‘Cuadros de la insignificancia’ la obra de teatro protagonizada por víctimas del conflicto

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Cuadros de la insignificancia se estrenó el 9 de abril, fecha en la que se conmemora el día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas. Hasta el teatro municipal Enrique Buenaventura, llegaron cientos de personas para ver esta maravillosa puesta en escena, que semanas después se presentó en la Filbo 2016. /Fotografías: Jefferson Montaño

Durante 60 minutos, 20 actores -miembros de Afrodes Cali-, personifican algo que para ellos es tan natural como su formación en el teatro: la guerra y el dolor. 20 víctimas del conflicto, representan en cinco historias algunos hechos que marcaron su vida y que los alejaron de su territorio.

Por Olga Portilla Dorado

olguitaportilla@gmail.com

Antes de que se abra el telón, la marimba y la voz de una cantaora le dan la bienvenida a los asistentes. Luego aparece un pescador remando río abajo para ‘rebuscarse’ el sustento para su familia. En medio del camino, este humilde hombre no ve venir el peligro, de la nada suenan ráfagas de fusil que perforan su delgado cuerpo y lo dejan tirado sobre su balsa.

Con ese cuadro inicia la presentación de la obra de teatro protagonizada por un grupo de víctimas del conflicto armado, miembros de la Asociación Afrocolombiana de Desplazados de Cali (Afrodes). Sin ningún tipo de experiencia actoral, más que su talento para declamar poesía y para cantar, estos hombres, mujeres y niños, aceptaron la propuesta del realizador audiovisual Jefferson Montaño Palacio, un caleño, amante de las producciones audiovisuales, y de los temas que tienen que ver con comunidad, especialmente con las víctimas del conflicto armado.

Fue así como a través de la Unidad de Víctimas se contactó a Jefferson para que trabajara con estas personas y buscara una estrategia que contribuyera al proceso de reparación de estos hombres y mujeres que han padecido la guerra. La primera idea que tuvo el realizador audiovisual, fue hacer un cine foro con estas personas, y generar jornadas de reflexión en torno a sus historias de vida, pero Jefferson vio que podía hacer algo más, entonces se le ocurrió que a través del teatro lograría conectar más al público con las historias de las víctimas.

Así nació ‘Cuadros de la insignificancia’ una obra de teatro que durante una hora, narra cinco historias diferentes, de cinco familias del Pacífico afectadas por el conflicto armado. “Esta obra teatral, es también una experimentación, introspección y teología. La obra relata las peripecias de familias y pobladores del Pacífico colombiano, donde el conflicto armado los condujo a desplazarse hacia la urbe, litigando con sus éxitos y sus fracasos. También, se profundiza en el totalitarismo gubernamental como fenómeno político y social, y es introspección porque su interpretación de la historia se fundamenta en la disección de las emociones humanas, no en la mera exégesis de los hechos”, explica Montaño, director de la obra.

En la presentación de las historias, los hombres personifican a las víctimas, humildes trabajadores del campo y pescadores, pero también son los victimarios, los que empuñan las armas y amedrantan a la comunidad; las mujeres (madres, hijas y esposas) dedicadas a criar a sus hijos y al hogar, son las que lloran a sus muertos. Los niños, representan esa inocencia de la guerra, a quienes el conflicto les arrebató a sus padres y los dejó o huérfanos o con la responsabilidad de sacar adelante un hogar.

Jefferson junto al Licenciado Ever Montaño Flórez, subdirector de la obra y encargado de la dramaturgia y la parte técnica, escucharon las historias, prepararon los guiones y le dieron a cada participante su rol; fueron dos meses y medio preparándose. Al inicio no fue una tarea fácil, pues manejar un grupo de 20 personas, que a pesar de que sabían declamar, cantaban y tenían la espontaneidad para actuar, “no se dejaban orientar”, entonces paso a paso se le fue poniendo orden a la obra hasta llegar al resultado final.

“Tocó ponerle orden al negocio, porque ellos no se dejaban dirigir, porque venían de trabajar de una forma o de un estilo que para ellos todo tenía que ser como ellos querían, pero ya poco a poco se fueron adaptando y ahora todos obedecen y se han articulado bien a la propuesta teatral y se han apropiado de ese escenario. Había que explotar bien ese talento que ellos tienen porque son muy buenos en lo que hacen, hay poetas, poetisas, maestros, compositores de su propia música, son muy polifacéticos; entonces fue mostrarles cómo el teatro y la obra podía ser esa herramienta transformadora para la construcción de paz”, señala Jefferson Montaño.

Para el estreno de la obra, tanto el director como los actores se propusieron que debían hacerlo ‘por lo alto’, que debían “medir sus aspiraciones” y fue así como decidieron hacerlo en el teatro municipal de Cali ‘Enrique Buenaventura’. La convocatoria fue un éxito, el teatro se llenó, los aplausos retumbaron por todo el auditorio y la acogida que tuvo dentro del público fue mágica. Todos se dieron cuenta que con la fuerza que crearon la obra y con todo el empeño que le pusieron a cada escena lograron más de lo que se habían imaginado; claro, los nervios en los actores no se hicieron esperar, una que otra frase del discurso se olvidaba, pero supieron sortear las dificultades y cumplieron lo que se habían propuesto.

Y precisamente fue en ese escenario donde las puertas se empezaron a abrir, pues dentro del público había una persona del Ministerio de Cultura, quien quedó encantado con la puesta en escena de ‘Cuadros de la insignificancia’, por lo que, después de la presentación, se reunió con el director de la obra y le manifestó su interés por presentarla en la Feria del Libro de Bogotá.

“Usted no se imagina esa noticia cómo fue de importante para nosotros. Los actores y sus familias saltaban de la alegría, es que llegar a la Feria del Libro no es algo así  como ‘llegué y pegué’, eso tiene como su truquito, no todo el mundo lo hace porque no cualquiera hace un estreno y no a cualquiera lo invitan, pero la verdad es que eso de entrada nos dio un buen sabor de reconocimiento, y pues esa fue una gran experiencia”, recuerda Montaño.

Así, en un abrir y cerrar de ojos, una solicitud para crear una estrategia de acompañamiento a las víctimas del conflicto, largas jornadas de preparación teatral, de ensayos, de horas montando la puesta en escena, consiguiendo el vestuario, y todo el material técnico para la obra, vieron –hasta el momento- su mejor resultado cuando arribaron a la capital y entre cientos de invitados, ellos estaban ahí, dando a conocer, a través de las artes escénicas esa realidad que miles de colombianos han vivido: el conflicto, la muerte, el desplazamiento, la estigmatización y el olvido que deja la guerra.

“Logramos la intención que habíamos pensado desde un inicio y era visibilizar a una población que ha sido víctima, pero especialmente que ellos mismos contaran su historia, su realidad; pero no solo que través de la palabra se apropien de un discurso, sino también a partir de las acciones, y esas acciones tienen que ser pedagógicas, artísticas, es decir no solamente nos tenemos que quedar en el discurso de que el Estado nos tiene que reparar, nos tiene que dar esto y lo otro, sino que  a partir de las adversidades que se han generado, qué otras garantías o derechos nosotros tenemos para asumir y seguir apostándole a una transformación real” comenta Jefferson.

El proyecto del director con esta obra de teatro, por ahora, es preparar el estreno en los barrios Decepaz y Llano Verde de Cali, donde viven la mayoría de actores. Y posteriormente abrirle espacios en otros escenarios, junto a los demás proyectos audiovisuales que ha realizado Jefferson Montaño, como por ejemplo el documental que grabó en el corregimiento de El Mango, en Argelia (Cauca) y que narra el conflicto de este lugar.


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Actores naturales, entre hombres, mujeres y niños, hacen parte de la obra de teatro ‘Cuadros de la insignificancia’.

Tomamos ese nombre de ‘Cuadros de la insignificancia’ porque no todas las personas entienden cuál es la circunstancia en la que se encuentra una persona cuando es desplazada de su territorio, y más cuando llega a la ciudad; entonces si vos los ves en un semáforo, si los ves vendiéndole a alguien un detalle, si los vez por ahí pidiendo, para vos eso es insignificante, los invisibilizas automáticamente, Jefferson Montaño, realizador audiovisual.


Vea aquí el vídeo de uno de los cuadros de la obra:[embedyt]http://www.youtube.com/watch?v=Dm7gEaQut2A[/embedyt]

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