El que acabó el cáncer de SICALI

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El que acabó el cáncer de SICALI

Por Pablo Uribe

Twitter: @pablouribe90

pablo uribeUno de los últimos logros más importantes para la ciudad es el haber podido recuperar completamente la administración de los impuestos del Municipio, que estaban en manos de la empresa SICALI.

Y efectivamente es un gran logro. Hay que tener en cuenta que la principal fuente de ingresos del Estado son los impuestos; es como si la locura tercerizara su negocio de hacer sus famosos pasteles de hojaldre para dedicarse exclusivamente a vender gaseosas. Sería completamente ilógico.

El contrato con SICALI era un pésimo negocio para la ciudad, no solo por la gran tajada con la que se quedaban los socios de la empresa, sino también por el deplorable trabajo que estaban haciendo con los ingresos de la ciudad. Solo hay que echarle una ojeadita al desorden infernal en el que estamos con el impuesto predial, éste aumento indiscriminado se debe en gran parte a que SICALI cometió muchísimas irregularidades administrándolo.

El haber podido terminar definitivamente el contrato con SICALI es, sin lugar a dudas, una gran victoria para el futuro de Cali.

Creo que es justo que recordemos a quienes fueron los que le pusieron el pecho a este tema desde el principio y entre todos esos que lucharon, cuando la gran mayoría no quería ver lo que estaba pasando, resalta una persona: Santiago Castro.

Santiago Castro -quien dejó hace poco la Aeronáutica Civil después de haber hecho una gran gestión- fue quien se opuso al contrato de SICALI desde el principio. Cuando absolutamente nadie más se atrevía a levantarse en contra de este oscuro negocio, el sr. Castro fue quien decidió poner el dedo en la llaga y denunciar lo que estaba pasando.

Pero no solo se quedó en manifestaciones. El sr. Castro fue quien puso el primer ladrillo, para que el contrato con SICALI se acabara. Hay que recordar que cuando este contrato estaba recién firmado, Santiago Castro era congresista y desde su posición logró empujar hasta el final, contra viento y marea, la Ley 1386 de 2010.

Esta ley prohibió que los gobiernos locales celebraran contratos para entregar el manejo de los impuestos a los particulares. Pero además, le ordenó a los entes de control que adelantaran investigaciones contra los contratos que ya existían, como el de SICALI. Fue gracias a estas investigaciones que hoy en día ese contrato está acabado y los recursos de la ciudad volvieron a las manos de sus instituciones.

Santiago no solo votó a favor de esta ley, sino que además fue su ponente: es decir el encargado de defender las bondades del proyecto ante los otros congresistas y el responsable de que éste fuera aprobado o terminara hundido. Este trabajo no fue fácil, pues muchas veces, por intereses oscuros, varios congresistas intentaron hundir la Ley a través de artimañas; pero el sr. Castro hizo bien su trabajo y la sacó adelante.

Creo que es importante darle las gracias a quien hizo el sacrificio para proteger el patrimonio y el futuro de su propia ciudad, de nuestra Cali. Esa persona es Santiago Castro; Un líder que a mí me gustaría ver como el futuro alcalde de nuestra ciudad.

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