Negra, moreno es un bollo!

0

Por: MiguelJ MondragónD

Twitter: @Miguel_Mondrag
Twitter: @Miguel_Mondrag

Twitter: @Miguel_Mondrag
Soñador. Defensor de todas las manifestaciones inherentes a la vida digna. Constructor de Paz. Administrador de Empresas. Especialista en Gerencia Social.

Si Dios fuera negro, -mi compay- todo cambiaría, fuera nuestra raza –mi compay- la que mandaría…Negro el Presidente y el gobernador… Negro el abogado y negro el doctor…tra la ra la ra la ra….

Celebró la ciudad, la región y el país la Semana de la Afrocolombianidad con prolíficas actividades culturales, recordando la abolición legal de la esclavitud en Colombia hace 165 años. En Cali las Secretarías de Cultura y Turismo y de Desarrollo Territorial y Bienestar Social, ofrecieron una variada programación, desde misa incultural –las que incluyen la cultura de la sociedad o comunidad donde se realizan– un conversatorio afroemprendedor, muestras gastronómicas del Litoral Pacífico, muestra empresarial, pasando por puestas en escena en el Teatro Enrique Buenaventura, un concierto CaliAfro 2016 que incluyó danzas folclóricas y chirimías, el encuentro de la etnoeducación, un foro de derechos humanos y tremenda descarga de tambores y marimbas en el Bulevar del Rio frente a la Ermita para el cierre, el pasado sábado 21 de mayo.

No faltó por supuesto el consumo de bebidas espirituosas arrechón, viche, tumbacatre, abrepatas, las mismas que me enseñaron a tomar en Marroquín y el Distrito, las que con ingenio preparan Inés y Víctor Julio en Aguablanca, de las que muy pocos conocen su proceso de fabricación, y sin saber que uno de los ingredientes de alguna de estas bebidas es el pene de tortuga. Retumbó entonces en Cali, la celebración de la Semana de la Afrocolombianidad. Si nos ajustamos a los sitios programados para la celebración, no fue incluyente, para la mal llamada otra Cali, en la que viven precisamente gran número de población ‘afro’, para la gran mayoría de negros de la ciudad, la conmemoración y el jolgorio seguramente pasaron desapercibidos.

Los aprendizajes que deja la vida adquieren poder cuando los vivimos en carne propia; una de las tantas experiencias vividas en el oriente de la ciudad, y que no olvido, fue cuando en una reunión de grupo con población desplazada víctimas del conflicto, hice referencia a una de la mujeres presentes con el término “morena”: Enfática y llena de orgullo inmediatamente me increpó: “Negra Miguelito, mi piel es negra, y vivo muy orgullosa de ella, dígame negra, porque moreno es un bollo”. Desde ese día que recuerdo siempre, aprendí que son negros, así deben y piden ser llamados. Comprendí que si hay algo que a los negros les llena de orgullo es su color de piel, y que bajo ninguna circunstancia permiten que les queramos disminuir la fuerza y el poder del color de su piel, la piel de ébano cargada no solo de melanina, también de historias, de vida, de luchas ligadas al desarrollo de la humanidad.

Triunfan los negros, hoy llegan no con mucha facilidad ni en igual proporción que los mestizos y ´los paisitas’ a posiciones destacadas, no en muchos medios de comunicación, ni en las redes sociales se le hace eco a los logros de negras y negros, ‘afrodescendientes destacados’ en diferentes escenarios globales, nacionales, regionales y locales, con historias de vidas valiosas, algunos como ocurre con las otras etnias hechos a pulso y tesón. Para mencionar a unos pocos, tenemos en Colombia a la brillante Exministra Paola Marcela Moreno, el hoy Ministro Luis Gilberto Murillo, las glorias del deporte Jacqueline Rentería y María Isabel Urrutia, el desaparecido músico Jairo Varela, y la exitosa presentadora y periodista Mabel Lorena Lara entre muchos otros destacados.

Para no ir lejos, también destaco a mis cercanos y conocidos como la joven bonaverense Angélica Mayolo, de Tuluá Hernando ‘el negro Solís’, la líder comunitaria y mujer de base Elodia Nieves en representación de las mujeres negras de Paz y Bien, el cantante de Herencia Begner Vásquez, la gentil y amable Oneida García, Ray Charrupí, Angelita Villalobos, Carolina Quijano, y Johanna Caicedo entre otros destacados profesionales en el gobierno municipal al servicio de la ciudad. No puedo dejar sin mencionar a los muchachos en su mayoría negros, participantes de las Casas de Restauración Juvenil Francisco Esperanza de la Fundación Paz y Bien; ni a las mujeres y hombres negros adultos mayores del programa Jueves de Paz de la misma Fundación, y para cerrar este destacado grupo cierro con el leal, el incondicional Edinson Ortiz, “Redín” para los amigos de Compromiso en Cali y el Valle. Ellos y ellas todos negros, algunos destacados y exitosos, otros en la búsqueda de mejorar y preservas sus vidas, eso si todos orgullosos de su color de piel.

Cuando eludimos o nos complicamos en no llamar las cosas por su nombre, o las estamos negando, o quizá de buena fe las adornamos para no herir susceptibilidades, eso es peor, porque olvidamos que la naturaleza es una, las palabras tienen fuerza, y nada mejor que una verdad bien dicha, la verdad con respeto nunca ofende, la piel negra es el primer orgullo de quienes nacieron con ella.

Jamás en un diálogo cotidiano escucharemos a negros, mulatos, mestizos, paisas, indígenas expresándose “tan bella mi afro, siento tanto orgullo de mi amiguis afrodescendiente, en mi clase hay seis afrodescendientes, o una novia a su novio, ¡a ver movete afro que eso es lo quihay!”
Negros, son y seguirán siendo simplemente negras y negros!

Comments are closed.