¿Falsedad personal o “mystery shopper”?

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¿Falsedad personal o “mystery shopper”?

Floro Hermes Gómez Pineda

Twitter: @Florohermes

Floro-Hermes-Gómez-PinedaEl escritor Gustavo Álvarez Gardeazábal ha señalado la utilización de la cédula del antiguo cabo del ejército colombiano Javier Augusto Caballero, muerto en combate en 2006, para identificar al señor Julián Meneses con lo cual se podría estar incurriendo, por lo menos, en el presunto hecho punible denominado “Falsedad personal”, el cual está definido por nuestro Código Penal en el artículo 296.

A esto ha respondido el señor Alcalde de Santiago de Cali, doctor Rodrigo Guerrero Velasco, en carta dirigida a Álvarez Gardeazábal, explicando que la cuestión corresponde a la utilización de la técnica conocida como “mystery shopping”, “a mystery consumer” or “secret shopper”, que nuestro burgomaestre impropiamente denominó “mystery shopper”.

Esta técnica, contraria a la idea liberal de la veridicción del mercado, es utilizada dentro de muchas empresas privadas (que no de las públicas), para evaluar y medir la calidad en la atención al cliente (quien es una categoría diferente a ciudadano), consiste en alguien, común y corriente, quien realiza una compra o consume un servicio, para entregar un informe sobre cómo fue su experiencia.

¿Qué significa ser persona común y corriente? Ser alguien común y corriente, quiere decir no conocido, ser del montón, ser anónimo, ser de la masa o ser alguien demasiado normal. En ningún momento quiere decir alguien que suplanta a otro, pues quien suplanta deja de ser del montón para transformarse en la figura excepcional o extraordinaria de delincuente, así utilicemos con frecuencia la expresión “delincuencia común” usada para referirse, por ejemplo, a los sociópatas.

El señor Alcalde, según mí saber y entender, ha incurrido en una actuación ingenua, tal vez por un error de asesoría, al demeritar la grave denuncia del autor de “Cóndores no entierran todos los días”, pues su deber es solicitar a los organismos de control, por una parte, y a la rama judicial del poder público, por la otra, que investiguen la presunta “Falsedad personal”, para esclarecer la verdad del asunto a todos nosotros quienes habitamos la libertaria Santiago de Cali.

Además, ha caído el doctor Guerrero Velasco en la simplicidad instrumental de señalar la opinión, de nuestro destacado autor vallecaucano, como posible causante de desconfianza de la opinión pública hacia la imagen de EMCALI, pues no es la opinión de Álvarez Gardeazábal la que conduce a la suspicacia, sino el hecho de que una persona suplante a un héroe de la patria muerto en combate en 2006.

En conclusión, siendo todo liberalismo un ejercicio de la desconfianza, de acuerdo con Pierre Rosanvallon, y siendo la nuestra una liberal democracia, la sociedad civil de los caleños (que no los consumidores caleños) reclama un esclarecimiento de la verdad por parte de la Fiscalía General de la Nación, para que se nos explique por qué se utilizó la identidad del cabo del ejército colombiano Javier Augusto Caballero, para identificar al señor Julián Meneses, y se nos argumente (si es del caso) por qué tal actuación vendría a ser un “mystery shopping”, “a mystery consumer” or “secret shopper” y no una “Falsedad personal”.

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