La comunidad Wonaan regresó a su tierra ancestral en el bajo San Juan

0

Samaniel Obispo a sus 43 años jamás imaginó que él, su esposa e hijos de 9,13,15 y 18 años fueran a convivir junto a otros 544 indígenas de su comunidad Wounaan hacinados en el coliseo EL Cristal del puerto de Buenaventura. Un 21 de noviembre del 2014 los nativos guardaron lo poco que tenían y huyeron de la violencia por el temor a que las amenazas de muerte si no abandonaban sus tierras ancestrales se cumplieran.

Los indígenas permanecieron albergados en el Coliseo El Cristal un año.
Los indígenas permanecieron albergados en el Coliseo El Cristal un año.

Los Wounaan están localizados sobre la cuenca del río San Juan en plena frontera entre los departamentos de Valle del Cauca y Chocó. Hacia el Municipio del Bajo Baudó se localiza la Serranía Wounaan y otros asentamientos como los Municipios de Juradó y Riosucio, son de gran importancia por su gran arraigo cultural y supervivencia sobre ríos de curso corto que desembocan al Océano Pacífico.

Samaniel, Woonan de la comunidad de Agua Clara explica que se siente emocionado por el retorno, dice que podrá volver a cultivar banano, pancomer, la pesca, entre otros alimentos que son escasos por la falta de recursos en Buenaventura y  agrega, «estamos aquí por que no hubo para donde más coger, aquí nos asentamos pero no es lo mismo, mi esposa no sabía que hacer y los muchachos dicen que su futuro es estar allá(San Juan) preservando nuestra cultura. Acá hay muchas cosas que no son lo mismo y que van en contra de nuestras costumbres, además no podemos dejar perder el lenguaje y la raza».

El desplazamiento:

Fue un jueves en la mañana cuando hombres armados irrumpieron en la tranquilidad de la comunidad Woonan, constantes enfrentamientos entre grupos al margen de la ley y amenazas a los nativos del resguardo en el Bajo San Juan, Chocó,  encendieron las alarmas por lo que no dudaron un instante en abordar cualquier vehículo marítimo que los condujera hasta el puerto de Buenaventura.

Son diez horas en barco las que debieron soportar los indígenas hasta llegar al puerto, ahí la Alcaldía Distrital dispuso del coliseo El Cristal para albergarlos mientras las entidades trabajan en conjunto para retornarlos a su tierra. 

Samaniel se siente emocionado de retornar a su tierra.
Samaniel se siente emocionado de retornar a su tierra.

Pasó un año y comunidades como Agua Clara denunció en su momento que se sentían abandonados por el Estado, debían vivir de la mendicidad, la caridad así como de algunas ayudas estatales.

No creían en las promesas de los funcionarios que visitaban constantemente su resguardo improvisado en medio de la maleza y cemento. De igual manera decían que se sentían frustrados por las condiciones mínimas de seguridad que tenían, además de las múltiples necesidades que los acomplejaban.

El regreso:

La Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas adelantó una jornada maratónica el fin de semana para regresar a los nativos sanos y salvos, dicen algunos funcionarios que se sienten satisfechos por el logro alcanzado, regresarán la tranquilidad de estas personas luego de discutirse y gestionarse varios proyectos en materia de salud, educación y estabilidad.

En esta vivienda se encontraban otras 29 personas desplazadas de la comunidad Woonan
En esta vivienda se encontraban otras 29 personas desplazadas de la comunidad Woonan

La entidad entregaría semillas y algunos suplementos con los que 550 Woounaan podrán vivir dignamente e iniciar su cotidianidad desde ceros pero con seguridad. En los rostros tanto de víctimas como de funcionarios se podía observar cansancio pero rodeados de emoción, durante el embarque las sonrisas eran múltiples.

Samaniel dice ahora que «vamos a retornar confiando que por primera vez en la alcaldía Distrital, esperamos que cumpla su palabra y las instituciones encargadas de asumir el retorno cumplan con el acompañamiento civil, con la solución inmediata de necesidades básicas como el agua potable, alimentación acorde a las condiciones de retorno y a la necesidad de cada familia según el número de sus miembros, la entrega de los potrillos o canoas familiares indispensables para la movilidad».

«Esperamos la entrega de semillas, herramientas y equipo de pesca urgentes para iniciar proceso de recuperación de pancoger y reactivación económica; así mismo confiamos en que se hará efectiva la entrega comunitaria de los recursos acordados para arreglos mínimos de la vivienda mientras se gestiona el proyecto de mejoramiento y construcción de vivienda nueva. No queríamos seguir en Buenaventura, esto es una cárcel y nuestra cultura no se puede perder».

De acuerdo con la Unidad de Víctimas las familias del Chocó  alrededor de 130 familias de la zona Valle Chamapuro, Chachajo y Aguaclara regresan el fin de semana.

En el comité de justicia transicional del día 25 de noviembre se aprobó el plan de retornos de la comunidad Wounaan que se encuentra aún en Buenaventura, esto como producto de un proceso de concertación de aproximadamente un año, gracias a las acciones orientadas y direccionadas por la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas de la Dirección Territorial Valle, el grupo de retornos y reubicación y la Administración Distrital de Buenaventura.

La Unidad de Víctimas lideró el proceso de retorno.
La Unidad de Víctimas lideró el proceso de retorno.

El retorno garantiza los 3 principios básicos que son seguridad, dignidad y voluntariado a través de componentes de asistencia tales como salud, educación, alimentación, vivienda, identificación, orientación ocupacional, atención psicosocial y reunificación familiar. A raíz de un desplazamiento y amenazas a sus líderes estas familias fueron desplazadas de la zona. Es por esto que durante todo el año, la Unidad para las Víctimas, Territorial Valle del Cauca ha liderado el proceso de concertación para que existan las condiciones óptimas en su retorno.

Desde el momento de su desplazamiento y hasta su retorno, la Unidad para la Atención ha atendido las necesidades básicas de esta comunidad, entregando ayudas humanitarias, kits de albergues, de emergencias, alimentos, aseo y elementos deportivos. La Alcaldía de Santiago de Cali ha sido un actor clave para este proceso, trabajando de manera conjunta con la Unidad para las Víctimas quien se encargó del acompañamiento étnico y la asistencia técnica para la construcción del Plan por medio del Comité de Justicia Transicional.

Foto de portada: Página web de la Universidad Nacional.

 

Comments are closed.