Cosas para tener en consideración en el 2015

0

@VillanoJair

Muertos, quemados, accidentes, borrachos locos, epidemia… quisiera uno empezar el año escribiendo sobre cosas más gratas, pero estamos en Colombia de modo que ni modo. Además los medios no es que ayuden mucho: desde el primero de enero están con su estrepitosa prosopopeya: que los quemados, que los asesinados, que los borrachos, que el virus del Chikunguya. Una resaca y un noticiero son el infierno. Ah, cinco cosas para tener en consideración en este 2015.

Queda más claro que con la reforma tributaria no se hizo chillar a los ricos sino a los pobres, el salario mínimo subió un ínfimo 4,6 % (un por ciento más que el año pasado), es decir 28.350 pesos. Naturalmente, la respuesta de los empresarios es que con la nueva reforma se afectaba el fisco de las empresas y que por tanto no se podía dar un alza significativa en el salario del proletariado. Argucias. La canasta familiar, que corresponde a 1,3 millones de pesos (o sea, dos salarios mínimos), acecha una subida y en ciudades como Cali el transporte público ya aumentó su precio. Pero ¿y qué? Eso ya se sabe, dicen los pragmáticos. Sí, claro.

Este año habrá elecciones de Alcaldes, Gobernadores (y demás autoridades regionales), como es de esperarse las maquinarias políticas urden planes para cooptar cuanta más autoridad regional puedan. El escenario es importante porque el uribismo ha demostrado tener numerosos prosélitos en diferentes departamentos y esto puede servir para hacer oposición desde las ciudades, los departamentos y desde el Congreso; el uribismo ha demostrado que para lograr los fines no importan los medios, de forma que de salir victorioso en los comicios la víctima puede ser la paloma de la paz, que es bastante frágil si se tiene en cuenta la inoperancia del Gobierno Nacional en muchos aspectos.

Y hablando de paz, es muy posible que en las elecciones de las autoridades regionales se efectúe el primer referendo con propósito de la ratificación de los acuerdos a los que se han llegado en La Habana. De ser las cosas así, el proceso de paz entraría en uno de sus puntos más claves pues se trata de la oportunidad para que la ciudadanía colombiana manifieste su acuerdo o desacuerdo con lo que está negociando en Cuba. En consecuencia, este año habrá más polarización en torno al proceso de paz, ojalá –y cuesta saber que esto es remoto– la contienda sea limpia, esto es, con argumentos en contra y en favor de ese proceso que se sigue dilatando. Es muy posible que se trate de un año en el que surjan escándalos en función de desprestigiar adeptos y opositores a las conversaciones. Hay que estar atentos.

Mientras Colombia sigue apostándole a la exportación masiva de materias primas, máxime de origen mineral, el precio del petróleo sigue a la baja, como dice Jaime Villamil, la situación macroeconómica indica que habrá un menor crecimiento en el producto nacional, en consecuencia, de los ingresos fiscales, lo cual conduce a un mayor endeudamiento. La venta de activos como Isagen, de seguir las cosas en esa dirección, es inminente. El gobierno nacional no la tiene fácil, y es dable que la tarifa del Impuesto al Valor Agregado (IVA) aumente en uno o dos puntos porcentuales (La economía en 2015: propósito del gobierno- www.razonpublica.com). El éxito de la economía neoliberal de Santos está por demostrar que no está revestida de piedra sino de lana, hasta la brisa más inocente la puede derrumbar. Ya lo habían advertido algunos de esos que Bejarano llama ambientalistas a ultranza. Con el posible aumento del IVA los más perjudicados son esos que nunca han sentido la prosperidad económica de la que se jacta el Ministro Cárdenas. Visiten la alta Guajira y el alto Baudó para que me crean.

Y si por acá llueve en Venezuela no escampa, Maduro la tiene muy difícil, el país sigue con desabastecimiento, además, la subida del dólar, la hiperinflación, los presos políticos abordados como delincuentes, la represión a los derechos de la oposición, en fin. Este 2015 habrá elecciones parlamentarias en Caracas, es la oportunidad ad hoc para que la insurrección se exprese de manera democrática. La Comunidad Internacional debe pedir garantías para que la oposición esté en las mismas condiciones en los comicios que la hegemonía gubernamental. El antimadurismo debe unir fuerzas si quiere tener mayorías en la Asamblea Nacional, las encuestas son claras al mostrar el cansancio que produce el neochavismo de Maduro.

Por último –y desde luego que quedaron por fuera muchas cosas– vale la pena detenerse en la dura batalla que tendrá que librar Obama este año que las dos cámaras del Congreso son de mayoría Republicana. Por supuesto que de las iniciativas legislativas que más llaman la atención son las relacionadas a la comunidad inmigrante, cuya reforma en 2014 generó el descontento de muchos republicanos, y de las futuras reformas que se gesten en procura de mejorar las relaciones con Cuba, piensen en Marco Rubio, McConnell y hasta demócratas como Robert Menendez, quienes se han opuesto de manera taxativa a la posición asumida por jefe de Estado. Obama tendrá que ser pragmático y saber manejar las relaciones con los republicanos que se preparan para las elecciones de 2016. Hillary Clinton –la demócrata más proclive a estar en la futura contienda– debe aprovechar cualquier impase de sus adversarios políticos para ganar sufragios, un escenario agitado pero interesante el que veremos en el 2015.

Comments are closed.