Municipios sin agua en Colombia: vivir sedientos en medio del agua

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Luis Eduardo Lobato - NuevaPor Luis Eduardo Lobato Paz

Integrante del Centro Interdisciplinario de Estudios de la Región Pacífico Colombiana, CIER

Universidad Autónoma de Occidente

En los textos de enseñanza de las ciencias sociales en los niveles de educación primaria y secundaria y en las campañas de promoción de Colombia en el exterior, se repite hasta el cansancio la siguiente frase: Colombia, potencia hídrica. Aunque cada vez varíe hacia abajo el escalafón que ocupamos a nivel mundial, no se puede negar que tenemos una cantidad apreciable de reservas de agua.

En la región Pacífico colombiana los valles andinos son bañados por un número considerable de ríos, quebradas, humedales y se cuenta con reservorios de aguas subterráneas. Lo paradójico es que decenas de pobladores de los municipios de Cauca, Valle, Nariño y Chocó padecen de sed o no disponen de este líquido vital permanentemente. ¿Cómo explicar este fenómeno? En este artículo se describirán algunos factores causales de esta problemática.

Un primer aspecto está relacionado con la gestión pública y las formas de hacer política en el país. Siendo el agua un elemento indispensable para la vida y el desarrollo de un pueblo, que municipios que datan de más de un siglo no cuenten con un acueducto o un sistema de potabilización para el agua que consumen, dice mucho del tipo de senadores, representantes a la Cámara, gobernadores y alcaldes con que han contado a lo largo de su historia. También permite cuestionar a los habitantes de los mismos por haberlos elegido repetidamente.

Para ejemplificar este primer caso señalemos que Quibdó, asentado sobre una región con una de las tasas de pluviosidades más altas del mundo, el pueblo tenga que satisfacer sus necesidades sanitarias con el agua lluvia que recolectan en tanques o trastes. En los últimos doce años se han repetido por varios años las protestas o manifestaciones cívicas, de las cuales quedan compromisos de la construcción de un acueducto que les garantice la provisión de agua permanentemente. El acueducto actual solo les garantiza provisión de agua por unas pocas horas y la promesa que ya pronto este problema quedará atrás. Como el caso de Quibdó, en el departamento del Choco hay muchos más.

En el Cauca, en los municipios de Puerto Tejada y Guachené, durante más de cuatro décadas, todos los políticos que han pisado estas tierras han hablado y prometido acueductos locales o regionales. En algunos casos se han emprendido costosas obras de ingeniería que han sido un monumento  al despilfarro y hasta el momento no cuentan con un servicio permanente y de buena calidad de agua. Se espera que para el próximo año entre en funcionamiento el acueducto regional del norte del Cauca que surtiría de agua a los municipios de Caloto, Guachené, Puerto Tejada y Padilla.

Otra historia particular es la deCandelaria en el Departamento del Valle del Cauca. A pesar de contar con la posibilidad de tomar agua de los ríos Bolo, Fraile, Cauca y del Sistema Emcali, la población es abastecida con pozos de agua subterránea. Durante más de 15 años, aduciendo riesgos para la salud, sus habitantes realizaron protestas  e interpusieron acciones populares para exigir que se eliminara la prestación de este servicio por este medio. Anexaron a sus peticiones estudios que mostraban que los mantos acuíferos de la zona presentaban altos índices de contaminación por los plaguicidas y fertilizantes utilizados por los cultivos comerciales. Añadían que el sistema de potabilización del agua era muy precario.

Después de muchos años se logró una partida presupuestal para construir un acueducto regional que abasteciera a los municipios de Candelaria y Florida. El anuncio de esta obra enfrentó a los pobladores de los dos municipios y generó marchas, tomas de la carretera y saboteo a las obras de infraestructura. Al final tuvo que intervenir la autoridad para facilitar la continuación de las obras y que se garantizara a los habitantes de Florida que la construcción del acueducto regional no afectaría la provisión de agua para su municipio. Se espera que en este 2014 esté concluida esta obra.

El segundo factor que está afectando de una manera preocupante la disposición de agua en la región tiene que ver con la contaminación que ha generado la frenética actividad minera y descontrolada que se ha dado en los últimos años. A lo largo de varios ríos del Chocó, Valle, Cauca y Nariño se han instalado varias dragas y retroexcavadoras que en la mayoría de los casos no tienen licencia ambiental. Los dueños de las mismas sin consideración  alguna desbrozan las selvas, destruyen los cauces de los ríos y contaminan con mercurio y cianuro sus aguas. Según el Informe de la Contraloría General de la Nación sobre minería, los habitantes de 80 municipios de 17 departamentos del país están bajo situación de riesgo por consumir aguas contaminadas por estos elementos químicos.

Los dos factores descritos que afectan la provisión de agua en Colombia nos muestra que así seamos potencia hídrica, este rótulo simplemente quedará como un elemento decorativo. Ya que si no hay voluntad política para emprender un programa Nacional de aguas, la escasez  se va a extender a más municipios. Y huelga decir que si no se detiene esa minería desbordada en el territorio nacional, de nada servirá que se construyan los mejores acueductos e infraestructuras, porque consumir estas aguas representaría muchos riesgos para la salud de quienes las consuman.

DESTACADO: “La provisión de agua en Colombia nos muestra que así seamos potencia hídrica, este rótulo simplemente quedará como un elemento decorativo”

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