La crisis de las pesas en el Valle

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María Isabel Urrutia, medalla de oro en la categoría de 75 kilogramos, única medalla de oro conseguida por Colombia en unos Juegos Olímpicos hasta el momento

En el arranque del siglo 21, la pesista María Isabel Urrutia consiguió el único oro olímpico de Colombia; hasta ahora el máximo logro deportivo del país. Fue en Sydney 2000, al levantar 245 kilogramos en la categoría de los 75 kilogramos.

Era la recompensa al esfuerzo y sacrificio a la nacida en Candelaria, Valle, y a un departamento potencia en el levantamiento de pesas. Concluía la carrera deportiva de Urrutia, pero se mantenían varios integrantes de una generación que fue prolífica para el Valle del Cauca.

Eyne Acevedo, Álvaro Velasco, Nelson Castro, Carmenza Delgado, Óscar Figueroa, entre otros, pertenecieron a dicho grupo que entre la década del 90 y los primeros años del presente siglo consiguieron títulos nacionales, suramericanos, panamericanos y mundiales.

Deportistas, entrenadores y dirigentes de la Liga Vallecaucana de Pesas estaban conectados, siguiendo un mismo camino. En selecciones Colombia los ‘rojiblancos’ eran mayoría o aportaban una alta cuota.

Pero la crisis dirigencial que se apoderó del departamento (y que aún lo tiene sumergido en ella) rebotó en el deporte. Indervalle y las ligas se politizaron más, y empezaron a descuidarse los procesos. La falta de recursos económicos hizo que talentos de varias disciplinas emigraran hacia otras regiones.

Pese a esto, en 2008 otro halterofilista con papeles vallecaucanos consiguió medalla olímpica para Colombia. El tulueño Diego Salazar se colgó la plata en Beijing. Sin embargo, un año después Salazar se fue a defender los colores de Bogotá.

Sin representación

Hace unos días, la Federación Colombiana dio a conocer el listado de los pesistas que estarán en Londres 2012, y Diego Salazar no apareció entre los escogidos. Una lesión en la mano izquierda y sus últimas marcas lo marginaron del equipo.

Diego Salazar, Medalla de plata Olímpicos Pekín 2008

“Él (Diego) no alcanzó a recuperarse. Le dimos todas las garantías, pero no hubo tiempo. Las marcas lo dicen todo”, aseguró el presidente de la Federación Colombiana, Luis Fernando Begué, quien concluyó que en esas condiciones “no se justifica llevar a un subcampeón olímpico a hacer el oso”. No obstante, el pesista afirma que estaba recuperado pero que le cerraron las puertas.

De los ocho integrantes del equipo (4 mujeres y 4 hombres), solo Óscar Figueroa pertenece al Valle, pero en calidad de ‘adoptado’ porque nació en Antioquia y se formó deportivamente en Cali. Conclusión, para Londres 2012 no hay ningún vallecaucano ‘original’ en la selección de levantamiento de pesas.

“Diego no debió haber quedado por fuera. Creo que la Federación tuvo que haber dado la ‘pela’ y llevarlo por su condición”, sostuvo la medallista olímpica María Isabel Urrutia, que confesó que Gantcho Karouskov “llevó a Diego a campeonatos mundiales y a olímpicos estando lesionado y así dio resultados”.

El último de la generación

Para Urrutia no existen regionalismos o ‘roscas’. Los resultados son los que mandan. Y asegura que la crisis de las pesas en el Valle se debe a que “nuestros dirigentes se han dedicado a pelear y no a preparar a la gente”.

“Nunca le pusieron cuidado a las pesas en el Valle. Se acabó la generación fuerte que teníamos. Diego era el último de esa generación”, afirma la expesista.

Precisamente, Diego Salazar, vinculado con Bogotá hasta finales de este año, comparte la opinión de María Isabel. Dice que falta tener más escuelas de formación, trabajar más en la base. Y asevera que “se ha bajado el nivel  en el Valle”.

Contrariamente, el presidente de la Federación, Luis Fernando Begué, no cree que las pesas del Valle “se hayan caído”. Piensa que se debe montar un proyecto serio como existe en Antioquia, donde hace ocho años se creó una escuela de formación y hoy funciona con 45 niños. Según Begué, “esto ha hecho que hayan ido apareciendo muchachos con proyección”.

Del dialogo que sostuvo EL PUEBLO con el dirigente, sorprende cuando dice que “no conozco a la presidente de la Liga Vallecaucana de Pesas porque a las reuniones no asiste ella sino que mandan a otra persona”.

Intentamos contactar a la presidente, Juliana Mejía López. Se le envió un correo electrónico y se llamó telefónicamente a la Liga, pero por encontrarse en licencia de maternidad no fue posible dialogar con la dirigente.

Cambiar el sistema de entrenamiento, capacitar a los entrenadores y crear más escuelas de formación es lo que requiere el levantamiento de pesas del departamento. ¿Hasta cuándo esperamos que reaccionen y actúen los dirigentes?

Por: César Abadía

El Pueblo

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