Las elecciones son las del Congreso

0

Camila ZuluagaPor Camila Zuluaga

Nos adentramos en una época en la que las noticias hacen mayoritariamente referencia a acontecimientos políticos, pero particularmente a los electorales. Las elecciones del próximo año  han despertado en la opinión pública un afán de debate y especulación que  me llevan a sumarme nuevamente al grupo de quienes se pronuncian al respecto.

El más reciente acontecimiento político importante fue el anuncio de Antonio Navarro Wolff (uno de los más opcionados en la colectividad Verde para llevar las banderas de una candidatura presidencial) de que declinaría su intención de ir por la Presidencia para adentrarse en la pelea por el Legislativo. Navarro  se pronunció el viernes asegurando que su decisión era ir al Congreso de la República como cabeza de lista del Partido Verde, declinando así la posibilidad de ser candidato presidencial por esa colectividad.

El exsecretario de Gobierno de Bogotá se suma a la lista de pesos pesados que quieren llegar al Legislativo en 2014. Eso, no podemos negarlo, se le debe al expresidente Uribe, quien con su intención de seguir acaparando poder, anunció hace ya algún tiempo que sería cabeza de lista al Senado y puso a correr a las demás partidos en búsqueda de candidatos que pudieran hacerle contrapeso. ¡Algo bueno tenía que salir de esa descabellada idea del expresidente de ir al Congreso!

Nunca antes, o por lo menos no en la historia reciente, habíamos vivido una carrera por llegar al Senado y a la Cámara de Representantes de personalidades tan relevantes en la política nacional, como lo estamos viviendo hoy. Los ánimos he intenciones de voto están concentrados en el Congreso más que en las elecciones para presidente, contrario a lo que normalmente sucedía en Colombia.

Los encuestadores expertos suelen afirmar que el elector vota emocionalmente, expresando pasiones y emotividades. No se llega con razón y conciencia a las urnas.  Y hoy aquel empujón instintivo que nos lleva a votar se despierta por quienes han anunciado su entrada para ir al Legislativo. Tal vez porque muchos creen que ante la nefasta figura de la reelección, que se inventaron en el gobierno pasado, se hace casi imposible que el mandatario de turno tenga rival que pueda desbancarlo.

Por lo anterior, me atrevo a decir que es casi que predecible que la abstención mayoritaria que vivirán las próximas elecciones no será para Congreso sino para la presidencia. ¿O a ustedes les parece que el presidente Juan Manuel Santos es carismático? Quienes lo admiran saben que entre sus cualidades no se encuentra la conexión con el electorado. Igualmente les pregunto: ¿les parece carismático el exministro Óscar Iván Zuluaga, el candidato del Uribe Centro Democrático? Por su puesto que no, su carisma no es el que lo llevó a ser el candidato, está en esa posición porque su líder, el expresidente Uribe, así lo quiso. Recordemos que lo que diga Uribe es ley entre de su fanaticada.

Por lo pronto, los anteriores son los dos candidatos fuertes que tiene el país para la próxima contienda y ninguno despierta ni un mal pensamiento, como dicen las mamás, ¿o sí?  Esa es nuestra realidad, a no ser que surja un líder que genere lo que produjo Mockus en las pasadas elecciones y nos sorprenda a todos, cosa que es poco probable.

Así que preparémonos para unas presidenciales aburridísimas y unas legislativas muy, pero muy entretenidas, que nos harán hablar y escribir mucho sobre ellas.

Una cosa más: Ya que nos anunciaron que en el caso del carrusel de la contratación en Bogotá, los avales a los principios de oportunidad van avanzando como un cañón, mi pregunta es si la Fiscalía está haciendo el mismo trabajo en lograr que los implicados devuelvan la plata que se robaron. ¿En dónde está el dinero? Porque que los señores estén ocho años en la cárcel y salgan millonarios es el peor negocio que podemos aceptar.

Comments are closed.