Fútbol de carnaval

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Tiempo para la lecturaPor: Jaír Villano

A través de cortas ficciones esta obra evoca algunas de las estrellas que hacen parte de la constelación brasileña en lo que a fútbol se refiere.

La relación entre la literatura y el fútbol es indiscutible pese a que en teoría se suponen dos universos distintos: el deporte que está al alcance de cualquier espectador –o la cosa estúpida de ingleses, a la que se refirió Borges–, y el arte de una pequeña minoría.  Rodrigo Uprimny, analista de gran prestigio nacional, regala a su columna un espacio para aludir externalidades del fútbol;  el literato Santiago Gamboa  se permite hacer un símil entre estrategas de prestigiosos equipos  y escritores de talla mundial. Ni para qué hablar lo que dice al respecto el sociólogo Édgar Morin o en su momento Albert Camus, ah y los cuentos de Horacio Quiroga, Camilo José Cela, Eduardo Galeano. En últimas, Dios es redondo, como advierte el libro de Juan Villoro.

Y es que si Dios es redondo no hay mejor devoción que la de los feligreses de la verde-amarela, quienes han demostrado a lo largo del tiempo que su fútbol goza de una simetría impar, estética, como una sinfonía. Sublimidad que los ha llevado a coronarse pentacampeones del mundo y que suscita expresiones de toda naturaleza, como el libro de cuentos: Fútbol de carnaval, del escritor Óscar Perdomo Gamboa, quien en el curso de 110 páginas rinde homenaje a jugadores históricos como Leonidas, Nilton Santos, Garrincha, Sócrates y figuras más recientes como Rivaldo, Ronaldinho y el joven Neymar.

En efecto, el libro cuenta con una gama simbiótica de relatos en los que se dibuja el fervor por la selección Brasil. Con diferentes matices y diferentes escenarios el autor se permite salir del campo de batalla, para de esta manera evocar la nostalgia del mundial del 50 y su célebre Maracanazo, así como crear ficciones remontadas en tiempos aciagos como la dictadura Argentina y la muerte de Andrés Escobar.

En vísperas del mundial que se aproxima el libro es apenas conveniente, una excusa para que jóvenes y adultos que encuentran placer en el balompié aúnen su gusto con la literatura. Con historias que van desde senderos oníricos, como el cuento de Barbosa, que parece no tener relación alguna con el deporte, pero luego se deslinda en el último párrafo, hasta la aflicción de la derrota manifestada por Ademir. Desde futbolistas obnubilados por los destellos de luz de otras figuras, como Dida, quien gracias a su lesión dio paso a que el mundo conociera el fútbol de Pelé, hasta la parábola que Cafú regala a los niños con la historia de Nilton Santos y los mundiales de Suecia y Chile.

Destacable es, de igual forma, la creación de  diferentes narradores en muchos casos impensables, no obstante idóneos, como el viejo caraqueño con visos de chavista que se queja por los avatares del fútbol y su preponderancia a la publicidad antes que al buen juego, personaje que se permite sacar a colación la obscura historia que circuló en el mundial de Francia 98, de la cual se dice que la marca Nike hizo jugar a Ronaldo la final de fútbol  dejando al margen su precario estado de salud, evidenciado con un ataque epiléptico la noche anterior. En esa perspectiva, es también interesante mencionar el cuento en el que a través de una apuesta entre mafiosos se ilustran las peripecias para tener un objeto en representación de un ídolo como Pelé, así mismo, la alegría ajena que a cualquier hincha puede generar el buen fútbol de la selección Brasil, el papá que educa a su hijo para apoyar a la selección de su país, pero que falla al intento por, entre otras cosas, la carencia futbolística de su selección y la magia atrayente del equipo que más veces ha alzado la copa mundial.

Así pues, el libro es puro divertimento, de historias sencillas pero entretenidas, de prosa llana: sin laberintos literarios. Como dice su autor:

 “el lector no debe buscar verdades históricas en este libro. No las hay más allá de marcadores de partidos o nombres de jugadores. Hay, sin embargo, verdades simbólicas que, como el talento de los elegidos, trasciende las fronteras de su nacionalidad. Es en esos retratos de seres humanos elevados al olimpo y acuñados en letras de molde donde encontramos atisbos de nuestra humanidad única y sencilla”.

A falta de pocas semanas para ver el mundial de fútbol que se celebrará en el país de la selección a la cual se le rinde tributo, Fútbol de Carnaval brinda otro prisma frente a la manera de concebir el deporte más popular del mundo.

Si usted está interesado en este, el viernes 30 de mayo a la seis de la tarde será su lanzamiento en la Biblioteca Departamental de Cali.

Sobre el autor:

Óscar Perdomo Gamboa es autor de novelas como Hacia la aurora (premio Jorge Isaacs en 1998), Ella, mi sueño y el mar, De cómo perdió sus vidas el Gato, MD™, y la antología de cuentos de fútbol colombianos Escrito en la grama (esta última recopilada junto al poeta Hernando Urriago).

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