De Venezuela a Cali, la travesía de unos padres para ver a su hijo en los Juegos Mundiales

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Ellos decidieron viajar desde Venezuela hasta Cali para ver a su hijo (Centro) en competencia de los Juegos Mundiales. Foto: Andrés Puentes Cortés
Ellos decidieron viajar desde Venezuela hasta Cali para ver a su hijo (Centro) en competencia de los Juegos Mundiales. Foto: Andrés Puentes Cortés

Las competencias en la escalada deportiva de los Juegos Mundiales Cali 2013 iniciaron el pasado sábado 3 de agosto, en la ciudad se dieron cita los mejores escaladores a nivel mundial en busca de una medalla de Oro. Rusos, polacos, estadounidenses, chinos, colombianos, venezolanos y demás. Pero entre ellos, en especial, en la delegación venezolana, se encuentra Erick Noya, un competidor a quien sus padres no habían tenido la oportunidad de ver a nivel internacional, pero que para los Juegos Mundiales decidieron emprender la travesía en carro desde Venezuela hacia Colombia y apoyar a su hijo.

El amor de un padre a un hijo es incomparable, las demostraciones de afecto, apoyo, solidaridad, y comprensión son quizá el motor y la conexión; pues Xavier Noya e Irene Cardona tuvieron en Erick, su hijo, competidor por Venezuela en los Juegos Mundiales en la escalada deportiva modalidad de velocidad, la mejor motivación para emprender el viaje vía terrestre desde el estado Miranda en Venezuela, muy cerca de Caracas, hasta ‘La capital deportiva de América’, en Colombia.

Erick, escalador, generalmente compite fuera de su país, principalmente en Europa, razón por la cual sus padres no habían tenido la oportunidad de disfrutar viéndolo en acción a nivel internacional, pero todo quedó atrás cuando finalmente llegaron a nuestro país para poder ver el fruto de su esfuerzo y por el cual se sienten orgullosos.

El recorrido no fue nada fácil para esta pareja, más bien fue una odisea desde su partida en Caracas. Inicialmente habían emprendido el viaje en moto, pero un accidente les impidió continuar con su trayecto, viéndose obligados a regresar y cambiar a un carro tomando el riesgo del aumento de gastos en alimentación, hospedaje, y lo que más costo les genera, la gasolina.

“Veníamos en moto porque somos aventureros, pero no solo es por eso, sino porque al viajar en Moto no tienes que pagar peaje, y la gasolina es muy cara, el cambio de moneda ha sido complicado, todo se nos ha salido del presupuesto, el bolívar está por el piso y ha sido un viaje muy costoso. Tienes que pensar incluso en lo que te vas a tomar, todo es muy costoso”, señaló la pareja de esposos venezolanos.

Para nadie es un secreto el elevado costo del combustible en Colombia y más si se compara con el de Venezuela. El litro de gasolina en el vecino país tiene un valor aproximado de los 0.10 BsF (Bolívares fuertes), que haciendo la conversión al peso colombiano es aproximadamente 29.09 pesos. Es decir, el valor del litro de gasolina en nuestro país es de 2.402 pesos y esto regresándolo a BsF es de 8,01. El precio viene siendo 80 más elevado al de Venezuela.

Esta es la delegación venezolana de escalada que se encuentra participando en los Juegos Mundiales Cali 2013. Foto: Andrés Puentes
Esta es la delegación venezolana de escalada que se encuentra participando en los Juegos Mundiales Cali 2013. Foto: Andrés Puentes

“Tener que echarle gasolina al carro, sin tener que llenarlo, es casi un salario mínimo en Venezuela. Sin embargo, estamos satisfechos por dos cosas, por poder ver a nuestro hijo competir y por venir a ver a una Colombia hermosa, con paisajes inimaginables, poder ver la ganadería, la agricultura, eso es algo realmente motivante, nos hemos llevado una grata impresión de Colombia”, manifestaron Xavier e Irene.

Según comentaba Xavier, padre de Erick, desde su punto de partida en Venezuela hasta la frontera colombiana en Cúcuta, debieron recorrer algo más de 1.000 kilómetros y un total de 12 horas de viaje; allí debieron realizar el proceso aduanero, legalización de la entrada al país para el vehículo, así como del sello de pasaportes, para finalizar su primer recorrido en la ciudad de Pamplona en donde decidieron pasar la noche.

“Nosotros salimos desde Caracas y no paramos sino hasta Pamplona, fue un recorrido directo. Pamplona continuamos viajando, directo hasta Ibagué. Queríamos llegar directamente a Cali, pero además de las paradas que hicimos por obligación en caminos de montaña, nos demoramos en pasar porque nos encontramos con un choque de dos tracto mulas, eso nos retrasó, como ya era muy tarde y estamos en lugares que no conocíamos, decidimos parar y quedarnos en Ibagué”.

Finalmente en Cali pudieron ver a su hijo en competencia frente a los mejores exponentes de la escalada en el mundo, en sus palabras, fue una experiencia que los llenó de orgullo, de alegría y satisfacción, pues saben que el trabajo que ha hecho su hijo ha tenido frutos importantes a pesar del poco apoyo que ha recibido Erick ya que ha sido él quien ha entrenado por su cuenta, situación similar a la que viven los escaladores colombianos.

No hay duda que fue toda una travesía el poder llegar a nuestra ciudad, atravesar las cordilleras para arribar a la sucursal del cielo, únicamente para ver a su motor de vida, su hijo, Erick Noya que lamentablemente no consiguió clasificarse a las semifinales de escalada de velocidad ya que finalizó 11, a muy pocos segundos del octavo, último en la clasificación a siguiente fase.

Ahora, disfrutarán de Cali, de lo que resta de los Juegos Mundiales, de la hospitalidad de los colombianos como ellos mismos han mencionado, para después tomar viaje de regreso a casa y contar a todos los suyos, la experiencia.

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