los Congresistas. Señores como Efraín Cepeda, Roberto Gerlein o Arturo Yepes están dispuestos a arrodillar el partido ante uno de los peores gobiernos en la historia de Colombia a cambio de la burocracia, sin la cual no podrían ganar ni una elección a una Junta de Acción Comunal.

Muchos conservadores, desanimados por las pocas posibilidades de triunfo que tendría un candidato propio, se han entregado sin luchar al santismo, pensando que es la mejor posibilidad, pensando que la única manera de sobrevivir es tragándonos ese sapo tan grande, pero lo único que están haciendo es servir de herramienta para que los congresistas corruptos que se han tomado el partido, lo sigan utilizando para alimentar sus maquinarias de más y más burocracia.

Esta es la perspectiva, este es el campo minado que tenemos en frente los conservadores y con esto en frente es que tendremos que tomar las decisiones que van a darle forma a nuestro futuro en los próximos 4 años.

Es ahora en esta gran crisis nacional y partidista en donde nosotros los conservadores tenemos que demostrar de que estamos hechos, es ahora en la dificultad el momento en que el país más necesita al partido conservador, si es verdad, si tomamos la decisión de irnos con candidato propio vamos a perder la elección, y puede que la derrota sea grande, pero habremos ganado nuestra dignidad.

¡Conservadores, vamos hacia adelante! Sin importar que nos depare el futuro, sin importar si perdemos todos los puestos, sin importar lo pequeña que sea nuestra votación, pero vamos a pelear con la frente en alto y sabiendo que si llegáramos a caer, caeremos con la dignidad de haber defendido nuestra banderas y el bienestar de nuestro compatriotas.

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