Más Machismo

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pablo-uribeLa convención conservadora del 2014, fue un día que nunca voy a olvidar en mi vida. No se me va a olvidar porque ese día ocurrió la hazaña más impresionante que haya podido ver: Marta Lucía Ramírez, sin maquinaria, sin plata y sin mañas, logró arrasar en la Convención de un partido político tradicional, ganándose la nominación a la presidencia.

Debo admitir que, aunque voté ese día por ella, la verdad no creía que fuera a ganar: en las convenciones por lo general ganan las maquinarias y no las ideas. Es por eso que Galán nunca asistió a las de su partido. Pero para Marta Lucía esto no fue un obstáculo: Llegó, vio y venció, como la gigantesca líder que es. Ese día ella demostró que ser una mujer no es una debilidad, antes por el contrario, ellas son capaces de proezas que a muchos hombres les han quedado grandes.

Nadie puede negar que las mujeres han sido objeto de una imperdonable discriminación en nuestro país y aunque se la ha bajado el tono, Colombia es y ha sido un país machista. Juzgar a una persona por su sexo es lo más ridículo que a alguien se le puede ocurrir; tan ridículo como juzgarla por su color de piel, o por lo que tiene en el bolsillo. Creo firmemente que todos los colombianos somos iguales y por eso hay que luchar con todas nuestras fuerzas, por la igualdad de género.

Buscando esto, han propuesto en el Congreso de la República las  llamadas “listas cremallera”. Éstas son una propuesta para que todos los partidos tengan que distribuir en partes iguales, sus curules en el Congreso u otras corporaciones públicas, entre hombres y mujeres. Es, en pocas palabras, darles a la fuerza la mitad de los puestos en el Congreso, Asambleas, Concejos y JAL a las mujeres.

Hay que eliminar el machismo en Colombia. Hay que lograr una sociedad en donde tanto a hombres como mujeres, se nos juzgue por nuestros méritos, no por nuestro sexo. Por esta razón, me parece justo preguntar ¿Será que vamos a cerrar el machismo con las “listas cremallera”?

Primero, hay que decir que nada nos asegura que las mujeres que vayan a entrar al Congreso gracias a esa Ley, estén de acuerdo con la agenda de la igualdad.

Tampoco vamos a lograr igualdad de género por otra razón: es una medida que discrimina. Esta medida está dándole una curul en el Congreso a una persona por el mero hecho de ser mujer; No por sus ideas, por su liderazgo o por su votación. No, solo por ser mujer. Es como si los autores de esta medida estuvieran admitiendo que las mujeres no son capaces de salir adelante sin ayuda y esto no solo es una gran mentira, sino que es una descarada ofensa.

Las mujeres son capaces de grandes cosas. Las mujeres han demostrado suficientemente que pueden superar a los hombres por sí solas: Marta Lucía Ramírez, Ángela Merkel, Margaret Thatcher, Hillary Clinton, Isabel I, Laura Chinchilla, Claudia Bloom, Carolina Barco; todas y cada una de ellas, más muchas otras que no puedo nombrar por falta de espacio, fueron mujeres que triunfaron en la política e hicieron grandes cosas por su país, sin que nadie les ayudara. Es más, hasta la mismísima Claudia López (autora de las “listas cremallera”), fue la principal votación de su partido al Senado. Entonces me pregunto: si ella fue capaz sola ¿qué la hace pensar que las demás mujeres necesitan ayuda?

Este tipo de medidas, al final del día son otra cara de la misma moneda. Siguen siendo medidas que discriminan a las mujeres; que las siguen tratando como si fuesen inferiores a los hombres y esto es inaceptable.

Creo firmemente en la igualdad de oportunidades y no en más discriminación. Si queremos igualdad de verdad en nuestro país, tenemos que juzgar a las mujeres por sus capacidades, por sus logros y por sus méritos, no por su sexo. Lastimosamente, las “listas cremallera” no hacen esto.

Pablo Uribe

@pablouribecali

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