Las leyes del mercado

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leo-quinteroPor Leo Quintero

Es lo que queda claro por la decisión que tomaron las generadoras de energía del país, para las cuales las leyes del mercado están por encima de la función social de un servicio público como lo es la generación de electricidad en Colombia.Aunque perfectamente le pueden contestar a los usuarios que el negocio es para producir utilidades. Ese es el objetivo para el cual fueron constituidos y por el cual invierten millonarias sumas de dinero en la construcción de centrales hidroeléctricas y montan térmicas para generar energía y, claro, plata, dinero, billetes, que es el fin de toda esta actividad.

Es lo que queda claro frente a la especulación evidente, demostrada por todos los actores,con los precios de la energía, que harán que los colombianos, de todos los sectores sociales paguemos más por el valor de este servicio público.

En Cali, las empresas municipales, Emcali, que no son generadoras, exceptuando por la mínima participación en la Empresa antioqueña de Energía del Pacífico, del grupo Celsia, tienen que comprar en la bolsa el 47 % de la electricidad que distribuyen a sus 600.000  usuarios de Cali.

Eso disparó las alarmas, y en pleno Fenómeno de El Niño, los generadores determinaron casi que producir al mínimo para guardar el agua de los embalses para vender a precio de escasez. Los negocios son para aprovechar los momentos de crisis, es lo que se evidencia ante la ausencia de un Estado que tenga la posibilidad de asumir la defensa de los usuarios y del sector productivo.

Pero volvamos a Cali, porque lo evidente que ha confirmado el gerente de energía de Emcali, Andrés Felipe Jaramillo, el hijo de platanote, el gran profesor del colegio de Santa Librada, Herminsul Jaramillo, es que los problemas económicos de Emcali forman parte de este enorme lio para los consumidores.

Emcali no ha tenido la disponibilidad económica para blindar a la ciudad de los arrebatos de los llamados precios de la bolsa de energía. Apenas el 53 % de la electricidad que comercializa y distribuye tiene precios decentes. El restante 47 % se convierteen un serio problema económico para la empresa, que de inmediato, como una papa caliente, debe trasladarlo a los clientes.

Es el fruto de los 13 años de intervención que tuvo Emcali, provocada por  los malos negocios de la empresa hace casi 20 años y, paradójicamente, por la compra de la térmica, Termoemcali, con apoyo de destacadas personalidades económicas de la región, que nunca salieron a contarle a la ciudad la realidad del negocio por el cual la empresa fue intervenida en el año 2000.

Los trece años los dedicó Emcali a pagarle al sistema financiero. A pagarles a los dueños de Termoemcali, a venderla  en un negocio cuestionado  por sus bajos precios,  y no a desarrollar otros negocios.

Mejor dicho, la intervención benefició  los bolsillos de quienes hicieron los negocios con Emcali, no le garantizaron futuro a Energy, y hoy en día el bolsillo de los caleños ve cómopor esa situación hay que pagar más por este servicio público, que en el  gobierno nacional no tiene doliente, a pesar de que existen órganos de control: Contraloría de la República, Superintendencia de Servicios Públicos, Comisión de Regulación de Energía y Gas, todos pasan de agache.

A los funcionarios públicos los espera la puerta giratoria del sector eléctrico nacional.

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