Crisis del sector del calzado y la marroquinería en el Valle, ¿mito o realidad?

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Economistas aseguran que no se puede hablar de crisis en el sector del calzado y la marroquinería. El gremio insiste en que sí hay crisis. Marcha de zapateros del 06 de junio.
Economistas aseguran que no se puede hablar de crisis en el sector del calzado y la marroquinería. El gremio insiste en que sí hay crisis. Marcha de zapateros del 06 de junio.

La preocupación del gremio del calzado y la marroquinería en el Valle del Cauca frente a la crisis económica del sector suena desde hace años, los productores coinciden en que los afecta la entrada de producto extranjero. Sin embargo, expertos en economía aseguran que no se puede hablar de crisis cuando las importaciones aumentan y se levantan prósperas empresas de calzado en la región. ¿Qué tan buena o mala es la situación para el gremio?

 Zapatos puestos en vitrinas por doquier a precio de “huevo” y otros no tan económicos, la imagen contrasta con  las peticiones del sector productor de calzado y marroquinería en el Valle del Cauca que reclaman políticas del gobierno  nacional para superar los obstáculos.

En las últimas semanas el gremio ha protagonizado marchas y plantones con el fin de sentar su voz de protesta frente a la llamada “crisis” de los zapateros, que ha sido imposible establecer a cuántas familias ha afectado, primero que todo porque no hay datos por lo menos aproximados del grupo poblacional que vive de esta economía.

La gran causa, según todos los pronunciamientos, es la entrada exagerada y desmedida de zapatos provenientes de países de Asia, más exactamente de China y Vietnam, de donde según el presidente de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado y el Cuero, Acicam, Gustavo Flores, a enero de 2013 y durante los últimos 23 meses entraron 60 millones de pares a Colombia, de los cuales el 25 % llegan con un valor menor  a un dólar , lo que a los zapateros le está causando dolores de cabeza desde hace 15 años.

La otra lucha podría decirse que es la de convencer al consumidor que todavía no se cree el cuento de que “colombiano compra colombiano”, menos cuando el zapato chino, cuestionado en su calidad, cuesta la mitad del precio del fino producto nacional.

Colombiano no compra colombiano, compra barato

Según los economistas, Colombia presenta una caída del 8 % en su economía  por la desaceleración de la demanda, fenómeno mundial  que afecta directamente a países cercanos, en este caso a Colombia y a sus países vecinos Brasil, Perú, Chile, lo que  implica que la industria se afecta de forma general. Por eso motivo los economistas no  comparten la idea de hablar de una crisis en el sector del calzado, porque el fenómeno es generalizado.

Según Juan Esteban Carranza, gerente en Cali del Banco de la República, aunque el ritmo de la economía es lento, el sector calzado se mantiene en sus exportaciones
(8 %). El economista asegura que el golpe de las importaciones desde China afectó realmente a grandes empresas de calzado en la década de los noventa. Hace 15 años se presentó el cierre de estas, que no se mantuvieron. Hoy en día no se puede hablar de que esta sea la gran causa de la crisis económica de un grupo de empresarios del calzado que es realmente pequeño. “Los que sobrevivieron sobrevivieron”, señala.

Carranza indica que hablar de crisis es generalizar y esto no concuerda con el crecimiento en los últimos años de empresas de calzado vallecaucano que además compiten con empresas chinas. A esto se suma el buen balance de subsectores del calzado a los que les va muy bien, ejemplo de ellos son los productores de cuero (materia prima) que hoy exportan a altos costos su producto hacia países como Italia. “Sería descabellado pensar en no permitir más salida de cuero a Europa para facilitar su acceso  a zapateros colombianos. Estas son medidas ilógicas”, indica.

Con respecto a los altos costos de combustible, energía eléctrica y mano de obra, de lo que también se quejan los zapateros, es la insatisfacción común de las industrias en Colombia. En el caso de la última, la mano de obra costosa no es solo de Colombia, también pasa en Brasil, uno de los grandes exportadores de calzado hacia Colombia. Y ni hablar de China, donde la mano de obra “barata” se vuelve poco a poco solo un antecedente, porque también los costos de la mano de obra se están encareciendo, factor que han tenido que enfrentar sin perder el objetivo de mantenerse como grandes exportadores.

Buscar la salida a un problema que realmente no existe no es fácil, dice Carranza; sin embargo, cabe examinar la concepción cultural del sector de productores de calzado que distinto al sector de confecciones que va “disparado” en exportaciones, apenas comienzan a organizarse, a unirse para enfrentar los cambios en el sistema económico propios de la globalización. “La informalidad, la falta de capacitación, la falta de unión de los más poderosos con los más pequeños hace daño, eso lo está entendiendo una parte del sector que busca por medio de agremiaciones, implementación de clústeres y otras estrategias levantarse y sobre todo prepararse para el buen momento que según las proyecciones está por llegarle a los productores de calzado y demás productos de cuero y marroquinería”, añade.

A propósito de los consumidores, queda descartado que quien compre se decide por lo más caro. Siempre la tendencia será que el consumidor acuda al precio más favorable y allí queda descartado, en la mayor parte de la población, que se una persona se vea atraída  e identificada con campañas como “colombiano compra colombiano”.  Lamentablemente, funciona más a nivel cultural la frase “made in…” que sumada a un precio favorable garantiza la compra no solo de un par de zapatos, sino hasta de dos.

Para el economista Juan Esteban Carranza, “de nada sirve que los consumidores experimenten la mala calidad de un producto, siempre escogeremos los precios más bajos así tengamos que hacer la misma diligencia comercial varias veces al año. Allí está el desafió del sector del calzado, que debe enfrentarse a esas concepciones y  fabricar un zapato como nos gusta a la mayoría: bueno, bonito, barato, sobre todo que cumpla con las dos últimas cualidades”.

Puntualiza que “nadie desconoce el talento, la capacidad y el conocimiento de la mayoría de zapateros en la región, como nadie desconoce que los ingresos de la mayoría de colombianos no conjugan con la compra de zapatos caros”.

No hay cifras de cuántas familias viven de esta actividad económica. En la actualidad se hace un estudio para determinarlo, financiado por las agremiaciones. Foto: Univac.
No hay cifras de cuántas familias viven de esta actividad económica. En la actualidad se hace un estudio para determinarlo, financiado por las agremiaciones. Foto: Univac.

La crisis es una realidad: empresarios de calzado y cuero

Directivos gremiales difieren del concepto de los economistas y aseguran que la situación es crítica para un número muy importante de productores de calzado, cuero y marroquinería. Afirman que las plantas de producción en el Valle están trabajando por debajo del 60 % y que la baja de pedidos ha ocasionado el sacrificio de puestos de  trabajo por ende familias se han quedado sin su sustento.

Según el ingeniero Humberto Romero, presidente de la junta directiva de la Unión de Industriales del calzado Vallecaucano, Univac, y presidente de la junta directiva de Fedecueros, aunque no hay cifras exactas de la población dedicada a la actividad, cerca de 100 unidades productivas han tenido que cerrar en el Valle debido a la situación económica que se volvió insostenible.

Según Romero, “la crisis del sector no solo se debe a las importaciones chinas, también nos golpeó lo que pasó con Ecuador y Venezuela, cuando hace tres años tuvimos tantos problemas por la compleja relación diplomática. Este impacto todavía se siente”. Agrega que ningún economista puede desconocer que mientras los zapateros colombianos producen 50 millones de pares al año, los colombianos consumen 125, o sea que 75 millones son suplidos por las importaciones que llegan en condiciones de precio muy desiguales.

Para el dirigente gremial, el optimismo de los analistas le sirve al sector para esperar prontos resultados de tres procesos: primero, la entrada en vigencia del Decreto 074 de arancel temporal para la importación de calzado, insumos para calzado y confecciones que para el producto que les compete se pagan 5 dólares por par y 10 % por referencia. “La entrada en vigencia de este decreto, esperamos deje ver sus bondades en el segundo semestre de 2013 y permita que agotado el inventario, los compradores fijen su mirada en el producto nacional”.

El segundo es la aprobación de la ley anticontrabando, que contiene aspectos penales muy importantes que favorecerán al sector del calzado, ya está radicada en el congreso.

El tercero es la llegada de los tratados de libre comercio y acuerdos con otros países como los que se discutieron en la cumbre Alianza Pacífico. “Perú y Costa Rica son dos naciones en las que está concentrada nuestra tensión precisamente porque somos optimistas con los acercamientos que ya se están generando”, dice Humberto Romero.

Distinto al economista Carranza, el dirigente gremial insiste que sí es posible generar conciencia en el colombiano de comprar producto nacional pero que esto no los exonera a los productores de la responsabilidad de ofrecer un producto con precios competitivos. “Vender zapatos al precio en que los traen los chinos es difícil pero estamos haciendo un estudio que nos permitirá primero lograr una descripción poblacional precisa y segundo pensar en propuestas de mejoramiento tecnológico que estamos seguros nos llevará a competir con precios” afirma.

El empresario de calzado Rómulo Marín afirma que sí es posible ofrecer zapatos a precios de competencia.
El empresario de calzado Rómulo Marín afirma que sí es posible ofrecer zapatos a precios de competencia.

Vender barato y bueno es cuestión de disposición y creatividad

Al empresario de calzado Rómulo Marín, quien desde los 14 años trabaja en el sector, no le ha quedado fácil superar los  golpes económicos de su empresa, pese a ello afirma que ha salido a flote con optimismo y creatividad.

Según el empresario, “en el Valle hay varios fabricantes de zapatos que tienen las pilas puestas, otros se han dejado sugestionar por el sistema chino y están afectados. Esto como es todo es cuestión de disposición. Aquí no se pueden desaprovechar las oportunidades, estar preparados, invertir de manera inteligente, si no es así hay que esperar lo peor hasta la desaparición de la empresa”.

A Marín no le gusta decir que el zapato chino está invadiendo el mercado nacional, asegura que como representante del sector sí siente que lo que los invade es la ilegalidad y la falta de preparación industrial. “Queremos hacer un par de zapatos y ganarnos un montón”, agrega.

La estrategia de Rómulo Marín fue hacer un producto diferente basado en la  comodidad y confortabilidad. Dice que con esfuerzo se  ha tecnificado  y nunca ha perdido de vista   las campañas publicitarias de los productos que saca al mercado. “Mi premisa es ‘si no me doy a conocer, no hay ventas’. El voz a voz no me sirve como única estrategia”, indica.

Con respecto a la competencia en precios con el producto importado, asegura el empresario que sí es posible hacer zapato económico que compita con el que viene de países asiáticos. “Está demostrado que para la rentabilidad del empresario se debe fabricar zapato para 6 meses de duración, si partimos de eso pero además dejamos de pensar que los chinos son nuestra competencia, tendremos más  espacio para pensar en estrategias de mercadeo”, concluye.

Importante

  • La Universidad del Rosario y la firma brasilera Coelho hacen en la actualidad un estudio que se ha denominado “Plan de transformación productiva del sector del cuero, el calzado y la marroquinería en Colombia”, con el fin de cuantificar la población dedicada a esta actividad. La financiación del estudio la hacen Bancoldex, Fedecueros y Acicam. Será presentado en los próximos días y entregará herramientas al sector para crear estrategias que conduzcan al desarrollo del gremio.
  • La semana pasada se llevó a cabo en Cali la octava versión de Leather Pacific. El evento reunió a empresarios del sector para mostrar sus productos y hacer negocios incluso con invitados internacionales.
  • Los empresarios de calzado y el cuero aseguran que el respaldo de las administraciones locales  y regionales se está quedando en buenas intenciones, el apoyo sobretodo ha llegado de entes nacionales. Se requiere más apoyo económico para la realización de eventos como exposiciones y ruedas de negocios.

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