La responsabilidad de la sociedad con las víctimas

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Colombia Sin HeridasPor Alianza Colombia sin heridas

Colombia ha tenido una larga y trágica historia de violencia y despojo. En el país existen víctimas de diferentes actos de barbarie como el desplazamiento, la violencia sexual, las minas antipersona y munición sin explotar, el reclutamiento forzado, el despojo de tierras… y esto solo por mencionar algunas.

También son diferentes los actores de estas graves violaciones a los derechos humanos, que han hecho mella en la sociedad colombiana.  Sin embargo, todas estas circunstancias han tenido algo en común: la invisibilización de las víctimas, sea cual fuere su tragedia, sea cual fuere el victimario. En años pasados el país dio un gran paso en el reconocimiento y reparación de las víctimas, con la entrada en vigencia de la Ley 1448 o Ley de Víctimas.  Su aprobación tampoco fue fácil, encontró gran resistencia en diferentes sectores, pero fue un triunfo de las victimas sacarla adelante. Esta ley consagra tres pilares fundamentales: el derecho a la verdad, a la justicia y a la reparación, y que se espera que con la materialización de estos sanen muchas de las heridas que ha dejado el conflicto. Por esto, y mirando hacia atrás, se puede decir que nuestra sociedad ha sido pasiva y a veces indolente frente a la situación que llevó a tantas muertes, al despojo y a la violación constate y sistemática de derechos humanos. Es el momento en el que la sociedad debe hacer parte activa de la reparación de las víctimas y de la garantía de no repetición. Cada uno de nosotros tiene una gran responsabilidad con cada una de las víctimas y con el país, informándonos sobre la verdad de lo sucedido para evitar la repetición de los horrores cometidos;  teniendo presente el dolor y las circunstancias de nuestros compatriotas; y, desde el Estado, enfilando toda la institucionalidad de tal manera que se garanticen los derechos y se prevengan  nuevas agresiones. La sociedad, por su parte, debe ser veedora y garante de que se sepa la verdad, se restablezcan los derechos de las víctimas y se materialice la justicia. Es importante también dentro de la sociedad civil, y teniendo en cuenta que la Ley 1448  es un instrumento con el que se pretende la reivindicación de las víctimas, que los partidos políticos tienen igualmente una especial tarea en la implementación de esta ley, para que sea exitosa:  es garantizar que sus elegidos a cargos de elección popular, desde los entes territoriales, la  tomen como bandera de su gestión para así contribuir en la construcción de la paz, real y duradera, que no es posible sin que se repare a las víctimas de manera integral. Es el llamado, entonces, a no olvidar, a tener presente el dolor y la sangre derramada, para evitar que esta historia se siga repitiendo; es el llamado a que cada uno contribuya con su grano de arena entendiendo que  no es un tema lejano ni ajeno, para lograr así una Colombia sin heridas.

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