El padecimiento de los Juegos Mundiales

0

Detrás de un evento majestuoso, desde su inauguración hasta su clausura, que dio a conocer a todo el mundo la mejor cara de los caleños, están acontecimientos y personas, por muchos, desconocidos.

Con la frase “esos juegos, no nos digamos mentiras, estaban muertos” el presidente Juan Manuel Santos inició su visita la semana pasada a los juegos mundiales en Cali, luego de su cuestionada ausencia en la inauguración de las justas deportivas por quebrantos de salud, motivo por el cual dicha función fue delegada al vicepresidente, Angelino Garzón.

La frase, aunque pasó desapercibida por mandatarios, dirigentes deportivos, deportistas y periodistas que se encontraban en ese momento en la inauguración del Coliseo Mundialista, resumió las batallas libradas por unos juegos mundiales que con esfuerzo los caleños sacaron adelante, más por falta de recursos que por la falta de entusiasmo de la comunidad que demostró que Cali puede con lo que le pongan.

Cómo se lograron los Juegos Mundiales para Cali

La lucha por el sueño de unos Juegos Mundiales para Cali comenzó en 2009, cuando Pascual Guerrero, director del Fondo Mixto para la Recreación y el Deporte (empresa que, como su nombre lo indica, se dedica a conseguir para la ciudad grandes eventos de ese orden), viajó a Denver, Colorado, en Estados Unidos, para reunirse con dirigentes mundiales porque ya tenía la inquietud de postular a Cali como sede de un evento de tales magnitudes, que de acuerdo a los requisitos de las ciudades que podían hacerlo, ya calificaba.

Según Pascual Guerrero, en ese entonces se asesoró de alguien que había conocido de antes, cuando en 1993 ayudó a Cali a traerse los Juegos del Pacífico, un hombre de esos bien relacionados y que podría conectarlo con la junta directiva de los segundos juegos más importantes del mundo, después de los Olímpicos.

El viaje de marzo tuvo buenos resultados: las conexiones se hicieron y Cali comenzó a figurar entre los nombres de las ciudades que podrían aspirar a llevarse el título de sede oficial de Los Juegos Mundiales. Compitió con ciudades como San Petersburgo, Valencia, Ciudad del Cabo, y consiguió el título.

Hacia julio de 2009, nuevamente Pascual Guerrero viajó Kaoshiung, Taiwan, una ciudad desconocida para muchos occidentales pero considerada el segundo puerto más grande de aguas profundas del mundo, donde se llevaban a cabo los Juegos Mundiales de 2009.

Guerrero indicó que para entonces contó con todo el apoyo de la Gobernación del Valle, que para dicho viaje solicitó al Fondo Mixto recursos por $170 millones, y otros recursos importantes que debían gestionarse, como los $400 millones que el Valle del Cauca debía pagar por los derechos de ser sede del evento. “Juan Carlos Abadía, siendo Gobernador, pidió esos recursos prestados al fondo; se otorgó el préstamo, hicimos lo que debíamos hacer para la preparación del evento, y él saldó su deuda”, señala Guerrero.

Añadió que durante tres largos años, se logró sostener todo lo que significaba que Cali fuera el escenario del evento: derechos de los juegos, hacer presencia en eventos internacionales hacer material promocional, financiar los viajes de los dirigentes, entre otras cosas que solo se sacaban adelante con recursos.

Pascual Guerrero
Pascual Guerrero

Los esfuerzos debieron hacerse hasta última hora

En enero de 2012, a un año y medio de la inauguración de los Juegos Mundiales, la situación estaba insostenible y fueron cedidos los derechos del evento a la Alcaldía de Cali, al actual alcalde Rodrigo Guerrero, quien designó para dirigir el evento a Rodrigo Otoya, presidente ejecutivo de las justas.

La procesión no paró allí, porque los compromisos de las administraciones representadas, obviamente en recursos, no se cumplieron. La Gobernación del Valle cumplió hasta el 2012; la actual Administración solo consiguió $7.000 millones prestados con el Fondo Mixto para la Recreación y el Deporte, que volvió a aparecer en el escenario, recursos que no han sido cancelados pero que la administración departamental se ha comprometido a pagar.

Cabe mencionar que los recursos con los que la Gobernación del Valle se comprometió al comienzo para financiar los Juegos Mundiales (que incluían a cinco municipios y no a tres, como se hizo) eran de $10.000 millones de pesos.

El papel de los congresistas del Valle fue importante y se evidenció a diez días del inicio de las competencias, cuando hacía falta el centavo para el peso, es decir $3.000 millones, para concretar la organización de los Juegos Mundiales Cali 2013. La lucha contrarreloj hizo que se hiciera la respectiva gestión ante Coldeportes. Según el representante a la Cámara Heriberto Escobar, una semana de idas a la capital de la república, que no estaba enterada de que en Cali se realizarían unos Juegos Mundiales, hizo que finalmente Coldeportes Nacional desembolsara estos recursos, menos de lo que se había hablado en un inicio.

Al respecto, Pascual Guerrero hizo una reflexión en la que aclaraba que no le importa que no lo hayan invitado a la inauguración, o que ya nadie lo mencione como quien gestionó que Cali viviera lo que por diez días vivió. Indica que solo lamenta la falta de difusión de un evento que significaba la oportunidad más grande de Colombia para hacer marketing de país.

“Por encima de la falta de gestión o desinterés de las administraciones, de la dejadez de la dirigencia deportiva, la capital vallecaucana sacó adelante los Juegos Mundiales como ha podido con eventos enmarcados en otros campos”, puntualiza.

Comments are closed.