Para la paz, cuenten con nosotros

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Ante las voces que piden terminar o suspender el proceso de paz, EL PUEBLO hace una convocatoria para apoyarlo. Es el momento de ejercer una ciudadanía activa.

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El proceso de paz que adelantan el Gobierno y la guerrilla de las Farc en La Habana es el desafío más importante que tiene Colombia. El conflicto armado ha causado más de 250.000 muertes, según los datos del informe del Centro Memoria Histórica, y ha dejado más de 6 millones de víctimas, cifras que serían suficientes para justificar cualquier esfuerzo para terminarlo.

A pesar del dolor que ha producido la guerrilla, los ciudadanos estamos divididos sobre la manera como se debe enfrentar y con respecto a la oportunidad de intentar una salida negociada. La línea editorial de EL PUEBLO ha sido consistente en la defensa del proceso; la mayoría de nuestros columnistas se han expresado a favor del diálogo; desde hace más de 20 ediciones publicamos un especial en el que difundimos documentos e historias relevantes para dar a conocer la realidad del conflicto y las posibilidades de la paz. Y ese ha sido hasta ahora nuestro aporte.

Ahora que se ha debilitado el apoyo ciudadano en favor del proceso y que las voces que se oponen se oyen más duro y trabajan de forma más ordenada y sistemática ha llegado la hora de promover un ejercicio de ciudadanía activa para expresar el apoyo al proceso de paz.

La declaración que hace EL PUEBLO es breve y concreta, sin ambigüedades. No se trata de caer en el lugar común de declararse a favor de la paz, porque sobre eso nadie se manifiesta en contra. El apoyo que queremos expresar es al proceso y no a cualquiera sino a este. Las partes escogieron una metodología, sobre la cual cualquiera de los adherentes puede tener reparos, pero no podemos aspirar a que el proceso sea como cada uno quisiera, sino como sea posible.

También queremos manifestar nuestro apoyo a la realidad de que habrá que hacer concesiones, porque se trata de una salida negociada al conflicto y no un sometimiento a la justicia. La terminación del conflicto por la vía exclusivamente militar no solo parece inalcanzable, sino que no es deseable.

Los colombianos queremos que se acabe el conflicto armado, que cerremos para siempre la historia de la violencia por razones políticas, que podamos pasar a la fase de la construcción verdadera de la paz, que podamos concentrarnos en garantizar los derechos de las víctimas. En ese orden de ideas, la convocatoria es para que esas expresiones que parecen aisladas y desordenadas las pongamos en un solo documento.

El debate es largo, las posiciones son muy diversas, pero lo que se juega es el futuro de la sociedad colombiana. Si bien la sola terminación del conflicto no significa el fin de la violencia en su totalidad, sí puede el ser de la violencia política, y de cualquier manera nos permitirá enfrentar institucionalmente, con mejores posibilidades, otras manifestaciones criminales.

Formadores y líderes de opinión se han expresado en otros medios sobre la importancia de persistir en el proceso, a todos ellos los vamos a convocar y su voz la vamos a replicar.

La convocatoria que hace EL PUEBLO es además una apuesta a que una manifestación que se origina en una ciudad distinta a Bogotá tiene posibilidades de convertirse en un hecho político relevante.

Han aceptado acompañarnos en este esfuerzo varios de los colaboradores de EL PUEBLO, periodistas reconocidos nacional e internacionalmente, académicos, líderes sociales y gremiales, quienes, además, se han comprometido con convertirse en ciudadanos activos propaz y con ayudarnos a difundir la convocatoria y a conseguir nuevos militantes.

Quienes quieran sumarse como promotores de la iniciativa, quienes decidan asumir como ciudadanos activos, esperamos su mensaje en nuestras redes sociales:

Twitter: @Elpueblocali
Facebook: www.facebook.com/ElPuebloCali
Correo electrónico: administrador@elpueblo.com.co

IMAGEN CARTA

 

El analista político, Alejo Vargas. (Colprensa-archivo)Alejo Vargas
Profesor de la Universidad Nacional
“Lo que se debe recalcar es que la terminación de un conflicto interno armado es un acto de naturaleza política que lleva adelante una sociedad, liderada por su gobierno, y que busca dejar atrás un período de violencia, de enfrentamiento armado e iniciar un proceso de transición hacia una nueva realidad de reconciliación, convivencia, desarrollo y profundización de la democracia, que es lo que llamamos la paz”.  EL PUEBLO, 24 de agosto de 2013

Camila ZuluagaCamila Zuluaga
Periodista
“Si queremos que esto termine, como sociedad debemos admitir y entender que cuando se entra en un proceso de negociación con la intención de acabar con un conflicto, sea cual fuere, hay concesiones que se deben hacer por el bien de las futuras generaciones. Yo no quiero un país en guerra para mis hijos. Pertenezco, como la mayoría de colombianos, a una generación que nunca ha visto a Colombia en paz. No quiero ser de las que se muera sin poder presenciarlo. ¿Usted sí?”. EL PUEBLO, 27 de julio de 2013

Elizabeth GómezElizabeth Gómez Etayo
Centro Interdisciplinario de Estudios de la Región Pacífico Colombiana, CIER
“La paz no es solo la ausencia de la guerra, claro está que el silenciamiento de las armas contribuye a su fortalecimiento. Pero la paz también está en la construcción de una nueva nación que reconozca la diversidad, que sea tolerante con la diferencia, que tenga un juicio crítico con su devenir histórico y que forme sujetos pensantes y no solo operadores de funciones. A esa tarea pueden, y deben, contribuir las instituciones educativas, encargadas de formar nuevas generaciones de colombianos”. EL PUEBLO, 13 de abril de 2013

María Victoria LlorenteMaría Victoria Llorente
Directora de la Fundación Ideas para la Paz
“El fin del conflicto con las guerrillas y la consecuente dejación de las armas de estos grupos es un primer paso necesario para generar entornos estables que faciliten operaciones empresariales sostenibles y condiciones dignas de desarrollo”. EL PUEBLO, 15 de junio de 2013

 

ELNUEVOLIBERALEl Nuevo Liberal
“Las evidentes dificultades por las que pasa la mesa de negociaciones por estos días nos obliga a todos los ciudadanos que queremos la paz a dejar nuestra condición de espectadores para asumir la de protagonistas. El proceso hay que defenderlo. Es probable que una oportunidad como la que tenemos ahora no la consigamos en los próximos años. […] El compromiso de todos debería ser “desantificar” la paz y convertirla en un verdadero consenso nacional”. El Nuevo Liberal, editorial del 29 de septiembre de 2013

Padre De RouxPadre Francisco De Roux
“Soy partidario de no suspenderlo el proceso de paz. Justamente, hay que marcar con claridad que lo que se está jugando en La Habana no es la reelección de Santos, ni el freno del uribismo, ni siquiera el futuro de los 10.000 hombres de las Farc, sino que los colombianos y colombianas podamos vivir como seres humanos, que es algo muchísimo más serio”. EL PUEBLO, entrevista con Claudia Palacios

 

Maurice ArmitageMaurice Armitage
Fundador de la Siderúrgica de Occidente
“Nosotros acá en Colombia tenemos que perdonar porque si no, nos vamos a seguir matando no sé hasta cuándo. El día que nos demos esa oportunidad de perdonar al que nos la ha hecho, el país va a funcionar mejor”. EL PUEBLO, entrevista con Claudia Palacios

 

Monseñor Darío de Jesús Monsalve

 

Monseñor Darío de Jesús Monsalve
“El país no se encuentra en un momento en el que deban seguirse intereses personales o partidistas, sino el interés general de conseguir la paz, y no hacerle el juego a la guerra”. 30 de marzo de 2013

 

 

Gustavo WilchesGustavo Wilches-Chaux
Ambientalista
“No me cabe duda de que una gran parte del país –dentro de la cual me incluyo– cruza los dedos para que los más pronto posible los diálogos de La Habana lleguen a unos acuerdos sólidos que comprometan a las partes a ponerle fin a esta guerra que desde hace por lo menos 60 años viene azotando al país”. El Nuevo Liberal,  20 de octubre de 2013

María Alejandra VillamizarMaría Alejandra Villamizar
Periodista
“La paz que está en proceso en La Habana, así como la que aterrizaría en el diario vivir, es un escenario desconocido y sobre la que estamos en ejercicio de creación. Si nos damos cuenta de nuestros temores y de las preocupaciones comunes sabremos que las dificultades son menos complejas de resolver de cómo las pinta el escenario de los intereses políticos que están en el debate nacional. La paz no es de Santos, y la guerra no es de Uribe. A ninguno le cambiará la vida en uno u otro escenario. Pero al resto de ciudadanos sí”. El País, 13 de agosto de 2013

Rudolf HommesRudolf Hommes
Exministro de Hacienda
“Pero la principal razón para no dilatar ni interrumpir las negociaciones, por perturbadoras que puedan ser para las elecciones, o estas para la negociación, es que la paz es un anhelo nacional. No es de quitar y poner. Ya ha muerto demasiada gente. Este gobierno tomó la decisión y el riesgo de buscarle una solución negociada a un conflicto que ha durado demasiado tiempo. Y encontró eco en el bando contrario”. EL TIEMPO, 24 de octubre de 2013

Óscar CollazosÓscar Collazos
Escritor y periodista
“Puede que nos resbale la querella del uribismo contra JMS y que nos irrite hasta el asco la gresca de primos hermanos que, tal vez, se miraron siempre con recelo. ¡Nunca se sabe! No puede resbalarnos la oportunidad de paz que, en medio de dificultades, retrocesos y lentos avances –incluida la fanfarronería ocasional de las Farc–, podría poner punto final a un conflicto de medio siglo”. EL TIEMPO, 2 de octubre de 2013

Ana Ma. IbáñezAna María Ibáñez
Decana de Economía de la Universidad de los Andes
“El conflicto genera muchas víctimas e impide que el país alcance su potencial económico. Los costos del conflicto los enfrentamos todos los colombianos y los beneficios sólo unos pocos. No podemos dejar que esos pocos que se benefician se conviertan en un obstáculo para alcanzar la paz”. La Silla Vacía, 10 de octubre de 2013

Heriberto Fiorillo

 

Heriberto Fiorillo
Periodista
“Las nuevas generaciones deberían saber por qué tenemos que negociar y dejar atrás estos odios terribles de casi sesenta años. Lo más probable es que del respaldo popular, de una sociedad bien informada, consciente y, por lo tanto, en pie de lucha, dependan la legitimidad del proceso de paz y el rechazo a sus enemigos”. EL TIEMPO, 6 de octubre de 2013

Laura GilLaura Gil
Analista internacional y periodista
“Creo que esta vez existe la posibilidad de alcanzar la paz. Lo digo sin ingenuidad y con plena conciencia de las frustraciones del pasado. […] Estoy convencida de la importancia de pensar el proceso de paz como una ventana de oportunidad única que, Estado y guerrilla, pero sobre todo nosotros, ciudadanos, mal haríamos en dejar cerrar. Soy consciente de que la paz todavía no es más que un sueño”. EL TIEMPO, 4 de septiembre de 2012

Hector RiverosHéctor Riveros Serrato
Presidente del Consejo Editorial de EL PUEBLO
“Todavía hay una mayoría de los espectadores de este partido, que lo siguen no con toda atención, que quisieran que terminara bien pero que les vale huevo si termina mal o anticipadamente y nadie parece estar interesado en hacer algo para que los que están aburridos con el juego entiendan que de ese resultado depende en mucho su bienestar futuro. […] Si no nos podemos poner de acuerdo en los términos de un eventual acuerdo, o en el tratamiento que se les debe dar los guerrilleros en una eventual desmovilización, o en si hay que cambiar algunas cosas para construir la paz, deberíamos al menos ponernos de acuerdo en que esta vaina sí nos importa”. La Silla Vacía, 27 de septiembre de 2013

Rodolfo ArangoRodolfo Arango
Profesor universitario
“Terminar el proceso no es una opción aceptable. El presidente Santos, por el contrario, tiene una oportunidad de oro para mostrarle al país que está dispuesto a cuidar su legado más perdurable, con independencia de las resultas de la reelección. Para ello tendría que llamar a la conformación de un frente unido que se comprometa a llevar esta política de Estado a buen puerto. No se trata de caguanizar La Habana, sino asumir con responsabilidad el desafío histórico”. El Espectador, 9 de octubre de 2013

Francisco CajiaoFrancisco Cajiao
Exviceministro de Educación
“El pueblo colombiano, cansado hasta la náusea de ver morir niños, civiles, soldados, guerrilleros (casi todos pobres porque al combate no van los ricos ni sus hijos), ha manifestado con una generosidad enorme su respaldo a la intención del Gobierno y la guerrilla de terminar el conflicto a través del diálogo. Si a esto se suma el apoyo de la comunidad internacional y su rechazo a las acciones terroristas, se podría pensar que ha llegado el momento”. EL TIEMPO, 11 de febrero de 2013

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