¡Le compro el voto!

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Por El Impopular

En estos días de campañas al Congreso, estuve pensando en las palabras del escritor italiano Alberto Moravia, él decía que “curiosamente los votantes no se sienten responsables de los fracasos del Gobierno que han votado”. Yo diría que entre todos hemos comprado nuestra propia desgracia por no estar informados.

En todo mercado la información es fundamental. Desde la compra del pan de la casa hasta la de su próximo carro; usted depende de la información de precios y calidades para tomar la mejor decisión.

Recuerdo mi infancia y me parece ahora mismo escuchar a mi mamá decir “tráigase una bolsa de tal pan pero no de la panadería de la esquina sino de tal otra, que es más rico y grande, y no se deje echar del pan quemado…”; ella, al igual que casi toda mamá, decidía sobre las compras de la casa porque era la que mas conocía y siempre buscaba lo mejor para todos.

Mi papá era todo lo contrario, podría decirse que para él todo era lo mismo y no le gustaba complicarse. Así que una ida de mi papá al mercado era la escena de un hombre y una “mano ciega” tomando desprevenidamente lo que creía necesitar sin fijarse en fechas de vencimiento, sabores, marcas o precios.

Las ventajas de mi mamá frente a mi papá en el asunto del mercado me enseñaron para siempre la importancia de saber lo que se compra, ¡porque la plata vale! Pero hoy me pregunto: ¿es la plata lo que más vale?

Como diría una famosa publicidad, las cosas más valiosas de la vida no se compran con dinero y si no me cree, fíjese en este asunto de las elecciones que se avecinan. En una democracia ideal, de lo que se trata es de un grupo de ciudadanos (candidatos) que le vende ideas de progreso a los demás (votantes) que compran con su voto la que más les guste. Es decir, se venden perfiles ideológicos que se compran con votos.

Pero como en Colombia solo el café y los paisajes son perfectos, se vive una democracia donde no se promocionan ideas sino números, colores y caras; y los compradores elijen muy al estilo de mi papá y su “mano ciega”, creyendo que cualquiera es lo mismo (lo que explica en parte porque después sale casi todo podrido).

¿Su voto por un tamal? ¿Por una teja? ¡No sea regalado! Yo le compro mejor su voto con esta idea: haga respetar su inteligencia y la de sus más allegados. Subaste su apoyo político con sagacidad porque solo ahora es usted, en su condición de colombiano, quien tiene el sartén por el mango.

Mire, es evidente que la política es más delicada que los mercados de carros y de pan; la política es el mercado más importante del mundo porque usted está comprando su futuro y el de los seres que más ama. De estas decisiones muchas veces depende su próximo carro, su próximo empleo, su casa, su educación, el bien de su familia.

Por eso a continuación le sugiero 5 ayudas que le permitirán hacer de su voto, el mejor negocio político de su vida.

  1. Elija la marca que más le guste: Concurren, en el mercado electoral, partidos políticos, movimientos o colectividades afines o absurdas según su forma de pensar. Analice por un momento si los ideales que profesan son benéficos para los problemas fundamentales de su ciudad, y por ende, suyos y de su familia. Recuerde que el que siembra, cosecha por eso cualquier partido sabrá que si ha trabajado por la gente de seguro usted sabrá valorarlo.

  2. Mire la fecha de vencimiento para no elegir lo podrido: Caras vemos… El historial de cada candidato debe pesar a la hora de dar su voto. Quien ha sido coherente entre sus palabras y acciones de seguro será más honesto que quien predica pero no aplica.
  3. Compare entre productos para que se lleve lo mejor: no se deje engañar por el empaque. Una cara bonita, el mundo prometido y un slogan chévere no son suficientes. Observe si el candidato tiene un trabajo que respalde sus palabras o si solo “posa para la foto”.

  4. Pilas con los precios: No compre más caro de lo que realmente vale. Su voto no se compra con TLC “Tejas, Ladrillo o Cemento”. La decisión de dar su voto corresponde a una visión de lo que usted considera necesario para mejorar su calidad de vida. ¿Recibir hoy una teja a cambio de que se roben la plata de la universidad de su hijo es un negocio que vale la pena? No sea que lo barato le salga más caro.

  5. Si de todas formas va a gastar, invierta bien para que después no se arrepienta: sin salir a votar a conciencia no puede después reclamar porque lo gobiernen mal. Además hay gente que apoya el voto en blanco, pero eso es como decir que usted ya conoce profundamente a cada candidato, que son centenares, y de verdad ninguno le sirve. Recuerde que el que vive de ilusiones muere de desengaños.

Argumentos vienen y van pero el punto es entenderlos, analizar los problemas y determinar a conciencia cuales son acertados. La información es clave a la hora de votar y juzgar. Para esto existen portales de ayuda en internet como las páginas de partidos y movimientos políticos o las de observadores electorales especializados. Visítelas y vote.

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