La Fuerza de Tarea Apolo dos años después

0
El general Jorge Humberto Jerez (traje gris) entrega la comandancia de la FUTAP al coronel Wilson Danilo Cabra, a su derecha
El general Jorge Humberto Jerez (traje gris) entrega la comandancia de la FUTAP al coronel Wilson Danilo Cabra, a su derecha

El cambio de mando de la FUTAP coincide con sus dos años de operaciones en el suroccidente de Colombia. Esta unidad especial de las Fuerzas Militares creada para combatir la subversión en el sur del Valle y norte del Cauca tiene todavía una tarea: acabar con los actos violentos en esa zona, una de las más complejas en materia de orden público del país. Le queda al nuevo comandante.

La Fuerza de Tarea Apolo, FUTAP, cumple en diciembre dos años de haberse creado, luego del anuncio hecho por las Fuerzas Militares de Colombia de conformar unidades élite en los departamentos de Cauca, Nariño, Norte de Santander y Arauca para combatir a las Farc. Estos grupos comenzaron a operar desde mediados de diciembre de 2011.

El objetivo de estas unidades, dirigidas por oficiales recién ascendidos de coroneles a brigadieres generales, desde un inicio fue atacar a mandos medios de la guerrilla, considerados piezas importantes para el grupo al margen de la ley, y promover la desmovilización de los integrantes de sus filas.

En Miranda, norte del Cauca, está ubicado el puesto de mando de la Fuerza de Tarea Apolo, la cual tiene injerencia en esa zona del departamento y en una amplia zona del Valle que incluye a los municipios de Pradera y Florida, cuya complejidad en materia de orden público es conocida.

Para el caso de las otras zonas del país, la Fuerza de Tarea Kyron se despliega en el municipio de Tame, en Arauca; en Tibú (Norte de Santander) opera la Fuerza de Tarea Vulcano; y en la localidad de Tumaco, en Nariño, está ubicado el puesto de mando de la Fuerza de Tarea Pegaso.

Hasta la semana pasada estuvo al mando de la Fuerza de Tarea Apolo para el sur del Valle y el norte del Cauca el general Jorge Humberto Jerez, quien permaneció al frente de esta unidad desde el momento de su creación. Jerez entregó el mando de la unidad al coronel Wilson Danilo Cabra Correa, quien asciende a general en mes diciembre y a quien le tocará responder con los logros en materia de seguridad en diez municipios claves del suroccidente de Colombia.

Los logros durante los dos años de la FUTAP

De acuerdo con el balance entregado, durante estos dos años de operaciones, la Fuerza de Tarea Apolo logró el debilitamiento del sexto frente de las Farc desde el año pasado, con procesos de judicialización y captura de miembros de esta columna. Además, las operaciones permitieron la captura de 269 supuestos colaboradores de la guerrilla de las Farc en los municipios de Corinto, Caloto y en el corregimiento del Cauca; y por el lado de los operativos realizados por estas unidades del Ejército, fueron capturados 36 presuntos guerrilleros.

Para la unidad especial han sido objetivos principales el sexto frente y la columna móvil Gabriel Galvis, lo que de acuerdo con el organismo ha generado enfrentamientos entre cabecillas que así se disputan el poder. Las capturas más sobresalientes de estos dos años han sido  las de alias Jaimito y alias El burro, que se lograron a mediados de agosto de 2013. Su importancia radica en que ambos cabecillas supuestamente pertenecen a uno de los frentes más belicosos de las Farc.

Para el caso de las desmovilizaciones, otro de los propósitos de la creación de esta unidad, el informe da a conocer que entre 2012 y 2013 se llevó a cabo un trabajo direccionado desde la Tercera División del Ejército en el marco del programa de Atención Humanitaria al Desmovilizado, del Ministerio de la Defensa. Se reportan, entonces, 84 entregas voluntarias de integrantes de las Farc.

Con respecto al decomiso de insumos y otros elementos para la fabricación de alucinógenos, la Fuerza de Tarea Apolo logró incautar cerca de $227 millones en esta clase de material en varios operativos.

Gran parte del trabajo de la FUTAP se concentra en el desmantelamiento de laboratorios dedicados a la fabricación de alucinógenos como cocaína, marihuana común y tipo cripy que se produce en invernaderos. En este aspecto, se incautaron 13 toneladas de marihuana, otras 13 toneladas de insumos líquidos y se destruyeron 72 laboratorios para el procesamiento de alcaloide.

Uno de los objetivos de la creación de la Fuerza de Tarea Apolo son las desmovilizaciones de miembros de las Farc
Uno de los objetivos de la creación de la Fuerza de Tarea Apolo son las desmovilizaciones de miembros de las Farc

Uno de los operativos más importantes desarrollados por este grupo de militares terminó con la muerte en combate de alias Caliche, quien según la FUTAP fue sacado de su área de operaciones hasta cercarlo en el departamento de Nariño donde fue abatido. El sujeto era buscado por las autoridades por ser un cabecilla importante de la columna móvil Jacobo Arenas. Fue un gran logro para la unidad.

 El último golpe que dio la unidad al mando de Jerez fue la captura de cinco presuntos miembros de las Farc que delinquían en el sur del Valle y en el norte del Cauca, en una operación realizada por el Ejército y el Gaula de la Policía. Al momento de las detenciones, se informó que  los cinco capturados eran requeridos ante la justicia por los delitos de rebelión, terrorismo y homicidio agravado, los dos últimos, relacionados con  actos que se registraron el 31 de octubre de 2012 en el municipio de Pradera, donde resultaron heridos decenas de menores y sus padres, tras activarse un artefacto explosivo en medio de la celebración del día de los niños.

Alias Óscar Calandaima, Gordo Enrique, Bimbo Blanco, el Mono Andrés y Nacho o la Loca  fueron capturados mediante orden judicial en diferentes zonas de los municipios de Miranda, Florida y Pradera, en una operación coordinada por tropas de la Tercera División, la Fuerza de Tarea Apolo, la Brigada Móvil N.° 28, y la Policía Nacional.

 En el municipio de Miranda, en el departamento del Cauca, fue capturado alias Calandaima, cabecilla principal que dirigía las acciones terroristas de por lo menos treinta redes de apoyo que delinquen en los municipios de Miranda, Pradera y Florida.  Este sujeto concentró sus actividades de inteligencia delictiva en el área como pieza fundamental para facilitar el accionar del grupo que custodiaba a los hoy ya liberados mayor Guillermo Solórzano y cabo Salín Sanmiguel, que para la época se encontraban secuestrado en esa zona.

 Mientras tanto, en el municipio de Pradera en el Valle del Cauca fue capturado alias Gordo Enrique, quien supuestamente estaba al servicio de las Farc desde hacía 10 años como segundo cabecilla de las redes de apoyo de la columna móvil Gabriel Galvis. Según las fuerzas militares, entre sus actividades delictivas se encontraba el apoyo logístico para la compra de material para la fabricación de armas bélicas artesanales, miras telescópicas y equipos electrónicos.  Gordo Enrique fue señalado de la autoría material de las acciones del 31 de octubre del 2012 en el municipio de Pradera, ya que al parecer fue quien fabricó el artefacto explosivo improvisado, que se usó en la plaza principal de este municipio en la celebración del Halloween.

Alias Adelmo, el Mono y Alberto o la Loca, de acuerdo con informe del Ejército, extorsionaban a pequeños ganaderos, comerciantes y agricultores de la región; llevaban a cabo  labores de inteligencia delictiva en su área de injerencia con el fin de atentar contra la Fuerza Pública; y también se encargaban de conseguir víveres, material de guerra y explosivos para su columna.

En la ceremonia de cambio de mando de la Fuerza de Tarea Apolo, que se llevó a cabo en el campo de parada de la Tercera División del Ejército, al norte de Popayán, el general Jorge Humberto Jerez dijo estar satisfecho con los resultados obtenidos durante esos dos años y agregó que quedan tareas pendientes que deberá asumir el nuevo comandante de esta unidad especial. Jerez indicó que continúa con su carrera militar en la ciudad de Bogotá, en la Brigada  número 13. “Llegué sin conocer la zona, la conocí y logramos cosas importantes para la seguridad; sigue la tarea, porque quedan pendientes debido a la presencia de grupos al margen de la ley. Ya le corresponde al coronel Cabra encargarse y habrá muchos más resultados”, indicó.

 Una de las particularidades de la Fuerza de Tarea Apolo es el trabajo que hace con la comunidad: brigadas de corte social, de  salud y jornadas recreativas dirigidas a la comunidad infantil de los municipios.

 ¿Quién llega a la Fuerza de Tarea Apolo?

 El nuevo comandante de la Fuerza de Tarea Apolo es el coronel Wilson Danilo Cabra Correa, quien asciende a general el 1 de diciembre de 2013, con lo que se ratifica el perfil de quien debe comandar una unidad especial como esta.

 El coronel Cabra es alumno de la Escuela Superior de Guerra, es oficial del arma de artillería, profesional de Ciencias Militares, adelantó cursos militares de lancero, Explosivos y Minas, hizo estudios de Inteligencia técnica, de Explosivos y demoliciones y fue instructor de Derechos Humanos.

 Siempre se ha desempeñado en la parte operacional y entre sus cargos dentro de las Fuerzas Militares están los siguientes: Comandante del Batallón Especial número 5 en Antioquia, Comandante del Batallón BAJES de Medellín, Comandante del Batallón de Contreguerrilla número 56, Comandante Operativo del Batallón número 13 de Caldas, y uno de sus grandes logros en el campo militar ha sido la comandancia del Comando número 3 del Ejército, donde en medio de un operativo realizado en los municipios del norte del Cauca resultaron muertos 21 supuestos guerrilleros en medio de enfrentamientos entre soldados de la Tercera Brigada y el Sexto Frente de las Farc.

 Cabra Correa se considera un amplio conocedor de la zona donde a partir del momento comandará la Fuerza de Tarea Apolo (norte del Cauca y sur del Valle), como también se considera un trabajador incansable por y con la comunidad de ambos departamentos.

Comments are closed.