Jairo Varela, el mito niche

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La historia musical de Cali está representada en tres grandes orquestas: La Sonora Matancera, Richie Ray y Bobby Cruz, y el Grupo Niche, de Jairo Valera. Tres momentos, tres épocas y una misma esencia verdadera. La música afrocolombiana.

Jairo Varela nació el 9 de diciembre de 1949, alas 9 de la noche, en Quibdó, del matrimonio conformado por Pedro Antonio Valera Restrepo y Teresa de Jesús Martínez Arce, especialista en folclor y con más de cinco libros publicados sobre el tema. Cali es la memoria musical del son y la salsa. En una misma noche se escuchan desde un danzón pasando por bolero y mambo, hasta la última balada, Salsa.

Varela fue tímido, músico empírico, sus tiempos libres los dedicaba a leer las paginas deportivas y hacer crucigramas. Fue criticado por su conflictiva relación con los músicos de su orquesta. Alguna vez en un diciembre la mayoría de sus integrantes de fueron y quisieron apoderarse del nombre de la agrupación. Seis meses después conformó un nuevo grupo que ha logrado la más grande trayectoria en nuestro país y en todo el mundo. El grupo Niche más que un fenómeno se ha convirtió en un mito.

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Por Rafael Quintero y Umberto Valverde*

¿Cómo era el grupo “La Timba” del barrio Roma cuando tenía 8 años?

Jairo Varela: fue mi primer contacto musical a nivel de grupo. Posteriormente me encontré con varios integrantes en la vida profesional. Fue la base para lo que estoy haciendo ahora.

¿En qué consistía el grupo más o menos?

J.V.: Una timba consiste en una dulzaina gerolina, bongó, maracas, güiro. El objetivo era hacer música y acompañar las comparsas del barrio.

Varela nos hace oír coincidencialmente un tema del nuevo elepé que aparecerá en 1992, titulado Mi pueblo natal.

¿Este regreso a los ancestros tiene que ver con el recuerdo de tu madre y tu abuelo Eladio Martínez?

J.V.: Por supuesto que sí. Imagínate que hay una parte dónde dice “Luces de esperma que al fondo se divisan titilantes igual que estrellas en el cielo y el ruido incesante del viejo trapiche, sustento eterno de todos mis abuelos”.

Mi abuelo fue maderero en un pueblito que queda a unas ocho horas en buque de Quibdó bajando por el río Atrato. Aparte de la madera él trataba de aprovechar todos los recursos posibles, pues son sitios muy alejados de cualquier civilización, también había unos trapiches donde hacia panela y a nosotros nos tocaba ir en vacaciones a laborar allá, para colaborar con algo en la familia.

Tu abuelo a quien se le consideraba el primer industrial negro y también era un hombre de música, ¿conjugaba esa cualidad suya de ser un hombre de empresa y un creador?

Heredé mucho de él. Era una persona inquieta. Vivía en una localidad que se llama Sautatá, cerca ala desembocadura del río Atrato. Ellos fundaron los primeros ingenios y él aprendió mecánica, ebanistería y guitarra. Tenía un temperamento fuerte, serio y pesante. Creía en Dios inmensamente. Se rezaba el rosario a las siete todas las noches, de lo contrario, rejo.

¿A los cuántos años grabaste tus primeros sencillos, las canciones Difícil y Atrato Viejo?

J.V.: Es necesario primero ilustrar ala gente que desconoce la geografía del Chocó, para que entiendan ese tema que se asume hoy como himno de mi departamento. Habría que saber de la existencia de los Farallones del Citará, donde nace el río Atrato, y saber del alma de los lugares. Una vez, yo estaba en puerto Martínez y había llegado hasta ahí solo para vender tres huevos después de doce horas de canoa, y no me los compraban. Yo vi eso. El tema retrata esa imposibilidad de uno como hombre, asistir al derrumbe de una región y una raza sin poder hacer nada.

El tema dice más o menos: (Varela nos canta). “Ancho y cauteloso pasas, lento en tu viaje retratas, el dolor que injusto llevas, poco a poco hasta el mar. Ya pesar que todo quieres como yo, y cambiarlo todo quieres, sé también. un día, esa vez mi Atrato , sin querer te he sorprendido caudaloso, en un recodo, tristes tus aguas vi, y paraste en tu camino, viste el sino, con tus propios ojos ver cómo el destino, si tu madre en verá, por qué tú, por qué no yo, hijos del mismo Citará, y pensar que tu pasado fue mejor de caciques, de mi tierra su portal, hoy todavía, re tinden aguas claras sin par, cientos y más como el Nagua, como las del Bevarama, como son, cautivador pasa de nuevo, como el sol. Volverán las golondrinas a posar en tu hábitat, y en verbenas voladores, compás de cueros y tambores, rugir en los Farallones, de ti somos tus nuevos cañones, y poder cantar de orgullo, gritar que soy aguajero, señores, yo soy atrateño”

¿Retomaste algunos aires de estos en la nueva canción Mi pueblo natal?

J.V.: una vez iba para el choco con mi hermano Enrique, a quien prácticamente le debo todo lo que soy, él murió hace dos años, y más allá del Carmen de Atrato, desde la cual se ve la llanura selvática y se alcanza a divisar Quibdó, me vino a la mente esta composición: “ A lo lejos se ve mi pueblo natal, no veo la santa hora de estar allá, Se viene a mi mente bellos recuerdos de infancia alegre, que yo nunca olvidare, nubes de espermas que al fondo se divisan, titilantes igual que estrellas en el cielo, y el ruido incesante del viejo trapiche, sustento eterno de todos mis abuelos.

Después entra un estribillo que dice: “ya vamos llegando, me estoy acercando, no puedo evitar que los ojos se me agüen”.

¿De alguna manera has sido un poeta como tu madre?

J.V.: “yo no sé lo que es un poeta. Si ser poeta es tratar de darle verbo a la frase, o de pronto, adornar una metáfora, a lo mejor lo soy. Ella si es una poeta, por que es profunda en su manera de escribir y conoce mucho de los dioses, de Grecia y de Roma, para ser más lirica y romántica. Esto es una cosa que la generación actual desconoce.

-T u padre era antioqueño, ¿Qué recuerdos tienes de él?

J.V.: Mi papa no me crio a mi. Mi mama se separo de el a los 3 años después del nacimiento de la ultima de Mis hermanas que es Martha. Yo lo cono si cuando tenia 9 años, en el bajo Atrato. Se había enclaustrado en la selva y nunca quiso salir de allá, en contraposición de mi madre que deseaba que sus hijos no fueren ignorantes. Ella se quedo en Quibdó y posteriormente nos saco a Bogotá. De él recuerdo poco, era callado y muy taciturno, muy trabajador, reservado, algo así como yo, se descadero y no quiso que lo sacaran, prefirió morirse allá en su selva.

-¿Qué aspiraba tu madre cuando se hicieras hombre?

J.V.: ¡Músico! Desde el principio ella vio mis aptitudes. A los ocho años me regalo una guitarra con poco dinero que había. Imagínate, hizo el esfuerzo de su vida para darme ese regalo.

-¿Cómo ves hoy en día el primer Grupo Niche desde el punto de vista musical?

J.V.: Es el comienzo, con todas las dificultades y sin ningún respaldo. Nosotros estábamos radicados en Bogotá y todavía en la capital no a cambiado mucho el panorama. Entre los músicos se busca más el trabajo que estudiar música. Por el Grupo Niche han pasado 58 músicos a todos hay que agradecerles el aporte que hicieron. Todos se sacrificaron en su momento. Lamentablemente en Colombia ser artista es tirarse al abismo, por que el esfuerzo no es reconocido en la sociedad colombiana.

-¿En algún momento dudaste en seguir adelante con la iniciativa del Grupo Niche?

J.V.: “Nunca he pensado en echar un pie atrás. He tratado de superar los obstáculos, los malos comentarios, la mala prensa de nuestro país, pero uno se sorprende cuando, por ejemplo, hace un mes y medio leí un periódico que el presidente Gaviria se había excusado de ir a una condecoración que se le iba a imponer al maestro lucho Bermúdez, quien es una de las glorias de la música en Colombia. Yo me pregunto: ¿Por qué lo hace? Acaso lucho Bermúdez no representa a nuestro país? ¡Allí esta pintado Colombia!

Condecoración que se le iba imponer al maestro Lucho Bermúdez, quien es una de las glorias de la música en Colombia. Yo me pregunto: ¿Por qué lo hace? Acaso Lucho Bermúdez no representa a nuestro país? ¡Allí esta pintado Colombia ¡

¿Por qué decidiste trasladarte a Cali?

J.V.: Por varias razones. No, nos iba bien en Bogotá, Segundo, por laafinidad de conceptos en lo musical. Para nadie es un secreto cómo se vive la salsa en Cali y mucho antes de llamarse así. Todo no fue color de rosa cuando llegamos. Allí hay una historia larga, en la carrera primera, en el hotel Savoy, y hubo gente que ayudó como Jairo Sánchez, quien varias veces estampó su firma en casi todos los restaurantes de esta ciudad para que nosotros no nos muriéramos de hambre. El viejito cañadonga Jairo Obando, quien nos prestaba dinero y no nos cobraba intereses, ni le pagábamos, ni teníamos con que. Manolo Salarte y Cucaracho (Adán Martínez), gente que siempre ha creído en esta corriente de la salsa. A ellos les agradezco todos los días porque fueron la mano de Dios para que llegáramos hasta donde hoy estamos y hasta donde vamos a llegar.

¿Que significo ese cambio?

J.V.: Todo. Cali ha sido todo, su gente, esa admiración por nosotros, nuestra admiración reciproca hacia su gente, sus costumbres. Uno no tiene con qué pagarle todo lo que ha hecho por el Grupo Niche o por Jairo Varela. He escrito cuatro o cinco temas sobre Cali, si pudiera le haría un millón. Nunca he perdido ocasión para hablar de esta ciudad.

Alguna vez los mexicanos afirmaron que la cumbia era de ellos. Ahora también exaltan tu trabajo y el pueblo los ha convertido en mitos; ¿como analizas esta situación?

J.V.: En Colombia no se alcanza a captar el fenómeno Niche en México. Es increíble. Justamente para valorar esta experiencia invite en la pasada gira a un periodista que se llama Edgar Cutzman, porque en ese momento era jefe de farandula del periódico El Tiempo. Al regresar , le pusieron la cascarita y lo echaron porque el sector de los Santos que domina el diario, está de pela con Felipe santos, con quien somos muy amigos, y Porque Edgar es bien amigo de Felipe, entonces no fue posible dimensionar en un medio todo lo que sucede allá. Por ejemplo el tema Droga ha sido un bombazo. Entrar en México es bien complicado por que ellos sí saben lo que es querer la tierra.

¿En este proceso de inquietud ética estarías sobre el borde de llegar hacer temas místicos como ocurrió con Richie Ray?

J.V.: No sé. De lo que puede estar segura la gente, es que yo hago temas sobre la vida, sin ofender a nadie, con positividad, pero tengo mi manera de ver a Dios. Muchas personas dudaban de que yo tuviera la capacidad para hacer temas sociales como Droga, Ana Mile, El zapato y lo Tonto, o Romeo y Julieta. Yo no estoy metido en un formato, en ningún molde. Pienso que no me puedo dejar encasillar, ni voy a permitirlo.

¿En que momento crees que diste el gran salto a la fama?

J.V.: Cuando hicimos Cali Pachanguero se produjo un reconocimiento a todo nivel. Es un pecado no tocar este tema en una de nuestras

Foto: Cortesía Revista Ébano Latinoamérica

presentaciones. Ahora se acaba de concertar la solicitud de Julio iglesias, el solista más vendido del mundo, por dos temas míos; Busca por dentro y Se pareció tanto a ti. Este contacto se hizo a través del presidente de la Sony.

¿Qué tanto de tu vida personal hay en tus canciones?

J.V.: La manera como las digo, yo soy un singular atrevido. Tengo toda clase de temas, jocosas, desamor, románticas, sociales. En el ritmo también soy muy versátil. Prefiero dejar calentar los temas en mi cabeza y dejo madurar la idea hasta que revienta.

El Grupo Niche a hecho varias giras dentro y fuera del país y Jairo Valera no ha aparecido en el escenario. El interrogante es: ¿Estas muy metido en la producción del elepé o estas cansado? Rogelio Martínez no se ha bajado del escenario durante 70 años aunque la guitarra ya no suene. ¿Qué ha pasado?

J.V.: Hay de todo un poco. Estoy cansado. Quiero refrescar el futuro del Grupo Niche. Hace un mes están en México y me dicen por teléfono que les falta mi presencia. Pero yo los quería ver así. Algunos internamente, sostienen que yo soy muy duro, que el temperamento mío es muy fuerte. Voy a estar a partir de la Feria de Cali y quiero inyectarle una nueva coreografía para 1992.

¿La responsabilidad musical de Niche sin ti en el escenario ¿quien la tiene?

J.V.: Pelusa

¿No has pensado en introducir el currulao en el movimiento de la salsa?

J.V.: De pronto si. Aunque le currulao rítmicamente es un 6×8 y un 6×8 ya lo hizo la Sonora Matancera con temas como Burundanga. Pero si quiero buscarle una aplicación. Además estoy asesorando otras orquestas, alrededor de diez, por que he sido nombrado por la B&G, segunda disquera del mundo como productor musical, y quiero impulsar el folclor.

Un heredero del son, y de la salva que viene del son, difícilmente llegará a estar en la corriente del merengue. Sin embargo, en algunas oportunidades has hecho mención a la posibilidad de potenciarlo en Cali. ¿Por que lo dices?

J.V.: El merengue se ha comercializo con Juan Luis Guerra en los estratos sociales altos, así sucede en México, Venezuela y Colombia. Pero de pronto el pueblo lo puede tomar por que las clases sociales se interrelacionan. Ciertamente el caleño típico baila de otra manera, cadenciosa y con estilo. Además el merengue se ha distorsionado por que hizo un viraje hacia el rock. Por otro lado, los programadores de radio lo buscan como tabla de salvación.

¿Hoy en día se han consolidado dos corrientes de la salsa: el Grupo Niche y la Orquesta de la Luz. Son dos fenómenos que vienen de afuera (pensando en Nueva York o en Puerto Rico) y refrescan el proceso de esta música que ha soportado una crisis en la variante de la balada-salsa. ¿Cómo ves este panorama?

J.V.: En cuanto a nosotros corresponde creo que sí. Tratamos de ser mejores, sin tener en cuenta siquiera lo económico. La Orquesta de la Luz quiere retomar la salsa rumbera y la mezcla con temas románticos, por ejemplo, de Johnny Ortiz. También asumen arreglos de Sergio George.

¿Ha pensado alguna vez en invitar a cantantes a tu orquesta, como alguna vez la sonora Matancera?

J.V.: Es posible. He tenido ofrecimientos de Héctor Casanova, Jr. Córdoba y Yolanda Rivera. Me he sentido orgullosos de la visita de NELSON Pinedo aquí en Cali, en la cual se vislumbro la posibilidad e hacer algo también. Me han llamado para colaborar con un elepé de Johnny Ventura, y me invitaron de Combo Records para hacer una producción en honor a Héctor Lavoe. Lo de ventura se hizo y sale en enero. Por otro lado esta misma inquietud me la dejo el merenguero Sergio Vargas.

¿No has pensado en cantantes como Ismael Miranda y Lalo Rodríguez?

J.V.: Con Lalo o amargo de haber firmado con dos disqueras. De pronto, no va a grabar nunca más. Héctor Lavoe ya no puede cantar. Quizás con Bobby Cruz, pero siempre el inconveniente es que las disqueras son muy celosas.

¿Qué tan grande ha sido la tensión después del éxito artístico del elepé cielo de tambores?

J.V.: Es un desafío. Ya esta sonando Droga. Hay otro tema bellísimo, no por que lo haya hecho yo, se llama Hagamos lo que diga el corazón y otros como No me falto nada de ti, No tuve a quien decirle amor, El zapato y el tonto, Romeo y Julieta y Mi pueblo natal. Creo que hay material para estar cerca o mejor.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando en ese L.P.?

J.V.: Más o menos ocho mese. Corrijo mucho.

Te escuche que habías metido un cuarto trombón. Siempre estas en un constante cambio. Surgiste con dos trompetas en la estructura de la Sonora Matancera, luego metiste un trombón, después dos y ahora estas con cuatro. ¿Que buscas con esto?

J.V.: Más sonoridad. Pienso que por el hecho de llamarse Grupo Niche o lo quesea, no puede quedarse parado esperando que otros hagan las coas, uno tiene que arriesgar, yo soy de las personas que tengo el concepto que un tema exige muchas cosas y tiene una orquestación adecuada y si ese tema requiere diez trompetas hay que hacerlo. No encasillarse y decir; nosotros tenemos una trompeta o somos diez y dos trombones. Yo quiero hacer la música con lo que le tema merezca. Por eso es ese caso especifico incluí un trombón más.

¿Tuviste formación musical?

J.V.: No.

¿Cómo haces para relacionarte con los músicos en los arreglos?

J.V.: Yo dicto los arreglos. Es un don que pocos tienen.

¿Cómo Benny Moré?

J.V.: Si ya lo iba a decir, Benny Moré, pero pensé que dirían que estaba tirando el chorro muy alto. Pero al igual que Benny Moré y Óscar de León somos músicos empíricos.

Donde yo aprenda a escribir se va todo pa’ l diablo.

Cali, diciembre 13 de 1991

*Cedida por su autor a El Pueblo
Publicada el 1 de febrero de 1992
Periódico Universitario La Palabra
Universidad del Valle

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