Las ideas cooperativas están de vuelta

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Carlos AceroPor Carlos Ernesto Acero Sánchez
Director ejecutivo de Ascoop, Asociación Colombiana de Cooperativas

El mundo cooperativo vivió en 2013 una especial dinámica debido a la cada vez mayor presencia de nuestro modelo de desarrollo y gestión como factor de transformación social que resuelve con eficacia las necesidades de las personas y permite la construcción de proyectos socioeconómicos, culturales y ambientales a mediano y largo plazo.

Como lo señala la Visión 2020: Plan para una Década Cooperativa, promovido por la Alianza Cooperativa Internacional, ACI, y acogido por el movimiento a nivel global, las ideas cooperativas funcionan, solo que en muchos casos las personas aún no lo saben. Bajo esta premisa se ha impulsado un ambicioso proyecto para promover entre la sociedad estas ideas, permitir la consolidación de las cooperativas existentes y estimular la creación de nuevas organizaciones para resolver las necesidades y aspiraciones de millones de seres humanos alrededor del planeta.

En Colombia también se está sintiendo ese retorno de las ideas y buenas prácticas cooperativas. El proceso de diálogo que busca poner fin al conflicto social y armado de las últimas décadas ha avanzado en dos temas fundamentales: el desarrollo agrario integral y la participación democrática. Justamente son dos temas en los cuales el papel de las cooperativas ha demostrado ser, aquí y en todo el mundo entero, un factor decisivo para el cambio económico y social, que permite superar los conflictos, facilitar el acceso de las personas a la gestión civilizada y democrática de sus intereses y alcanzar niveles superiores de desarrollo, bienestar, justicia, solidaridad, igualdad, equidad y prosperidad.

Ante la perspectiva de un país en paz se empieza a ver en las regiones la conformación y el fortalecimiento de cooperativas integradas por pequeños y medianos productores agropecuarios (leche, frutas, café, procesamiento de alimentos, plantas medicinales, maderables, apicultura), además de proyectos agro turísticos, de mantenimiento vial de la red secundaria y terciaria y de servicios logísticos diversos, entre otros campos.

Por su parte, la vocación democrática de las cooperativas, su capacidad real de organización de las comunidades y su contribución como actores del desarrollo en los territorios (por ejemplo, Santander, Huila, Antioquia, Boyacá y Nariño) sirven como modelos o escuelas de construcción de confianza recíproca entre las personas, de valores democráticos y ciudadanos y de una ciudadanía activa, participativa y responsable.

El 2013 será recordado igualmente como el año en que nació el Banco Cooperativo Coopcentral, entidad de naturaleza y propiedad cooperativa que con este paso cierra un proceso exitoso de recuperación, transformación y consolidación organizacional, que junto con Bancoomeva, entidad de propiedad cooperativa, creada hace dos años, consolidan la oferta de servicios financieros cooperativos e impulsan el proceso de integración, fortalecimiento y cobertura sectorial que requieren las 6500 cooperativas de base, los casi 6 millones de asociados y sus más de 18 millones de beneficiarios.

Recibimos el 2014 con esperanza. Las perspectivas de mejorar nuestra presencia en la sociedad colombiana son muy favorables. Para ello debemos reforzar, con el apoyo de cada líder, dirigente, directivo y, especialmente, de cada asociado nuestra incidencia social, económica y cultural. Colombia está definiendo en estos momentos lo que será de ella y de nosotros en los próximos 20 o 30 años. Ese futuro mejor deseable pasa también por el cooperativismo y debemos asumir ese maravilloso desafío de ayudar a construir y avanzar hacia una sociedad pacífica, justa y solidaria.

 

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