Dépor se hizo grande en la goleada 3-0 ante el Cúcuta

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El equipo joven de Cali consiguió un resultado favorable en el Pascual Guerrero que les permite seguir teniendo la última opción matemática de clasificar a los cuartos de final, ahora con la moral alta por el 3-0 conseguido este lunes ante el Cúcuta Deportivo.

En el camerino dorado y azul todavía hay esperanza de clasificar /Foto: Dépor Fc
En el camerino dorado y azul todavía hay esperanza de clasificar /Foto: Dépor Fc

Con el estimulante de ganar 10 millones de pesos si conseguían la victoria, los jugadores del equipo motilón llegaron al sanfernandino metidos en la convicción de superar el joven rival en frente, y es que más allá del presente rojinegro, el Cúcuta Deportivo hace apenas un año aún jugaba en primera división, y por historia superaba sobre el papel al Dépor en este encuentro del Torneo Postobón.

Pero sólo de la historia no se puede vivir. Al menos eso demostraron los dirigidos por el profesor Andrés Sicachá sobre el césped, luego de escuchar el pitazo incial y proclamar la impronta de siempre: en la cancha son 11 contra 11.

El primer remate con peligro llegó a los dos minutos en los pies de Jhonatan Palacios, pero el arquero Santiago Rodas demostró estar atento para salvaguardar el cero en su portería, toda vez que un resultado adverso para el Dépor esta noche dilapidaba cualquier ilusión remota de clasificar, que es el objetivo.

El dominio motilón se mantuvo durante el primer tiempo con el sentido de urgencia que transmitía ganar, ya que si el Cúcuta ganaba, no sólo el alcalde Donamaris Ramírez de la ciudad fronteriza debía pagar los 10 millones que ofreció como premio al equipo por la victoria, sino que alcanzarían en puntos al América de Cali en la segunda posición de la tabla, muy cerca de asegurar el cupo a la siguiente fase.

Paciencia, la clave

El Dépor no desesperó con las llegadas del Cúcuta, y desde los 33 minutos comenzaron a llegar las opciones de gol sobre la portería de Wilder Mosquera. No tardaría en llegar el primero del partido, a los 40 minutos en los pies de Arley Rodríguez, con una anotación que entregó tranquilidad para los locales y desesperación en la visita.

En el segundo tiempo, las opciones fueron repartidas y el juego se abrió considerablemente, con equipos ambiciosos, entregados al ataque, conscientes de la importancia de los tres puntos en el presente del Torneo, pero desafiantes con la zaga rival.

A los 63 y 72 minutos, el profesor Sicachá decidió mover el banco y enviar a la cancha a John Ramírez y Gustavo Mosquera, en detrimento de Clodoaldo Paulino Da Lima y Diego Armando Basto, enviando así a la fórmula escondida para cerrar un partido que con el pasar de los minutos se ponía más difícil.

Fue Gustavo Mosquera el hombre que a falta de 10 minutos para el final encontró el espacio para marcar el 2-0, y apenas unos segundos antes de que el árbitro decretara la finalización del encuentro, de nuevo Mosquera aprovechó un contragolpe que había resultado de una gran atajada del portero Santiago Rodas para acomodar el balón en el fondo de la portería contraria: 3-0 y la celebración, porque no está muerto quien pelea, y el Dépor tiene las intenciones de luchar hasta que las matemáticas no den más.

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