Poco público, un herido y una oreja en la quinta de abono en Cañaveralejo

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Tres toreros, tres historias. Una tarde para el olvido en Cañaveralejo, a donde poco público concurrió sobre los tendidos y la ganadería de Ernesto Gutiérrez no respondió con la altura de los matadores que tuvo en frente.

Julián López "El Juli" entregó un buen espectáculo en Cañaveralejo pero los toros no dieron plante al español
Julián López «El Juli» entregó un buen espectáculo en Cañaveralejo pero los toros no dieron plante al español

El primero, Diego González, el colombiano que abrió la tarde con una que otra verónica y buenos movimientos con la muletilla, pero que al final, tal vez por un toro noble y distraído, dio para aplausos y alguna petición al palco presidencial por cortar oreja, aún sin merecerlo.

En su segunda, González se llevó el susto de la tarde. Flamenco (llamado así el cuarto toro de la corrida) le embistió con dureza y perforó su pierna derecha a la altura del muslo.

Después de unos minutos de intriga por saber si seguiría, el torero colombiano volvió al ruedo con mucha dificultad para caminar, pero con el temple de terminar su faena y recuperar su honor.

Así lo hizo, al final, como pudo pasó el metal y el público ovacionó al profesional de 15 años de carrera y una pierna herida que, según se informó después, deberá ser intervenida esta misma noche en un hospital caleño.

Después vino El Juli, con clase y buena técnica sosteniendo el capote. Una faena que permitió agasajos y aplausos en cada lance, pero con toros que no permitieron pasar a más reconocimientos de los aplausos y la ovación caleña para el español.

El último fue el local. Luis Bolívar, panameño de nacimiento pero nacido para el toreo en Cali, en el ruedo de Cañaveralejo, a la sombra de un grande en la tauromaquia nacional como César Rincón.

Una oreja sumó Bolívar en su última corrida de la temporada en Cali
Una oreja sumó Bolívar en su última corrida de la temporada en Cali

Bolívar tuvo una notable actuación con su primer toro, pero pésima ejecución con la espada, por lo que se conformó con el cariño del público asistente que, por momentos, lució poco agraciado con la esencia de la tauromaquia, aplaudiendo donde no se debe, sin entender decisiones del palco y más preocupado por la música marcial que en el ruedo.

Ya para el segundo toro y último de la tarde-noche, Bolívar volvió con un toro más complicado pero supo sacar adelante su presentación a punta de chicuelinas y verónicas aplaudidas por doquier, rematando con un espadazo mejor ubicado que su primero para cortar una oreja y terminar como el mejor de la tarde.

Este domingo, en el cierre de la temporada taurina 2012 en Cali, la ganadería será la de Ernesto González y estará de nuevo en el ruedo para despedir el toreo, el rejoneador español Pablo Hermoso de Mendoza, junto a su compatriota David Mora. La corrida inicia a las 4:00 de la tarde.

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