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Señal en Vivo

La macroeconomía va bien. A la mesoeconomía le falta

cesar-corredorPor César Augusto Corredor Velandia*

Al cierre de 2013, es posible decir que la economía colombiana muestra en la actualidad un brillante desempeño a nivel macroeconómico y que este se trata ciertamente de uno de los mejores momentos de su historia en este frente.

Con una inflación controlada de apenas 1,94 %, un crecimiento al tercer semestre de 2013 de 5,1 %,  que sin espectacular muestra solidez y una dinámica positiva, tasas de interés reales en niveles históricamente  bajos y sostenibles para el momento de la economía, una tasa de desempleo  dentro de niveles de un dígito, un déficit fiscal para el sector público consolidado que nos permite hablar de equilibrio en este frente y mejoras ostensibles en los índices de pobreza y de desigualdad, la economía colombiana marcha por una senda satisfactoria para un país que sigue en vías de desarrollo, pero que está aparentemente moviéndose en el camino correcto.

Esto, sin embargo, contrasta con elementos que todavía son débiles y que son esenciales para alcanzar niveles de bienestar más balanceados y que hacen parte de lo que se conoce por parte de los economistas como la mesoeconomía. La mesoeconomía es un concepto de uso frecuente entre los economistas interesados en los temas asociados al crecimiento económico, y se refiere a aquellos aspectos que facilitan el desarrollo de los mercados y la acumulación de factores de producción que aseguren mayores niveles de ingreso.

Como ejemplos de los elementos que hacen parte de la mesoeconomía se encuentran la disponibilidad de una infraestructura adecuada en términos de transporte y comunicaciones, la construcción de un sistema educativo que asegure la formación de capital humano, la existencia de un sistema legal que facilite garantice funcionamiento de los mercados, la presencia de un sistema de ciencia y tecnología que facilite la creación, la absorción y la transferencia de los resultados de la investigación y la innovación, entre otros.

No se trata de poseer algunos de estos factores, sino además de que el Estado y los mercados sean capaces de que todos o por lo menos un amplio porcentaje de los actores de la economía tengan acceso a ellos, que se distribuyan regionalmente, por grupos poblacionales, entre estratos, eso es lo que genera sostenibilidad desde el punto de vista económico y social y al final resulta en incrementos importantes en ingresos y bienestar.

Un elemento fundamental es precisamente el balance entre la participación del Estado y de los mercados. El Estado es un actor fundamental en el desarrollo de dichas capacidades, pero al mismo tiempo estas deben ser para garantizar que los mercados sean más eficientes y más equilibrados de tal manera, que sus participantes obtengan beneficios de ellos. Buena parte de lo que explica que el libre mercado pueda tener resultados negativos para la distribución del ingreso y que termine generando conflictos políticos y sociales radica, precisamente, en que los individuos llegan de forma desequilibrada.

Una mesoeconomía fuerte debería asegurar relaciones económicas más equitativas, donde los individuos generen relaciones de mutua conveniencia, en vez de alta dependencia.

En este sentido, hay que decir que los esfuerzos del presente Gobierno han sido loables, aunque aún insuficientes: por un lado, la inversión pública se ha ido incrementando de forma importante en los últimos años, la llamada inversión en carreteras de cuarta generación cuadriplicado el gasto en este ítem. Sin embargo, hay mucho que hacer todavía en términos de educación, principalmente en la calidad de la misma, si bien ha habido una mayor preocupación por tener un mayor número de doctores, estos aún no parecen tener el terreno abonado para generar el impacto esperado, también hay retrasos muy fuertes en aspectos como la justicia y la seguridad y en la formalización de la economía. Los resultados por lo tanto son mixtos, se ha avanzado, pero todavía hay un largo trecho por recorrer.

Ese es quizás el principal reto de Colombia: fortalecer dichas capacidades que se encuentran en la mesoeconomía. ¿Cómo lograrlo? Con mejores políticas públicas, mejores instituciones y mejor educación.  Que la macroeconomía continúe presentando buenas cifras es un objetivo que sin duda se plantea como necesario para que Colombia asegure un crecimiento económico adecuado en el largo plazo, que le permita alcanzar mayores niveles de bienestar. Pero será insuficiente si tal como se mencionó previamente no se enfocan los esfuerzos en establecer unas bases sólidas en los elementos que hacen parte de la mesoeconomía.

* Ph.D.
Director Programa de Economía
Universidad de la Salle
cacorredor@lasalle.edu.co

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