“Fui viceministra en ese gobierno más no la viceministra de Álvaro Uribe”

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Isabel Segovia, candidata a la Vicepresidencia de Colombia por la Alianza Verde. / Foto: Suministrada – El Nuevo Liberal.

La formula vicepresidencial de Enrique Peñalosa, en dialogo con El Pueblo habló del por qué aceptó participar en la contienda electoral y de la importancia de impulsar la educación en Colombia.

Rubén Darío Zúñiga G.
Editor Político
rubendario99@gmail.com

Isabel Segovia es una mujer no tan conocida en el ámbito político pero sí de buen prestigio en el sector educativo
desde mucho antes de ser Viceministra de Educación en el segundo gobierno de Álvaro Uribe Vélez.

La candidata, ex directora de la Fundación Compartir, propone darle un impulso de mayor pacto a la educación
colombiana ya que es un eje central para el desarrollo nacional. Considera importante destinar más recuros para programas de formación educativos que fortalezcan la formación de docentes y estudiantes. Asimismo, considera
prioritario mejorar la infraestructura educacional del país pues en cobertura aún falta mucho por hacer.

En dialogo con El Pueblo, aborda los puntos que propone la campaña presidencial de la Alianza Verde. Destacó la importancia de hacer una política decente, de ideas y argumentos. Además sostuvo que el país ya no tolera más engaños por parte de políticos, que buscan su bien particular por encima del bien común.

Usted conoce muy bien el tema educativo, ¿Qué piensa de que Colombia haya ocupado los últimos lugares en el Programa Internacional de Evaluación de Estudiantes, PISA?

Eso nos está diciendo que el problema es muy grave. Ese es uno de los principales ejes de mi candidatura vicepresidencial: impulsar una educación de alta calidad. Nuestros niños merecen una formación excelente.

Parte de esos resultados pobres obedece a que la educación no llega a todos los niños colombianos, muchos ni siquiera pueden acceder a la primaria y secundaria y menos a una universidad, ¿qué hacer?

Es muy importante hacer un esfuerzo mucho mayor para que todos los niños y jóvenes tengan acceso a la educación.
Pese a que en los últimos años eso se ha venido dando, aún falta hacerlo realidad en muchas regiones apartadas del
país donde las comunidades no cuentan con ello. Adicionalmente hay que mejorar, urgente y prioritariamente, la
infraestructura educativa en Colombia para que las escuelas lleguen a los niños y no al revés, que ellos tengan que ir
hasta ellas.

Un ejemplo de cómo mejorar la educación en Colombia….

No hay ningún factor que determine más la calidad educativa que la formación docente y pues por eso proponemos, por ejemplo, invertir en el docente mejorando sus condiciones laborales y de formación, pero además contribuyendo en programas que complemente su labor de enseñanza. Sin el docente no se logra hacer nada para mejorar la  educación, por eso daremos un impulso fuerte a los profesores colombianos.

Entonces, ¿qué se haría para llegar a mejores niveles educativos en Colombia?

Hay que hacer cambios sostenidos, porque cambios inmediatamente no se van a obtener. Se trata de darle impulso a programas que en materia educativa nos permitan llegar a altos niveles de estándares formativos como es el caso de Chile, el país que mejores resultados tiene en toda Latinoamérica. En menos de una década Colombia tiene que llegar a escenarios como ese, pues la educación es un eje fundamental para el progreso de una nación y este país tiene que apostarle a eso. Hay que destinar mayores recursos a la educación de los colombianos.

Cambiando de tema, ¿Por qué aceptó ser candidata a la Vicepresidencia?

He estado más dedicada a trabajar en el sector público y privado, ligada muy de cerca con los temas educativos  nacionales, que tienen que ver con la administración de la educación en Colombia. Sin embargo, ahora que Enrique
Peñalosa me hizo el llamado lo acepté porque nuestra campaña hace una política diferente, de propuestas y no de
maquinarias. Estamos presentando argumentos para votar por ideas en beneficio del país y no por el esquema  tradicional en el que la política se ha vuelto casi sinónimo de corrupción. Nosotros le apostamos y hacemos
una política decente, por eso es distinta.

¿Y qué tanto ha tenido qué hacer, apostando a esa propuesta distinta cuando la gente le ha perdido credibilidad a los políticos? 

Estamos diciéndole a los colombianos que se puede hacer política de manera diferente y creyendo de fondo que sí podemos sacar el país adelante, no con promesas falsas. Nadie dice que hacerlo sea fácil pero nuestro compromiso está enfocado en llegar a tener un país mejor.

¿Considera que la abstención, la apatía y la desesperanza de millones de colombianos se da porque los líderes que erigimos no cumplen con el mandato que les damos en las urnas?

Sí es cierto y es absolutamente comprensible porque son años y años de compra de votos y malas prácticas  electorales que sólo benefician a unos pocos, lo que lleva a que el bien común, el de todos, no prime sobre el bien particular. Eso lleva a que la apatía haya crecido entre la gente y es normal. Por eso es muy importante no  prometer imposibles sino hacer cosas específicas y realizables pues este país ya no tolera más engaños.

¿Pero la culpa de quién es, de los políticos que terminan convenciendo a la gente o de  la ciudadanía que vuelve a votar por ellos?

Hay una mezcla de las dos cosas. Los ciudadanos responden a la inmediatez y la explicación está, por ejemplo, en
que sí una persona tiene que alimentar a sus hijos, no tiene cómo hacerlo y alguien ofrece 50 mil pesos para resolver ese tema, pues eso pasa porque no hay otra alternativa. No se puede culpar a la gente pues hay una necesidad de por medio y se aprovechan de eso. De no tener nada, a tener 50 mil, y muchos ciudadanos no tienen otra opción más que aceptarlos. Hasta que eso no cambie y hasta que no se demuestre que desde la administración pública se puede mejorar la calidad de vida de la gente, eso seguirá ocurriendo.

¿Y cómo se siente frente al señalamiento de algunos sectores, de que por haber sido viceministra de educación en el gobierno del ex presidente Uribe, representa esa línea ideológica?

Fui viceministra en ese gobierno más no la viceministra de Álvaro Uribe. Hice equipo con la persona que considero
ha sido la mejor ministra de educación, que es Cecilia María Vélez y estuve trabajando de la mano de ella. Eso sí, yo no tengo nada en contra del ex presidente Uribe porque dejó una huella importante en Colombia.  No soy uribista pero tampoco soy antiuribista y nunca he estado afiliada en ningún partido político. Mi único partido es el de la educación.

¿Le apuesta a la paz?

Claro, es importantísimo lograrla. Sin embargo, la paz no puede ser un tema de campaña electoral sino una política de
Estado. El interés de todos los colombianos está en poder firmar la paz y lo acompañamos, porque sin duda, sería un cambio enorme para el desarrollo y progreso colombiano.

¿Cree que el Presidente Santos la emplea como una ventaja electoral?

Bueno, finalmente esa es una de las banderas de su gobierno aunque no es del todo adecuado emplearla en la  coyuntura electoral. No obstante cada candidato define qué usa en su campaña para motivar a la gente.
Frente al tema de la ‘mermelada’ y las maquinarias, el asunto es muy complejo y por eso en nuestra campaña nos diferenciamos de eso.

¿Peñalosa sí es un cambio real para el país?

Sí y por eso estamos haciendo una propuesta decente, real y para el beneficio de todos los colombianos. Queremos darle otro rumbo al país.

Mensaje a los caucanos…

Conozco muy bien esa hermosa tierra. Hay unas potencialidades extraordinarias en todo el Departamento. Hay que
ver la región desde las orillas y no desde el centralismo con que siempre se ha visto. Hace parte de una visión muy centralizada en Colombia, de no entender que las regiones tienen grandes opciones para el desarrollo nacional, sobre todo porque en este país tenemos dos océanos y ahí hay grandes posibilidades para todos los colombianos.

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