El pez muere por la boca

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Por Camila Zuluaga @ZuluagaCamila

“El pez muere por la boca” es aquella expresión popular que advierte que debemos cuidarnos de aquello que decimos, pues de no ser congruentes con lo que exponemos, las declaraciones pueden devolverse como un boomerang.

Eso es lo que hoy le está pasando a uno de los ministros estrella del presidente Santos. Hago referencia a la cabeza de la cartera de Vivienda, Germán Vargas Lleras, pese a ser uno de los políticos mejor preparados de Colombia.

A todos nos ha pasado; de hecho, a mí más que a nadie, debido a mi actividad laboral diaria: la radio. En múltiples oportunidades nos arrepentimos de lo que decimos porque posteriormente nos vemos condenados por nuestro propio juicio.

Sin embargo, en el caso de la política, a pesar de que es dinámica y en Colombia nos vamos acostumbrando, el famoso adagio popular castiga más duro. Y coincido con que así deba ser, la actividad política debe estar acompañada de congruencia y por tal razón los políticos deben cuidar bien lo que dicen.

“Todo funcionario investigado debe renunciar” es lo que alguna vez se le escuchó decir al hoy ministro de Vivienda. Esto hace que hoy muchos de sus enemigos y contradictores políticos se pregunten qué tiene que decir el ministro estrella del gobierno Santos ante la investigación que tiene en su contra en la Procuraduría General de la Nación.

La historia es esta. El ministerio público anunció en el mes de julio que le abriría indagación preliminar al doctor Vargas Lleras para establecer sus presuntos vínculos con el jefe paramilitar Héctor Germán Buitrago, alias Martín Llanos, que lo habrían beneficiado en la contienda electoral del 2002.

Ante el anuncio de la investigación y sus testigos, la inmediata reacción del ministro fue denunciar que hay un complot para difamarlo, y acusó que detrás de este asunto está Santiago Uribe, hermano del expresidente Álvaro Uribe.

No tardaron mucho los pronunciamientos en Twitter y en medios tanto del ministro como del exmandatario. No faltaron, tampoco, las declaraciones del Fiscal General al decir que este caso tendrá prioridad ante el ente investigador.

Sobre lo anterior caben muchos interrogantes, entre otros, ¿por qué este es un caso con tanta importancia para la fiscalía general?, ¿tiene privilegios el ministro en dicha entidad?

Igualmente cabe preguntarse si detrás de todo esto hay una jugada política del procurador Alejandro Ordoñez, pues eso suele suceder cuando se tiene un funcionario que abiertamente está en campaña reeleccionista (que nos cuestionamos constantemente sobre sus intenciones ante cada actuación).

Pero lo más importante que se debe cuestionar es si no cree el ministro Germán Vargas que debe renunciar y apartarse de su cargo mientras se lleva a cabo la investigación. La respuesta del ministro, hasta el momento, ha sido que consultó con el presidente Santos sobre su situación, y este le respondió que no hay razón para el retiro.

No obstante, con los exfuncionarios del gobierno nacional, ante acusaciones similares a las que hoy enfrenta el ministro, Vargas Lleras ha sido implacable con sus palabras, en señalamientos y en impartir frases sobre el deber ser y hacer en dichas situaciones. Lo curioso es que esos lineamientos expuestos anteriormente por el ministro hoy no son adoptados por él mismo.

¡Ay, ministro!, a pesar de que estoy segura, como lo mencioné inicialmente, de que usted más que nadie conoce la lección, debo repetirle que es importante no olvidar que… “el pez muere por la boca”.

Una cosa más: Es importante que el Congreso de la República entienda la responsabilidad histórica de elegir acertadamente el remplazo del exmagistrado Juan Carlos Henao en la Corte Constitucional. Las consideraciones políticas deben dejarse a un lado y seleccionar el candidato que sea mejor para el futuro de la Corte y del país.

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