La salsa pone a bailar la economía de Cali

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"La fundación Stilo y Sabor lleva nueve años de existencia y ha tenido presentaciones a lo largo y ancho del mundo". Foto: stiloysabor.com‏
«La fundación Stilo y Sabor lleva nueve años de existencia y ha tenido presentaciones a lo largo y ancho del mundo». Foto: stiloysabor.com‏

La economía de Cali se mueve al son que le tocan eventos como el IX Festival Mundial de Salsa  y el Salsodromo. Producciones como estas justifican el proyecto de convertir a la capital del Valle en el Distrito Cultural y Deportivo del país.

Cynthia Vanessa Lewis Torres / economia@elpueblo.com.co

Jaír Villano / cultura@elpueblo.com.co

La salsa en Cali, más que un espectáculo a disfrutar, se ha convertido en una de las actividades económicas más importantes de la ciudad. Al año más de 40.000 caleños están en función de este baile originario de Nueva York: algunos como bailarines profesionales, otros como aprendices, instructores, directores, diseñadores, confeccionistas, zapateros, organizadores, investigadores, auditores, y otros como  espectadores.

En el más reciente evento de este baile realizado en la capital del Valle entre el 21 y 27 de julio, esto es, el IX Festival Mundial de Salsa, se inscribieron más de 290 participantes, según estadísticas de la Secretaría de Cultura y Turismo: 77 Grupos Cabaret; 15 Ensambles; 39 Parejas On-1; 28 Parejas Estilo de Baile Caleño; 87 Parejas Cabaret; 53 Grupos Cabaret Infantil (Mundialito), provenientes de 5 regiones de Colombia y de países como México, Ecuador y Polonia. Con este evento se generaron más de 900 empleos: aproximadamente 200 personas dedicadas a la confección y zapatería; 200 a la organización general; y más de 500 entre instructores, productores musicales y directores de las escuelas participantes.

Ejemplo de ello es Elcira Pamplona, una diseñadora de modas de 57 años de edad que dice gratificarse cada vez que ve en la televisión lo bien que lucen los trajes de los bailarines de salsa que ella diseña. Para este Festival confeccionó 20 vestidos para 10 parejas que participaron en representación de la Fundación y Academia de Baile Stilo y Sabor, una de ellas fue  ganadora de la categoría Parejas On-1: Viviana Vargas y Johan Moreno. De igual forma, en junio cosió 20 trajes para 10 parejas de la misma fundación que tuvieron la oportunidad de asistir a un evento de baile de salsa en Medellín. Elcira cuenta que cada vez que salen victoriosos en la academia, Viviana, que además de ser bailarina es la directora de Stilo y Sabor, le llama por teléfono con entusiasmo y le dice:

-Gracias por esas manos tan maravillosas que usted tiene.

Elcira lleva más de 30 años en el diseño de vestuario y devenga con regularidad más de dos salarios mínimos al mes; cobra por la mano de obra porque generalmente sus clientes llegan con la tela y en algunas ocasiones con el diseño.  En su pequeño estudio reposan dos máquinas planas, una máquina semi industrial, una fileteadora industrial, hilos, botones y mesas para corte y textil. También un maniquí en donde se exhiben sus producciones, como la chaqueta de bordado exterior color verde e interior color amarillo que ahora adorna el muñeco color negro.

A propósito de esta prenda, la diseñadora relata que hace unos años la tela venía sin esos pequeños botones que le dan brillo al traje y cuyo nombre son lentejuelas; es decir, que en el pasado el trabajo demandaba más tiempo toda vez que  el decorado se realizaba con pedrería. Los colores de las prendas obedecen a gustos estéticos o a expresiones simbólicas por medio del color, en algunos eventos, no obstante, las entidades organizadoras exigen un tipo de vestuario, ejemplo de ello son las reglas que establece Corfecali para participar en el Salsodromo, evento principal de la Feria de Cali.

En Cali hay muchas personas como Elcira que se dedican a la confección de los trajes para bailar salsa profesionalmente. Se estima que cada escuela tiene entre una y dos modistas con las que cuentan para la elaboración de sus vestidos para las presentaciones, y a su vez estas personas tienen uno o dos apoyos más. Lo que quiere decir que por las más de 100 escuelas que se estiman hay en Cali, en el sector de las confecciones se emplean alrededor de 200 personas.

En promedio un vestido para una bailarina requiere 1,30 cms de tela, para hacer un body que demanda entre 70 y 80 cms y una falda de 50 cms. Las telas oscilan en precios que van desde los $80.000 y $90.000, satín entre los $2.000 y $3.000 y espandi $7.000. La confección de un vestido es una mezcla de telas como sedas, blondas, con escarcha, con lentejuelas, satín, espandi, y brillantes importados.

El precio del vestuario para concursar en este tipo de eventos oscila entre los $350.000 y $450.000. La mano de obra cuesta $100.000; pedrería y adornos $90.000, la tela $170.000 y los zapatos más sencillos tienen precios entre $80.000 y $90.000. De acuerdo con Jesús Montesuma, director de la escuela de baile Constelación Latina y miembro de la junta directiva de la Asociación de Bailarines de Salsa de Cali (Asosalcali), estos gastos son cubiertos por los bailarines, es decir no se cuenta con un apoyo del Gobierno Nacional o Municipal. Dicho sea de paso, que la única manera de recuperar este dinero es hacer parte de los ganadores, y  con tantos participantes las posibilidades son reducidas.

Maria Ofelia Mosquera hace parte del Colectivo de Vestuario del Salsodromo y de Delirio. Para la confección de los 500 trajes de fantasía –vestuario más suntuoso y pesado, diferente al del baile- son empleadas 50 personas con experiencia en la costura. Elaboran 15 vestidos por día para cumplir con la meta de 1.250 prendas. Este tipo de trajes usados por las féminas tienen precios de hasta $1’000.000 por los brasaletes y adornos de más que llevan.

En cuanto al diseño del vestuario el proceso es diferente en cada evento. En el caso del Festival cada bailarín escoge el vestuario que quiere llevar, mientras que en el Salsodromo se hace bajo un concepto entregado por Corfecali,  por ejemplo conceptos como los años 30’s, el mar,  carnavales, entre otros. Según Mosquera el costo del diseño puede oscilar entre $100.000 y $250.000. Después de la confección, se pasa al proceso de auditoría en el que se inspecciona que cumpla con las condiciones requeridas para el baile.

Mosquera también señala que en Cali “no hay preparación real para estos eventos”, a pesar de haberse catalogado como la capital mundial de la Salsa.“Los almacenes de Cali no se preparan para los eventos de salsa que hay en la ciudad como el Festival Mundial de Salsa y el Salsodromo, uno va a buscar las telas y nunca las encuentra. El mercado de Cali no nos sirve, la gente se va a Medellín y a Bogotá a traer las telas, lo que hace que se incrementen los costos de transporte”.

En el marco del IX Festival Mundial de Salsa además se desarrollaron actividades alternas al concurso. Según las estadísticas de la Secretaría de Cultura y Turismo del municipio, a las clases de baile en el Centro Cultural, entre el lunes 21 y jueves 24 de julio, asistieron aproximadamente 2500 personas de las que se estiman que el 20 % eran turistas; a los conversatorios sobre este ritmo 1.500 personas; a las presentaciones en hoteles como el Intercontinental, Radisson, y la Torre de Cali, participaron 720 personas que pagaron  por entrar $50.000, estos $36’000.000 le corresponden a las escuelas participantes y los establecimientos reciben a cambio el consumo que generalmente es alto. A las presentaciones en la Plaza de Toros asistieron 25.000 espectadores, con un estimado entre 200 y 300 turistas.

Academias de baile

La Fundación Stilo y sabor es una de las más de 100 academias de baile de salsa en Cali. Elcira les confecciona los trajes desde su creación: cuando comenzaron en una sede pequeña en el barrio Fortaleza, en el oriente de Cali. Actualmente en la academia se imparte la cultura de la danza popular caleña a  100 personas repartidas en cuatro categorías: curso de iniciación, para niños de cuatro a siete años de edad;  Curso ritmos Latinos, para jóvenes y adultos; Curso de nivelación para aspirantes, para niños de 5 años de edad que quieran hacer parte del equipo de trabajo de la compañía; y por último, Vive tu experiencia turística, curso para personas mayores de 21 años de edad.

Stilo y sabor lleva tan solo ocho años y ya goza de un prestigio que le ha servido para estar presente en diversos concursos nacionales e internacionales. También en la película Ciudad Delirio, que como se sabrá muestra la importancia de la salsa en esta parte del país.

Viviana Vargas su creadora y recientemente galardona en el Festival Mundial de Salsa cuenta que nació producto de una idea que tuvo con Ricardo Murillo, quien fuera el director de Son de luz, una escuela de la que hizo parte y con la cual viajó al congreso de salsa en Suiza finalizando el año 2004. Aterrizada la idea, un año después consiguieron una terraza en una casa en el barrio La fortaleza, ahí contaban con aproximadamente 15 bailarines. Finalizando ese mismo año viajaron a un concurso en Miami, allá un productor los invitó a una gira por Los Ángeles, New York y otros territorios estadounidenses. Ese productor les sugirió participar en un concurso que se celebraría en vísperas del 2006 en Las Vegas; Viviana y Ricardo no ahorraron esfuerzos y salieron victoriosos del certamen que además fue transmitido por la cadena ESPN. Fue tanto el prestigio obtenido que los bailarines en su escuela aumentaron  a tal punto que se vieron obligados a cambiar tres veces de sede.

La historia de Viviana y Stilo y Sabor es una muestra de lo importante que es la industrial de la salsa en la ciudad. De cómo a través de la cultura se genera emprendimiento empresarial. En esta Fundación hay más de 10 personas que reciben un salario haciendo lo que les gusta. Y eso que sin contar a  Elcira.

No obstante, las historias de todas las escuelas de baile no son tan alegres como esta. Pues para el director de Constelación Latina, la supervivencia de las escuelas no es fácil;  actualmente los ingresos no dan para cubrir los gastos. Él por ejemplo, debe responder por un arrendo de $1’250.000, por un valor de $300.000 para los servicios, además de los otros gastos que al equilibrarlo con las mensualidades que recibe de los estudiantes (entre $30.000 y $40.000) no alcanza dado que algunos no pueden pagar.

De acuerdo con la información entregada por la Alcaldía de Cali a través de su Secretaría de Cultura y Turismo la inversión social que hicieron en la realización de IX Festival Mundial de Salsa fue alrededor de los $1.300 millones más $300 millones recaudados de apoyo externo, dinero que le fue entregado a Corfecali como operador del evento. Aunque se quiso acceder a la desagregación del gasto de este dinero, la entidad operadora se negó a hacerlo por no contar con la información disponible, lo único que aclararon fue que el contrato que firmaron con la Alcaldía fue por $ 967 millones, cifra bastante inferior a lo reportado por dicha Secretaría.

OLYMPUS DIGITAL CAMERAElcira Pamplona

Elcira Pamplona Camargo es una caleña que lleva más de 20 años trabajando en el diseño y la confección de toda clase de vestidos. Empezó trabajando en fábricas de confección. Les elabora los vestidos a la academia Stilo y Sabor desde sus inicios; sus diseños han viajado alrededor del mundo, también colabora en una boutique ubicada en Ciudad Jardín.

Elcira es uno de los tantos individuos que gracias a la industria salsera encuentran un modelo de supervivencia. Ella y las personas que colaboran a Viviana en la academia representan un modelo de desarrollo socioeconómico a partir y en función de la cultura.

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