La ‘temperatura’ de los Farallones

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Desde el 2010 la minería ilegal de oro en Cali ha sido un tema que ha ocupado importantes lugares en la prensa regional y nacional y le ha exigido a la Administración Local fortalecer estrategias para mitigar el flagelo que parece no tener fin. En los Farallones, mientras clausuran unos socavones, a los pocos meses sale información de otros nuevos.

Frío

Durante el 2010 la Defensoría del Pueblo solicitó estudios de laboratorio a la CVC, única entidad en el departamento con capacidad para hacerlo. Dichos estudios midieron el nivel de contaminación de ríos como Pichindé y Felidia, ubicados en los Farallones, los cuales desembocan en el acueducto de San Antonio.

Los resultados que salieron a inicios del 2011 alertaron a las autoridades y a la comunidad caleña al revelar un alto índice de cianuro y mercurio en el agua. Aunque no se conoció de afectados por la contaminación, la alarma continuó hasta que en posteriores informes se normalizaron los resultados.

La razón sería por actividad de minería ilegal en los Farallones. Al respecto, finalizando su administración, Jorge Iván Ospina tuvo que acatar una tutela de la Procuraduría que lo obligó a tomar medidas y ordenar el cierre en mayo del mismo año de alrededor de 84 socavones.

El 14 de abril de este año, el secretario de Gobierno, Carlos José Holguín, anunció el cierre de 70 socavones ilegales en la misma zona, ubicados en esta ocasión en su mayoría en la quebrada El Socorro en la vereda Peñas Blancas de los Farallones. Posteriormente, se ha dado a conocer que en la zona hay nuevos socavones y que la modalidad ha cambiado: de grandes campamentos a pequeñas carpas con mayor movilidad.

Algunos de los corregimientos más afectados por esta actividad ilegal son Villacarmelo, con las veredas de Villacarmelo, la Candelaria y Altos de los Mangos; el corregimiento de Pichindé, con la cabecera municipal de Pichindé y Peñas Blancas; y finalmente el corregimiento de Pance, donde están las veredas La Viga, Pico de Águila, El Topacio y Pico de Loro.

Infografía: Carlos A Arango

Al clima

 Se ha realizado un trabajo interinstitucional en el que han participado miembros de la Policía y del Ejército, de los Parque Naturales, de la CVC, de la Personería Municipal, de la Defensoría del Pueblo, entre otros, para coordinar actividades junto con la Alcaldía para los cierres de socavones.

“Los Farallones son muy importantes para la ciudad; es donde pasa el agua que llega a la ciudad por la cuenca del Rio Cali”, afirma Jaime Alberto Celis, administrador del Parque Natural Farallones. Sobre el caso, Nelver Castro, profesional del medio ambiente de la Personería Municipal, comenta que “hoy no se conoce cómo es el estado de contaminación del agua. La situación sigue siendo preocupante más que todo para la para la flora acuática”.

Según anunció María Teresa Rojas, asesora y coordinadora del proceso de atención y manejo de conflictos minero-ambientales con la CVC,  “la institución está liderando cómo articular todas las instituciones y todos los instrumentos de planificación alrededor de unos objetivos comunes que, a su vez, estén articulados con el Plan de Desarrollo Nacional y con el Plan de Desarrollo Minero. Esta información está en formulación y saldrá en menos de dos meses”.

Para Jaime Alberto Celis, “este es el mejor momento porque las instituciones nos estamos articulando, sabemos que falta afinar algunos detalles pero lo importante es que ya empezamos”. De igual forma, Diego Mauricio López, defensor público del área administrativa de la Defensoría del Pueblo,  afirma que “lo importante ha sido el trabajo interinstitucional con las diferentes entidades convocadas, quienes hacen control y quienes tienen la posibilidad de clausurar los socavones ilegales”.

Caliente

Para Jorge Rodríguez, corregidor de Pichindé, “la situación sigue igual, solicitamos una presencia más constante de la autoridades que garanticen la seguridad en el sector”. Así también lo anunció  Diego Mauricio López: “A la Defensoría llegó un correo de un morador de Pichindé que manifestaba que se había reactivado la problemática”.

Aunque entre abril y mayo de este año fue el último operativo en conjunto en el que desmantelaron 72 socavones, destruyeron campamentos y su infraestructura, “en este momento hay actividades de minería ilegal en la quebrada El Socorro en la vereda Peñas Blancas”, del Corregimiento de Pichindé, tal como lo asevera Jaime Alberto Celis, administrador del Parque los Farallones, funcionario de Parques Naturales Nacional.

“Eso hace parte el escaso seguimiento que se le puede hacer a los cierres, ya que en la institución no contamos con el personal ni los recursos suficientes”, concluye el funcionario.  Declara, al igual que  Nelver Castro,  que “le hemos hecho la petición a la Administración de que se cree un bloque móvil en la vereda de Peñas Blancas para hacer una presencia constante, con un seguimiento de por lo menos seis meses, donde se controle la entrada de gasolina y alimentos, además de materiales para minería como el cianuro y el mercurio, que se consiguen sin ninguna restricción”.

Por otro lado, María Teresa Rojas, de la CVC, dice que “en los planes de desarrollo y, sobre todo en la política minera se ve mucha debilidad a la hora de articularlos, mientras las personas que estamos ahí  corremos peligro por nuestra vida, porque tenemos problemas de inestabilidad geológica, y en cualquier momento puede haber una tragedia.”

Continúa: “Los municipios, entre esos Cali, han incluido muy tímidamente los temas mineros en sus planes de desarrollo. Hay unas líneas básicas, por ejemplo el tema de promoción minera, el cómo hacer que esa minería tradicional o esa minería que está en proceso de formalización termine esos procesos y, además de eso, se transforme en una  minería que tenga unos estándares ambientales y sociales por lo menos respetables, encaminados hacia un desarrollo sostenible”.

Aunque las autoridades afirman que los socavones encontrados son artesanales y responden a las necesidades de supervivencia de las comunidades aledañas, algunos habitantes de la zona afirman que ven personas provenientes de Antioquia y de Suárez, Cauca, quienes de manera organizada utilizan maquinaria sofisticada y se desplazan fácilmente por el sector.

Fuente: Parque Natural Los Farallones

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