“Me jubilo cuando Dios me llame a pedir cuentas”: Director de la CVC

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Por Claudia Palacios

@ClaudiaPCNN

El director de la C.V.C celebró este fin de semana su cumpleaños 65 a la espera de un concepto que determine si debe retirarse forzosamente del cargo por cuenta de su edad. A propósito de esa circunstancia, que ya ha sacado de sus cargos a otros funcionarios públicos del país, Óscar Libardo Campo me dice que no se le aguó la fiesta, y de paso hablamos de los temas ambientales por los que los caleños deberían cambiar sus hábitos de relación con la naturaleza, según él, a una mayor velocidad.

Foto: Archivo web
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Claudia Palacios: Algunas entidades han hecho un mal pronóstico sobre las garantías de abastecimiento de agua para Cali, ¿cuál es el diagnóstico de la CVC al respecto?

Óscar Libardo Campo: Este tema corresponde a Emcali, pero nosotros desde hace varios años hemos realizado estudios que nos llevan a identificar cuencas que potencialmente podrían ser aprovechadas. Inlcuyen los ríos Claro, Jamundí, Guachinte, Timba y el mismo Río Cauca en la zona más al sur de la ciudad. El embalse de Salvajina, que puede mantener volumen máximo de 900 millones de metros cúbicos también es para tener en cuenta.

Claudia Palacios: ¿Qué tan complicada es la situación de abastecimiento de agua potable para Cali?

Óscar Libardo Campo: Está asociada a indisponibilidad que se da cuando los caudales son muy bajos, se reduce el oxígeno disuelto y se aumenta la carga bentónica y en esa medida hay problemas en las plantas de operación de Puerto Mallarino y Río Cauca. Y la otra situación se da en aumento de lluvias por aumento crítico de la turbiedad, lo que también impide el funcionamiento óptimo de las plantas. Y no hay que perder de vista el rápido crecimiento de Cali hacia el sur y el desarrollo que esta región tendrá en el largo plazo.

C.P.: ¿Pero la ciudad está abocada a un racionamiento?

O.L.C.: Son situaciones que se presentan alternadamente pero sí son complicadas porque ya somos una ciudad con más de dos millones y medio de habitantes que en un momento dado puede quedar sin agua por 8, 10, 12 horas, con las consecuencias en el bienestar de la gente y en el funcionamiento económico de la ciudad.

C.P.: Se dice que los desmovilizados, en caso de que se firme un acuerdo de paz, se pueden emplear como guardabosques y en temas de mantenimiento ambiental. ¿Cómo se prepara la C.V.C. para este reto?

O.L.C.: Esto nos implicará necesariamente generar las opciones en el marco de nuestros objetivos como corporación, pero continuamente estamos buscando el acompañamiento de algunos sectores de la población en condiciones complejas de empleo. Por ejemplo acabamos de crear un programa para que se involucren 52 organizaciones ambientales aportando su experiencia, con una inversión de 3mil millones de pesos, y que puede servir de espacio para aportar a la paz del país. También colaboramos con los conceptos para establecer las zonas de asentamientos de población desplazada. Estamos en el programa Guardabosques para la paz, en el que vamos a vincular 80 personas, especialmente jóvenes.

C.P.: Esta semana hicieron un pacto por la explotación legal de madera. ¿Cuál es el preocupante panorama que los lleva a hacer este pacto?

O.L.C.: El espíritu es que todos los actores entiendan su responsabilidad en el manejo de la explotación de madera. El ICA, la Policía, el DAGMA, el Comité Intergremial, los madereros, las ONG y por supuesto la CVC. En el Valle nos toca recibir la madera ilegalmente aprovechada de la costa Pacífica nariñense, caucana, chocoana. En Colombia, según el Banco Mundial, la tala ilegal es del 42% de la producción total

Foto: Archivo web
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C.P.: ¿En qué va el convenido con los holandeses para modelar la cuenca del Río Cauca?

O.L.C.: A raíz de la ola invernal de 2010 y 2011, los expertos holandeses nos recomendaron mejorar las condiciones del dique de Aguablanca, que protege a una población de unos 800 mil habitantes. Y teniendo en cuenta que eventos como los de la ola invernal se presentan en promedio cada 500 años, hemos generado, con el liderazgo del alcalde de Cali, el proyecto PEJAOB, con recursos del Fondo de Adaptación, que será empezado a ejecutar el próximo año. También estamos en el proyecto “Corredor Ambiental del Río Cauca” para establecer una hoja de ruta para los próximos 50 años.

C.P.: Por último le quiero preguntar si el de este año fue un cumpleaños feliz…

O.L.C.: Todos mis cumpleaños han sido felices, exitosos, y evidentemente este es el que ha sido más publicitado, todo el mundo se dio cuenta de que iba a cumplir los primeros 65 años.

C.P.: Usted sabe que obviamente le estoy preguntando esto porque su permanencia en el cargo depende de un concepto jurídico. ¿Usted se quiere ir del cargo?

O.L.C.: Yo ya fui director de la C.V.C. durante 6 años en 1995, ya había sido profesional en diferentes áreas técnicas durante 18 años, esta no es para mí una entidad nueva, la conozco de pies a cabeza, la quiero y dentro o fuera de la corporación siempre la llevaré en el corazón y al defenderé. Para mí es la entidad estrella del Valle de del Cauca, en relevancia, y no me interesa estar o no estar, lo que interesa es que lo que se haga se haga bien hecho.

C.P.: ¿Pero se iría tranquilo?

O.L.C.: Claro, me voy tranquilo si el Consejo directivo así lo establece.

C.P.: ¿Usted cree que en Colombia se debería cambiar la edad para el retiro forzoso de los funcionarios públicos, teniendo en cuenta, por ejemplo, que ha aumentado la expectativa de vida?

O.C.: En mi vida no he dejado de trabajar un día, y trabajaré hasta el último día esté donde esté. Pienso que el tema de la edad es relativo, lo importante es el conocimiento, la experiencia y la capacidad de trabajo que tengan las personas. Sí debe de haber una edad en la que uno termine mejor dando consejos, buenos consejos.

C.P.: ¿Edad que sería cuál?

O.C.: No sé…

C.P.: Pero usted ya está para dar consejos…

O.L.C.: No, solo consejos no, yo todavía tengo una fuerza de trabajo óptima.

C.P.: O sea, que lo saquen no quiere decir que se vaya a jubilar…

O.L.C.: No, no, no. Yo me jubilo el día que Dios me llame a pedir cuentas.

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