¿Excluyendo a las Víctimas?

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pablo-uribePor: Pablo Uribe

Twitter: @pablouribe90

Muy preocupante una noticia que fue publicada esta semana en el portal La Silla Vacía (En mi opinión el mejor medio de comunicación del país), en donde se decía entre otras cosas, que existe un grupo importante y numeroso de víctimas de las FARC que no se sienten representados ni por La Mesa Nacional de Victimas, ni por la delegación de victimas que va a viajar a La Habana a continuar con las negociaciones con el grupo guerrillero.

Según el artículo, hace poco se hizo una reunión entre Humberto De La Calle, Sergio Jaramillo (Alto Comisionado de Paz), Paula Gaviria (Directora de la Unidad de Victimas), el representante de la ONU en Colombia y los representantes de 17 organizaciones de víctimas de las FARC. En esta reunión se dejó un mensaje bastante claro por parte de las víctimas de este grupo guerrillero: ellos no se sienten representados en la Mesa Nacional de Victimas, como tampoco se sienten representados por la delegación de victimas que va a viajar a La Habana a hacer parte de las negociaciones de paz; y por último dejan una reflexión alarmante, puesto que en la opinión de ellos, la Mesa Nacional de Victimas está siendo influenciada negativamente por políticos de izquierda (Iván Cepeda y Piedad Córdoba), quienes están buscando una agenda política y no un proceso de paz exitoso.

Muchos dirán que es imposible tener contentos a todos y que por motivos de eficiencia no se pueden incluir a las millones de víctimas que ha dejado las FARC por todo el país, lo cual es un punto válido. Pero el problema acá es que estas organizaciones representan a un grupo importante de víctimas, puesto que son ellos quienes sufrieron los crímenes más emblemáticos del grupo terrorista, como por ejemplo la masacre de Bojayá o el atentado a El Nogal; además de contar con personas que se han ganado una posición importante en la opinión pública, como Clara Rojas o Sigifredo López.

Cuando uno mira esto, surgen muchas dudas. Si se han dejado a un lado víctimas tan emblemáticas como Clara Rojas, o aquellos que han sufrido crímenes tan atroces como la toma de Mitú, entonces ¿A cuántos no habrán dejado por fuera de este proceso de paz?

Es muy preocupante toda esta situación, porque es el síntoma de que el proceso de paz no está incluyendo a todas las víctimas del conflicto y esto puede tener consecuencias graves para el éxito de esta apuesta tan grande por la paz. Tenemos que incluir a todas las víctimas del conflicto si queremos sanar de verdad las heridas y pasar la página. Pero cuando digo todas las víctimas, me refiero a TODAS las víctimas, sin importar su filiación política, raza, sexo, condición económica o religión. Hay que garantizar que en la delegación de victimas que va a viajar a La Habana estén representadas todas las personas que se han visto directamente afectadas por las atrocidades de la violencia en este país.

El presidente Santos ganó las elecciones con una bandera clarísima: La Paz. Esto quiere decir que la principal promesa de campaña del Presidente es hacer la Paz. El pueblo colombiano escogió ya y el debate quedó zanjado. Está bien que hagamos la Paz, pero si vamos a hacerla, hagámosla de una forma correcta, democrática e incluyente.

Un proceso de paz no se puede hacer sin las víctimas, y si el proceso de paz que se está llevando a cabo en La Habana es entre el Estado colombiano y las FARC, pues ahí tienen que estar suficientemente representadas las víctimas de las FARC, es así de simple.

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