Efraín González

0

se buscaPor Patricia Suárez

Emergió como bandolero después de la coalición de los partidos principales cuyas diferencias y dificultades surgidas las dirimían sus secuaces: Gonzales por el partido conservador y Bernal por el partido liberal, quienes controlan las variables del crimen al Occidente de Boyacá donde en la oleada de violencia fue actor en primer plano “Efraín el mítico” estará en las escénicas –espero- de un futuro fílmico que guardaran los archivos; fiel devoto a la Virgen del Rosario; amigo y protegido por sacerdotes, (a veces se ponía la sotana dominica), de políticos y dueños de vastísimas extensiones de tierras, el bandolero apodado Don Juan, Juanito, siete colores, convertido en leyenda gracias al imaginario colectivo que requiere de la fantasía para asimilar los acontecimientos que le golpean e identifican, transformando así su impotencia en fuerza consciente y vengadora; materializada en la retaliación feroz que el legendario bandolero de los sesentas ejecuta al servicio “Chulavita” del partido conservador de entonces.

Convertido en mito le atribuían poderes sobre naturales gracias a la protección de fuerzas diabólicas que le permitían ser invisible, perro, gato, rayo, tormenta, luz, sombra; logrando escapar de los cercos del ejército, más el atractivo de ser la estampa viril de la masculinidad nacional. Sicario a quien la naturaleza dotó de belleza física por ese azar genético que al astuto y malicioso bandolero social le sirvió en sus historias de amor y quien supo combinar, táctico y estratégico, la-tacita-omnisciente-destreza-narrativa-de-personaje-central al escribir, con asaltos y masacres, el periodo del “Frente Nacional” al servicio de uno de los partidos políticos para el que eliminar al oponente era la razón primera de la irracionalidad del odio de partidos dejando, a la memoria, el lupanar de la muerte donde ser colombiano es “un acto de fe”.

“…El boleteo, las amenazas; ´…agradézcanle a la Virgen que no disparé dentro de la basílica y alisten sus armas que conmigo la pelea es de frente y no por la espalda como ustedes acostumbran. Reciban un saludo de su amigo que tanto los recuerda. Atentamente, Efraín González’; el uso de armas refinadas y eficaces y la ley del silencio impuesta por el bandido más atroz y protegido del país. Porque Efraín González, descubierta parte de la red urbana que había creado en tan poco tiempo, sabedor de que varios amigos y protectores estaban siendo investigados y posiblemente encarcelados en breve tiempo, había multiplicado sus amenazas y jurado tomarse la población para hacer una matanza selectiva”

El libro de Pedro Claver Téllez “Efraín González/ La dramática vida de un asesino asesinado”, ilustra con “meticulosidad calcárea” en su voluminosa investigación el trágico periodo llamado “Violencia Bipartidista” y obliga a no desconocer y profundizar en las “semejanzas y continuidades históricas con los periodos recientes entre política y violencia” y nos compele, de forma consciente y responsable, guardando las distancias tanto políticas como ideológicas de la guerra de hoy, asumir la reconciliación y la paz como única salida al conflicto.

Comments are closed.