Interconexión eléctrica entre Cauca y Nariño, a un paso de hacerse realidad

0
Una de las ciudades beneficiadas con la interconexión Cauca - Nariño es Guapi, en la costa Pacífica
Una de las ciudades beneficiadas con la interconexión Cauca – Nariño es Guapi, en la costa Pacífica

La interconexión eléctrica entre los departamentos de Cauca y Nariño en la zona  suroccidental de Colombia podría poner  fin a la falta del servicio y a la caótica forma como los habitantes de municipios de la región deben obtenerla  en pleno siglo XXI.

Contar con el servicio de energía eléctrica en zonas inhóspitas de los departamentos de Cauca y Nariño es un privilegio que gran parte del territorio no puede tener, no solo porque la interconexión no cubre gran parte del departamento en la zona del litoral Pacífico, sino porque también contribuye la complejidad del orden público.

Sumado a los ataques de grupos al margen de la ley está el lento proceso del desarrollo de la región en lo que a la prestación del servicio de energía eléctrica se refiere. El gobierno nacional destina presupuestos importantes para atender la necesidad; sin embargo, son evidentes las demoras para ver los resultados.

El Ministerio de Minas y Energía tiene como objetivo actual tener a todo el país iluminado; mejor dicho, que Colombia tenga cobertura total en energía eléctrica. Por eso, hacia el 2011 se anunció una partida muy importante de $210.000 millones para trabajos de interconexión eléctrica en la zona comprendida entra Cauca y Nariño. Las obras comenzaron en 2012 y continúan.

La fecha meta que tenía el ministerio para entregar obras era el 2013, plazo que no se cumplió debido a varios factores, entre ellos un sobrecosto de $50.000 millones, pasando de un costo total de $210.000 millones a $260.000 millones;  además de la exigencia del diseño de fundaciones especiales para algunas torres.

Según un informe de la empresa Interconexión Eléctrica S.A., ISA, encargada de los trabajos, otro factor que ha generado retrasos en la obra es que la comunidad vecina a las líneas de transmisión han hecho peticiones que han obligado a suspender temporalmente los trabajos.

De acuerdo a lo expuesto en el informe, “entre estos requerimientos se encuentran las solicitudes de revisión y modificación de los acuerdos protocolizados en las consultas previas con los Consejos Comunitarios Sanjoc, en el municipio de López de Micay, Sequihonda, en El Charco, Guapi Abajo y río Napi (sector Belén), en Guapi; los resguardos indígenas Calle Santa Rosa, Calle Larga, Almorzadero y Guangui, en Timbiquí; y Alto del Rey, en el municipio de El Tambo”.

Las consultas con las comunidades hacen parte del protocolo para la construcción de un proyecto como este y en algún pueden convertirse en la limitante de su continuidad, debido a posiciones políticas y culturales de estos grupos comunitarios que encuentran reparos.

Un caso puntual en el proyecto de interconexión entre Cauca y Nariño es la realización de la consulta previa con el resguardo indígena Eperara Siapidara, con el que, por ser nuevo, no se habían protocolizado los acuerdos. También se están adelantando conversaciones con comunidades campesinas en Popayán, Argelia, El Tambo y Patía.

Siguiendo la línea del proceso de socialización con la comunidad, el director del Instituto de Planificación y Promoción de Soluciones Energéticas para las Zonas No Interconectadas (Ipse), Carlos Eduardo Neira, ha señalado que “se está avanzando con las obras pese a los problemas que se han presentado, tanto ambientales como con las comunidades y ya existen tramos ejecutados. Además, el Gobierno ha estado pendiente de disponer de los recursos para terminarla porque son compromisos que ha hecho con las poblaciones”.

Con respecto al incremento de $50.000 millones en la obras, el informe destaca que se debe a las condiciones del terreno en los tramos Guapi-Iscuandé – El Charco – Olaya Herrera y Olaya Herrera – Alto Guadipa – Pizarro – Mosquera.

Reunión entre el gobernador encargado del Cauca, Óscar Rodrigo Campo, el gobernador de Nariño, Raúl Delgado, y alcaldes de localidades beneficiadas con la interconexión
Reunión entre el gobernador encargado del Cauca, Óscar Rodrigo Campo, el gobernador de Nariño, Raúl Delgado, y alcaldes de localidades beneficiadas con la interconexión

Las obras de interconexión sí están avanzando

La longitud de la obra es de 430 kilómetros, con nueve fuentes de trabajo, cinco líneas eléctricas y cuatro subestaciones.

Según ISA, ya se cuenta con la mitad de torres construidas entre la subestación de San Bernardino, en Popayán, y Guapi, entre las que hay 176 kilómetros de longitud. En el tramo Belén – Timbiquí – López de Micay, que tiene unos 90 kilómetros de longitud, unos 30 kilómetros ya cuentan con torres construidas.

Con respecto al tramo entre Guapi (Cauca) y Olaya Herrera (Nariño), se están fundando torres, mientras que para el tramo Olaya Herrera – Alto Guadipa – Pizarro, de 60 kilómetros, se está terminando el proceso de contratación. Por algunos acuerdos pendientes entre ambas corporaciones autónomas, la Regional del Cauca (CRC) y la de Nariño (Corponariño), el tramo comprendido entre Alto Guadipa y Mosquera (Nariño) está pendiente.

Para el caso de Roberto Payán (Nariño), localidad que no cuenta con el servicio de energía eléctrica y donde sus pobladores iluminan sus casas con velas y cocinan los alimentos con leña, se espera que para finales de este año finalice la interconexión eléctrica de siete veredas.

Según el alcalde de la localidad, Éder Castillo, el proyecto va en un 80 % y beneficiará a más de 1.000 familias de la zona  con una inversión de $2.000 millones, recursos que fueron aportados entre el Ministerio de Minas y Energía y el gobierno local. Agregó que las localidades más beneficiadas serán Gorgona uno, Gorgona dos, Guadual, Chilpe, Pasalpi, San Antonio y Bocas del Telembí, población lejana de Nariño con unos 650 habitantes, semejante a otras ubicadas en la zona.

En términos generales del proyecto, la interconexión Cauca – Nariño favorecerá. según el diagnóstico, a unas 80.000 personas ubicadas en nueve municipios: Guapi, Timbiquí, López de Micay, en el departamento del Cauca; Santa Bárbara (Iscuandé), El Charco, La Tola, Olaya Herrera (Bocas de Satinga), Mosquera y Francisco Pizarro (Salahonda), en el departamento de Nariño. La disponibilidad de energía confiable y de calidad las 24 horas del día daría a las economías locales un impulso importante, porque mejorará la productividad en actividades valiosas como la pesca, el comercio y la agricultura.

Además de optimizar la calidad de vida de las personas en aspectos como la salud y la educación, al poder utilizar más y mejores tecnologías para su servicio, “permitirá tener redes conectadas al sistema de transmisión nacional, lo cual le dará continuidad al suministro de energía a la  costa Pacífica del Cauca y Nariño”, señala Luis Freyder Posso, gerente General de la Compañía Energética de Occidente (CEO).

Poblaciones como Bocas de Telembí, con un promedio de 550 habitantes, también serán beneficiadas
Poblaciones como Bocas de Telembí, con un promedio de 550 habitantes, también serán beneficiadas

Cauca y Nariño esperan con expectativa

Esta semana se llevó a cabo en el municipio de El Tambo, exactamente en el resguardo indígena Alto del rey, un encuentro denominado de integración regional para discutir cómo va el proyecto de interconexión eléctrica adónde llegaron autoridades de ambos dapartamentos, como los gobernadores y 10 alcaldes de municipios beneficiados con las obras.

En la actividad estuvieron los gobernadores de Cauca, (e) Óscar Rodrigo Campo, y Nariño, Raúl Delgado; el alcalde de El Tambo y los alcaldes y representantes de los nueve municipios costeros. Se hicieron presentes los tres alcaldes de la costa Pacífica caucana, Guapi, López de Micay y Timbiquí, y seis del departamento de Nariño, quienes acudieron a la zona para concertar con los miembros del resguardo la instalación de cerca de 8 torres eléctricas en una longitud de cuatro kilómetros, con lo cual se continuará la conexión a través de Patía, Argelia yl finalmente, Guapi.

Durante la actividad, el alcalde del municipio de Guapi, Yarley Ocoró, tomó la vocería frente a inquietudes comunes de los mandatarios indicando que “es inconcebible que en estos tiempos haya comunidades sin energía eléctrica. Los pueblos del Pacífico queremos salir de la oscuridad”, y agregó  que las comunidades que cuentan con servicio de energía eléctrica lo logran con una planta que trabaja con gasolina.

La Gobernación del Cauca, por medio del mandatario encargado Óscar Rodrigo campo manifestó, que existe toda la voluntad política y se ha hecho la gestión pertinente a los recursos económicos que faciliten los procesos encaminados a que la interconexión eléctrica en el Pacífico sea una realidad. Dijo además que existe un compromiso con las comunidades afrodescendientes de la costa caucana para mejorar sus condiciones de vida al garantizar progreso para la región.

La primera etapa del proyecto llevará fluido eléctrico a las cabeceras y posteriormente se ejecutará la electrificación rural para las veredas. La interconexión tendrá una capacidad de 15 megavatios y contará con posibilidad de cargarla hasta con 65 megavatios, con lo cual se beneficiarán más de 200.000 habitantes. Un valor agregado es la inclusión de un cable de fibra óptica en la parte superior de la línea, que proporcionará servicio de Internet, voz y datos.

Todas las subestaciones eléctricas son construidas en las cabeceras y serán utilizados 500 kilómetros de fibra óptica para la conexión de telecomunicaciones. Por ello se espera que en próximos encuentros se obtenga una respuesta positiva por parte del Cabildo Indígena, para poder avanzar en las obras.

 El Cauca, en la mira del desarrollo energético            

 Según la CEO, se estarán ejecutando más de $96.000 millones en la ampliación de cobertura eléctrica a través de  proyectos aprobados entre los años 21012 y 2013 operados por esta compañía.

 Bajo la figura de los FAER, que son proyectos electrificación rural cuya sigla significa Fondo de Apoyo a la Electrificación Rural, más campesinos verán llegar a sus veredas y corregimientos  el servicio de energía eléctrica que contará con esta millonaria inversión, lo que confirma el propósito del gobierno nacional de llevar energía a zonas que no cuentan con ella no solo las que están ubicadas en la parte occidental del Cauca, para este caso, sino a varios municipios como Caldono.

 Según estudios de la implementación del FAER, los beneficios serán para más de 11.000 familias. La Unidad de Planeación Minero Energética, UPME, dice que el Cauca cuanta con el 80.82 % de cobertura eléctrica, porcentaje que se espera pueda ser ampliado al 93.45% en el 2017.

“Estamos llamados como empresa a ejecutar estos proyectos con responsabilidad, transparencia y aportando el conocimiento técnico y la experiencia”, aseveró Luis Freyder Posso Buriticá, gerente general de la Compañía Energética de Occidente. Según la compañía, hasta el momento, la ejecución de los proyectos de electrificación rural en el Cauca avanzan acorde con lo planeado. En campo, el proceso de construcción inició con la etapa de replanteo, orientada a la  verificación actual de usuarios y componentes técnicos que respondan a las necesidades actuales de las comunidades.

Comenzaron los procesos de construcción en los municipios de Caloto en las veredas Nápoles I, Nápoles II (Bella Vista) y Chorrillos; en El Tambo, en las veredas Buena Vista, La Paloma y Llanitos; en El Patía, en las veredas de Guásimo y Guayabal; y en el municipio de Cajibío, en las veredas La Isla y Carpintero. En los próximos días iniciará la construcción del proyecto en las veredas Loma Amarilla, del municipio de Silvia, en sectores rurales alejados que hoy afianzan cada vez más su sueño de tener energía aunque estén ubicados en otra región del Cauca (cordillera central).

Comments are closed.