“La bogotanización de la paz es la fórmula del fracaso”: ministro del Interior

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Entrevista de Claudia Palacios
@ClaudiaPCNN

Claudia Palacios - Fernando Carrillo

Fernando Carrillo, el mininterior, sabe que durante la discusión del segundo punto de la agenda de negociación con las Farc él será lo que fue el ministro de Agricultura a los diálogos sobre el punto agrario: el que llama a los negociadores de ese grupo a aterrizar sus expectativas.

El mensaje es que la Constitución no se discute. Contrario a lo que preocupa a la mayoría de los opinadores, el ministro no se desgasta pensando si los guerrilleros deben poder llegar a los más altos cargos de elección popular.

Claudia Palacios: Comencemos hablando de paz. El Fiscal y el Procurador han tenido posiciones muy distintas respecto del tratamiento que pueden tener los guerrilleros en materia de justicia. ¿Cuál es la posición del Gobierno sobre ese tema?

Fernando Carrillo: Es importante. Como gobierno estamos esperando que se dé la discusión en La Habana. No nos vamos a anticipar a fijar una posición, pero me parece importante que la discusión se dé en esos tres niveles. Las coordenadas de este proceso de paz son muy distintas a las del proceso de paz que se dio con el M-19 en los noventa, la posibilidad de las amnistías y los indultos es casi cerrada en este momento. Uno teóricamente podría pensar en eso, pero ya los escenarios de la justicia local, regional e internacional impiden que ello suceda. En el Cono Sur hay experiencias en las que durante los procesos de punto final, por ejemplo, se reabrieron todos los procesos por la justicia.

Hay una serie de elementos que son condicionantes de este proceso de paz que, como ya dije, son muy diferentes a los de hace veinte años, y por ende hay que tener en cuenta las nuevas coordenadas internacionales, en las que se va a mover el proceso en términos de justicia.

Claudia Palacios: ¿Y la participación política de los guerrilleros?

Fernando Carrillo: Ese es el segundo punto de la agenda de la mesa de negociación. Es un punto que, a diferencia de lo que fue el de desarrollo rural, exige voluntad política en términos de cuáles son las alternativas que se tienen, y hay una parte que le toca al Ministerio del Interior, que es lo que tiene que ver con el estatuto de la oposición: las garantías y el acceso a los medios que tiene la oposición. Todo un debate sobre cómo la oposición va a tener o no caminos de participación política.

Al ministerio le corresponde diseñar la política pública en materia de participación. Aquí hablo de participación ciudadana, porque no se trata solamente de la participación electoral. En este momento tenemos en la Corte Constitucional la Ley de Participación Ciudadana, una herramienta impresionante desde el punto de vista de las oportunidades, para promocionar instancias de participación a nivel municipal, departamental y regional. Y eso es clave, porque si algo le ha faltado al proceso de paz es la participación de los ciudadanos. A esto hay que meterle pueblo, hay que bajarlo a nivel local. Estamos armando redes con gobernadores y con alcaldes. La bogotanización de la paz es la fórmula del fracaso del proceso.

Claudia Palacios: Me sorprende lo que me dice, porque no hay participación ciudadana en el proceso porque el Presidente no quiere.

Fernando Carrillo: Pero ahí está el punto. Se trata de encontrar por dónde viene la participación. Estamos creando redes con gobernadores y alcaldes para recibir insumos y propuestas de los ciudadanos. Abrimos el espacio a propósito del primer punto y recibimos miles de propuestas.

Claudia Palacios: O sea que no se trata de que la gente se vaya a La Habana, que es lo que muchos quieren.

Fernando Carrillo: Eso no es. Se trata de fortalecer la posición negociadora del gobierno. En el ministerio hicimos un ejercicio con los gobernadores del país, durante todo un día les preguntamos cuál podría ser el aporte de su departamento al proceso de paz, y fue de una riqueza impresionante lo que obtuvimos. Es distinta la respuesta de un departamento en conflicto a la de uno de frontera o a la de Cundinamarca, que se considera en postconflicto. Cada gobernador tiene una visión diferente de cómo aterrizar esto, y eso es fundamental porque la paz se va a hacer en las regiones.

Claudia Palacios: Volviendo al tema de la participación política de los guerrilleros que se desmovilicen: eso requiere una reforma política que también están pidiendo algunos partidos políticos, y el Gobierno no quiere porque está esperando lo que pase en La Habana.

Fernando Carrillo: Así es, pero no podemos ensillar las bestias antes de traerlas, y haríamos eso si tomamos una determinación de optar por un instrumento de reforma política que no sea el que sirva para La Habana. Yo pienso que hay que esperar a que se desarrolle ese punto. Tenemos todavía una legislatura que comienza el 20 de julio y disponemos de una gran batería de herramientas constitucionales sobre la refrendación de los acuerdos que pueden tener determinados efectos jurídicos. Según si uno hace una consulta, un plebiscito o un referendo, puede generar una serie de hechos que tengan consecuencias jurídicas. Pero no quiero adelantarme porque eso lo debe determinar la mesa de La Habana.

Claudia Palacios: Pero hagamos cuentas. Cuando se firme un acuerdo en La Habana habrá que refrendarlo por alguno de los mecanismos que la Constitución permite. Pero por más rápido que eso ocurra no se va a poder hacer una reforma que sirva para satisfacer a los Verdes, al PIN…

Fernando Carrillo: Según del instrumento que utilicemos. Lo que viene es una refrendación de los acuerdos, y todo va a depender de cómo vamos a empaquetar los acuerdos para refrendarlos. Cada país ha tomado una determinación con la forma de refrendar los acuerdos, lo único que hemos desechado es una Asamblea Constituyente, por razones históricas, por razones prácticas, porque creemos que tenemos la Constitución más progresista y más democrática de América Latina, producto de la Constituyente de 1991, que fue un proceso de paz completamente distinto al de este 2013.

Disponemos de muchos mecanismos que nos permitirían allanar el camino para hacer reformas políticas, una vez la mesa de La Habana tome esa determinación.

C. P.: Pero en relación con las necesidades de los partidos políticos pequeños, ¿que está dispuesto el Gobierno a proponer?

F. C.: Ahí tenemos un problema: la Corte Constitucional ya anunció una sentencia que declaró inexequible un acto legislativo que se refería al conflicto de interés, y eso implicaría que el Congreso no pueda adelantar reformas electorales para su propio beneficio porque se violaría el principio de que un legislador no puede legislar en causa propia. Hay un problema constitucional complicado. Yo hablé con los Verdes y llegamos a la conclusión de que sería muy difícil hacerlo.

C. P.: Roy Barreras dijo que el proceso de paz se va a demorar. ¿Usted qué vaticinio tiene?

F. C.: Yo me atengo a las palabras del Presidente, que dijo en septiembre u octubre del año pasado que el proceso debería ser cuestión de meses y no de años. Pero lo básico es que haya resultados. Este no es un diálogo interminable, y este es un llamado al equipo de las Farc a que tengamos resultados porque si no, se mina la confianza en el proceso. Lo que nos va a permitir tener el sí en un acto de refrendación popular son los resultados.

C. P.: ¿Usted ve a Iván Márquez en el Congreso?

F. C.: Yo creo que ese no es el tema de fondo, eso hace parte de los clisés. Yo veo que aquí hay un poder regional que va a estar en discusión, aquí va a haber más de una disputa por el poder regional que por el poder central, porque además la fuerza de la guerrilla –que cada vez es menor– ha estado más en la periferia.

Es un error, por ejemplo, comparar este proceso con el del M-19, que era otro tipo de guerrilla. El M-19 entró en franca lid a la Asamblea Constituyente, hubo una elección popular y los colombianos les dieron el 30 % de la asamblea.

C. P.: ¿En qué va la discusión para devolverle la personería jurídica a la Unión Patriótica?

F. C.: Estamos discutiendo eso. Esa una de tantas alternativas que se podría plantear para abrirle espacios para la oposición. No me parece una idea descabellada. Me parece que valdría la pena –como de hecho lo estamos haciendo– iniciar un proceso de reparación colectiva frente a lo que le sucedió a la Unión Patriótica. Y esperemos a ver de qué manera podemos encontrar un espacio para que en el tiempo ellos sostengan su causa.

C. P.: ¿Cómo ve venir las elecciones?

F. C.: La clave es que va a haber diferentes opciones electorales. La ventaja de las elecciones es que se premia o se castiga. Lo importantes es que haya garantías electorales. Estamos montando la unidad de riesgos, estamos probando con las elecciones atípicas nuevos mecanismos de garantías que blinden las elecciones frente a cuestiones que han sido características en el ejercicio del derecho al sufragio en Colombia, para que tengamos un voto transparente y justo.

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