Las oportunidades se quedan en Bogotá

0

La publicación de la lista de beneficiarios de las becas crédito de COLFUTURO vuelve a prender las alarmas sobre el rezago en formación de capital humano que hay en los departamentos del Pacífico.

Colfuturo dosEn una ceremonia realizada en Bogotá, con la presencia del Presidente Juan Manuel Santos, se hizo oficial el listado de beneficiarios de COLFUTURO, una entidad privada, que recibe desde hace algunos años recursos públicos, que otorga cada año un importante número de becas-crédito para que estudiantes colombianos adelanten cursos de maestría y doctorados en universidades de excelencia en distintas partes del mundo. Los beneficiados fueron 1453, de ellos 70, el 5% realizaron sus estudios en Cali y apenas ocho, el 0.5%, lo hicieron en Popayán.

Solo uno de los beneficiarios es procedente del Chocó, aunque estudio su pregrado en una Universidad de Medellín y hay en la lista 21 estudiantes provenientes de Nariño, es decir, que entre los cuatro departamentos de la región suman 100 beneficiarios. El número es menor si se contabilizan según la localización de la Universidad en la que hicieron su pregrado, por ejemplo, de los 21 nariñenses seleccionados solo uno estudió en Pasto, en la Universidad de Nariño.

De universidades bogotanas fueron 777 los seleccionados, es decir algo más de la mitad, de entre ellos 337 son egresados de la Universidad de Los Andes, que conserva la característica de estar de primera en las listas de calidad y en el precio de las matrículas. Es decir, que los egresados de una sola universidad de Bogotá alcanzaron más de tres veces el número de becas créditos que los de todas las universidades del Valle y el Cauca.

Estas cifras solo ratifican la tendencia en la distribución regional de las asignaciones de beneficios hechas por COLFUTURO durante sus más de 20 años de existencia. Según las estadísticas oficiales de la institución el 71% de los beneficiarios entre 1992 y 2013 provienen de Bogotá y solo el 5% de Cali y el 11% de Medellín.

El rezago en la formación de capital humano del Pacífico es un problema compartido con otras regiones de Colombia como la Caribe. El indicador de los beneficiarios de COLFUTURO es aún más dramático en esa región: solo el 2% de los beneficiarios durante 20 años provienen de Barranquilla.

Este debate no es nuevo, de hecho ha sido planteado desde hace más de 10 años con vehemencia por el hoy miembro de la Junta Directiva del Banco de la República, el cartagenero Adolfo Meisel, pero los resultados revelados esta semana demuestran que los correctivos intentados no han producido el impacto esperado por lo que habrá que imaginar unos nuevos, ya que desafortunadamente programas como el de COLFUTURO, uno de los más queridos por los colombianos, termina aumentando el desequilibrio regional que tanto daño está haciendo al modelo de desarrollo colombiano y a la calidad de vida en algunos departamentos del país.

Jerónimo Castro, Director de COLFUTURO, afirma que esa entidad está haciendo esfuerzos para superar esa brecha a través de los semilleros de talentos que promueven con universidades públicas. “Se postulan los mejores estudiantes un año después de graduarse y les brindamos acompañamiento y preparación por 3 años para que fortalezcan su segundo idioma, sepan escoger la universidad en el exterior en la que van a aplicar, entre otros aspectos, y aunque postularse a los semilleros tiene un costo de $50.000, si el estudiante no cuenta con este dinero, nos envía una carta comentando la situación y acá lo postulamos sin ningún costo”, explica Castro.

La Universidad del Valle ha sido muy activa en la promoción de estos semilleros, pero otras universidades como la del Pacífico y la del Cauca no se han vinculado al programa. En el Valle unos 440 estudiantes están apoyados a través de los semilleros, en el Cauca solo 46, mientras que en Nariño hay 48 y en Chocó 28.

Las barreras para acceder a beneficios como los que ofrece COLFUTURO son varias. Desconocimiento y desinterés es una de ellas, pero quizás, no la más importante. Seguramente pesan más los costos en los que tiene que incurrir un estudiante para aplicar a un crédito beca como este y el segundo idioma, ya que la mayoría de las universidades de alta calidad se encuentran en los Estados Unidos o Europa.

Castro reconoce que postularse “es costoso”. Según el propio director de COLFUTURO los costos ascienden a 3.500 dólares, unos 7 millones de pesos que resultan inalcanzables para la mayoría de los estudiantes de las universidades públicas de la región Pacífica. “Presentar el examen para demostrar el nivel de inglés cuesta aproximadamente 300 dólares, si tienen que sacar visa tienen que venir a Bogotá, algunas universidades cobran por el examen de admisión”, afirma.

La distribución regional que se presenta en las asignaciones que hace COLFUTURO se repite en todos los programas similares. Por ejemplo, las becas que otorga la prestigiosa Fundación Fullbright, las cuales también cuentan con cofinanciación de Colciencias, que había hecho esfuerzos de inclusión en años anteriores, este año asignó 44 becas, de las cuales la mitad correspondieron a estudiantes de Bogotá, el 10% a caleños y ninguna a caucanos, nariñenses o chocoanos.

Aunque no es pública la información de los beneficiarios de las aproximadamente 400 becas que para realizar doctorados en el exterior asigna Colciencias, se pudo confirmar que la distribución regional sigue la pauta de las convocatorias de COLFUTURO y la FULLBRIGHT.

La postulación de estudiantes de la región ha disminuido en los últimos años. Según Castro ha faltado algo de interés en la Universidades por vincular más estudiantes a los semilleros. Meisel y otros expertos consideran que deberían desarrollarse acciones afirmativas que de una parte garanticen un porcentaje de las asignaciones a estudiantes provenientes de las regiones a través de Fondos especiales regionales u otras similares.

Algunos centros académicos señalan que los gobernadores de la Región Pacífico deben seguir el ejemplo del Gobernador de Bolívar que presentó un proyecto en el OCAD nacional para ciencia, tecnología e innovación, para ser financiado con recursos de regalías que permitirá financiar 60 créditos condonables para hacer doctorado y 20 para maestría en 6 líneas proyectadas para la financiación de estudios que son: Ciencia Tecnología e Innovación en Agropecuaria, Biodiversidad y hábitat;  Alimentos y nutrición; Biotecnología y Salud; Desarrollo Industrial, Minería y Energía; del Mar y de los Recursos Hidrobiológicos; desarrollo logístico, naval  y portuario; áreas Sociales y Humanas,  y Tecnología e Innovación en Cultura.

El proyecto le permitirá a ese departamento duplicar el número de doctores con los que cuenta actualmente. En el OCAD del Pacífico solamente un proyecto prevé el otorgamiento de becas de este tipo para un profesional en el Departamento de Nariño, para el mejoramiento genético de bovino de leche.

Antioquia también tendrá un Fondo de becas para maestría financiado con regalías el cual tiene como destinatarios a docentes de municipios no certificados. Mientras tanto, en el Cauca se destinarán más de $18 mil millones de estos recursos destinados a la ciencia y tecnología para fortalecimiento institucional municipal, a través de un modelo integrado para la innovación en la planeación y gestión financiera de los entes territoriales, que muchos consideran no es un proyecto que aporte a la formación de conocimiento o de capital humano en el Departamento.

Los departamentos del Valle y del Cauca se encuentran rezagados en comparación con otros departamentos en materia de presentación y aprobación de proyectos de Ciencia y tecnología. En el Valle varios de los proyectos inicialmente presentados no pasaron los filtros técnicos de Colciencias y solo recientemente se han aprobado algunos especialmente dirigidos al sector agroindustrial.

Algunos consideran que se trata de una especie de círculo vicioso que comienza con mala calidad de educación superior, poca inversión pública y privada en materia de ciencia, tecnología e innovación y que se refleja en el poco número de doctores, pocos investigadores, pocos grupos de investigación.

En el departamento del Valle del Cauca están registrados 358 grupos de investigación, el Cauca cuenta sólo con 78. Del total, 53 grupos en el Valle y 17 del Cauca están únicamente reconocidos y sin clasificación.

La cantidad de grupos clasificados en A1, que es la categoría superior, en el Valle asciende a 31 y en Cauca llega sólo a tres. En el Cauca en la categoría A se encuentran ocho grupos de investigación, 10 en la clasificación B, 26 en el nivel C y 14 en la clasificación D. Por su parte en el Valle del Cauca en las categorías A, B, C y D están registrados 29, 68, 98 y 71 grupos, respectivamente.

En el Valle del Cauca se reconoce, sin embargo, la calidad en la investigación en el sector agroindustrial especialmente en el sector azucarero.

En la agenda regional el tema de la generación de conocimiento y la formación de capital humano debe ser prioritario. Es universalmente aceptado que la inversión en educación es determinante para el desarrollo y que las tasas de rentabilidad social y de retorno de esas inversiones son mayores que en cualquier otro sector.

Además, para superar los temas de pobreza y mejorar la calidad de vida se requiere facilitar el acceso a la educación superior y post-superior. Los estudios demuestran que una persona que consigue niveles de educación de alta calidad mejora en forma significativa sus ingresos y tiene una mayor posibilidad de acceder a empleos bien remunerados, aún en economías pequeñas como las del Valle y el Cauca.

Comments are closed.