Integración con inclusión

0

A partir de este lunes 28 de julio comenzará la segunda edición de la Copa Nacional de Voleibol Sentado, una iniciativa de deporte paralímpico que ha comenzado a dar sus frutos en el país luego de la experiencia de la primera edición, realizada hace un año.

Del 28 de julio al 1 de agosto se realizará la segunda Copa Nacional de Voleibol Sentado en la Unidad Deportiva Panamericana
Del 28 de julio al 1 de agosto se realizará la segunda Copa Nacional de Voleibol Sentado en la Unidad Deportiva Panamericana

Hace un año, Santiago de Cali era el centro de todas las miradas. Eran épocas de Juegos Mundiales, que habían iniciado el 25 de julio con el cumpleaños de Cali, y que se extenderían hasta el 4 de agosto. En medio, una iniciativa hasta ese momento poco conocida logró captar la atención de quienes por entonces habían llegado a la ciudad para disfrutar de las competencias deportivas.

En frente de la Unidad Deportiva Panamericana, en el Liceo Departamental, se llevaba a cabo la Primera Copa Nacional de Voleibol Sentado, una variante del voleibol convencional que pueden practicar las personas en situación de discapacidad.

El certamen presentaba su lema “integración con inclusión”, que indica que el deporte también puede ser practicado por personas sin algún tipo de discapacidad. De hecho, uno de los equipos participantes fue el Club Master de la Liga Vallecaucana de Voleibol, integrado por la Selección Valle infantil de voleibol convencional.

Jugar al voleibol sentado es un reto. Hay que saber controlar el cuerpo sobre el suelo, deslizarse entre la malla para bloquear y rematar. Se trata de encontrar la funcionalidad del cuerpo cuando las piernas no son necesarias.

En esa primera Copa participaron cinco equipos de cuatro regiones del país: Halcones Héroes del Cauca, Arcángeles de Bogotá, En Forma de Granada, Meta, y los vallecaucanos DISFAD de Cali y Master de la Liga Vallecaucana de Voleibol convencional.

El equipo Discapacitados con Fe y Amor al Deporte es el único de voleibol sentado en Cali, anfitrión de la Copa
El equipo Discapacitados con Fe y Amor al Deporte es el único de voleibol sentado en Cali, anfitrión de la Copa

Con esa experiencia, y tras la exposición ante los ojos de prensa y deportistas internacionales, visitantes recurrentes por aquellas fechas, comenzaron a llegar mensajes de otros equipos de países que, como en Colombia, están en proceso de explorar el deporte. Venezuela, Ecuador y algunos países de Centroamérica se comunicaron con Fernando Aguirre, fundador del Club DISFAD “Discapacitados con Fe y Amor al Deporte”, para compartir experiencias en la disciplina.

Algunos incluso quisieron participar en la segunda edición de la Copa, que iniciará este lunes en el Coliseo Francisco Chois de la Unidad Deportiva Panamericana, pero temas logísticos terminaron por descartar su participación en esta ocasión.

En Colombia también hubo desarrollo de la disciplina. Plazas como Medellín y Manizales desarrollaron proyectos de nuevos clubes deportivos dedicados a esta disciplina, mientras en Cali el primer semestre del 2014 sirvió para renovar convocatorias y ampliar el número de deportistas paralímpicos practicando el voleibol sentado.

Pero Integración también se trata de que las mujeres participen. En al menos tres de los cinco equipos participantes en la Copa, una mujer hace parte de la plantilla, dado que en el certamen en Cali es permitido un cupo femenino para hacer mixtos los equipos y darle oportunidad a las mujeres en situación de discapacidad de practicar el deporte.

Curiosamente, según calcula Fernando Aguirre, del total de la población con algún tipo de discapacidad en Cali, apenas un 20% practica algún deporte paralímpico, y en ese porcentaje la mayoría son hombres. “Las mujeres que adquieren alguna discapacidad, ya sea por vanidad o por inseguridad, no se atreven a practicar deporte competitivo, y sin embargo, las que lo practican son en su mayoría las que consiguen medallas para el departamento y el país en competencias nacionales e internacionales”, puntualiza Aguirre.

9421269301_57acab37cc_o
El voleibol sentado se juega entre dos equipos de seis integrantes cada uno, entre los cuales puede haber una mujer, con una malla a la medida del pecho de los deportistas y con el sistema de puntuación del voleibol convencional

Iniciativas de paz a través del voleibol sentado

Siempre bajo el objetivo de generar inclusión e integración, la Copa Nacional de Voleibol Sentado se ha convertido en un evento de suma importancia para el contexto colombiano. Además de visibilizar los logros deportivos de los deportistas paralímpicos, este año, por ejemplo, el enfrentamiento entre ex militares y reinsertados se podría dar en la cancha.

Muchos de los ex oficiales del Ejército Nacional de Colombia son quienes, por culpa de minas antipersonales, han adquirido una discapacidad física. De esa base nacieron la mayoría de los clubes deportivos de voleibol sentado en el país.

Pero la otra cara de la moneda la presenta el Meta. El equipo que representa a ese departamento ha acogido también a ex combatientes de la guerrilla, que han entregado las armas luego de, también por razones de la guerra, quedar en situación de discapacidad. Ellos han encontrado en el deporte la vía para salir del conflicto armado, la oportunidad para conseguir nuevas oportunidades, y ahora, además, podría ser esta Copa el motivo para darse un apretón de manos con otros compatriotas a los que alguna vez enfrentaron con fusiles y en el campo, ahora en una cancha de voleibol y con una causa pacífica de por medio.

También esas son iniciativas que aportan al posconflicto, indica Aguirre, organizador de la Copa, argumentando que el país se debe preparar para la paz fomentando la reconciliación y las alternativas pacíficas de reinserción. Esta será, entonces, la Copa de la paz en el voleibol sentado.

Comments are closed.