¿Qué pasó con el legado de Juegos Mundiales? I

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EL PUEBLO inicia desde este fin de semana el informe especial de cuatro entregas sobre la actualidad del legado de los Juegos Mundiales, un año después de su realización en Cali.

Más de un año después de la realización del evento multideportivo más importante que haya recibido la ciudad, en EL PUEBLO se hará un recorrido semanal por los escenarios que fueron construidos y remodelados para las justas y se contarán las historias de deportistas, entrenadores y dirigentes del deporte caleño a quienes les corresponde perpetuar el desarrollo que este evento implicó en su momento en la masificación del deporte. (Lea la segunda parte de este informe especial)

Para esta primera entrega, el voleibol playa es el protagonista con la Arena Mundialista, un escenario construido en la Unidad Deportiva Panamericana, entre las canchas de baloncesto y las piscinas Panamericanas Alberto Galindo Herrera, sobre el sector de los tradicionales ‘cholados’. (Lea la tercera parte de este informe especial)

El escenario está incrustado en un hundimiento de la superficie, como una caja de arena con muros de contención /foto: Juan Camilo Palomar
El escenario está incrustado en un hundimiento de la superficie, como una caja de arena con muros de contención /foto: Juan Camilo Palomar

Unas de cal, otras de cemento

Aunque el escenario fue diseñado para recibir las competencias de balonmano playa en los Juegos Mundiales, una de las disciplinas de bola dentro de las justas, la verdad es que nunca fue sede de este deporte en competencia, aunque fue utilizado como escenario de entrenamiento.

Antes de la construcción de escenarios para Juegos Mundiales, el grupo de deportistas vallecaucanos que practican el voleibol playa solían utilizar una cancha que quedaba en el lugar donde hoy está la piscina de nado sincronizado. Sin embargo, con el tiempo y sin el uso adecuado, ante la falta de interés de la dirigencia de la Liga Vallecaucana de Voleibol, la arena se compactó y la cancha quedó como de cemento. Por esta razón, en los planes de Juegos Mundiales, la Secretaría de Deporte y Recreación de Cali, en cabeza de Clara Luz Roldán, indicó que para dar uso eficiente a este espacio se construiría la Arena Mundialista y en este lugar quedaría ahora la piscina de nado sincronizado.

Así pues, la construcción del escenario de playa serviría tanto para balonmano como para voleibol playa, pero el presupuesto asignado y la consiguiente dilatación en su construcción hicieron que el escenario no quedara del todo bien.

Jaime Alfredo Beltrán, entrenador y deportista activo, indica que actualmente, su club Consorcio Voley Club ni los otros con representación legal en la Secretaría de Deporte puede hacer uso del escenario, en parte por sus graves falencias técnicas, pero también por falta de voluntad de la Liga Vallecaucana de Voleibol.

El escenario, como todos los de las Unidades Deportivas de la ciudad, son propiedad de la ciudad, y es la Secretaría de Deporte la encargada de la construcción, remodelación y mantenimiento de dichos escenarios, pero su administración corre por cuenta de las Ligas Deportivas a las cuales fueron entregados todos los escenarios.

En este caso, la Arena Mundialista es entonces administrada por la Liga Vallecaucana de Voleibol, entidad que la alquila para eventos como el reciente ranking nacional y torneo internacional de voleibol playa, o para un invitacional que se realizó hace poco de korfball playa. Sin embargo, cuando el escenario ha sido solicitado, según palabras de Beltrán, “nos dicen que está ocupado en horario triple A, que es en las tardes o en las noches los fines de semana, pese a que el escenario siempre permanece sin uso”.

Hoy los deportistas de voleibol playa de Cali, para poder entrenar, deben alquilar canchas privadas de playa, como las de El Olímpico o El Morumbí, que en promedio les cobran $40.000 pesos la hora, para sesiones de entrenamientos de mínimo dos horas, tres veces por semana, lo que al mes viene siendo cerca de un millón de pesos. Estos gastos corren por cuenta de los deportistas, grupos de entre 10 y 20 personas que se reparten la cuenta, quienes además deben contratar un entrenador.

Por esta razón, sin el apoyo de la Liga Vallecaucana de Voleibol, dado que no existe un programa de formación ni masificación del voleibol playa como una de las modalidades del vóley, muchas veces los deportistas caleños y vallecaucanos pasan meses sin entrenar e incluso sin viajar a competencias por falta de recursos, como pasa ahora mismo, ya que las voleibolistas vallecaucanas de playa acumulan dos meses sin poder entrenar.

Problemas estructurales de la Arena Mundialista

1 El escenario es un hundimiento, una caja de arena por debajo del nivel de la Calle Novena y las canchas panamericanas. Por ende, cuando llueve fuerte, se presentan inundaciones. Una de ellas fue a finales del 2013, en medio de la temporada ambiental, cuando el escenario quedó hecho una ‘piscina’ con el agua que alcanzó casi un metro de altura. De este episodio todavía quedan las marcas en las paredes de los camerinos y baños.
2 Las baterías sanitarias están averiadas, y por la condición del escenario (debajo del nivel de la red de tuberías), es propenso a inundaciones sanitarias.
3 La tribuna para aficionados tiene características que impiden que los asistentes puedan ver en condiciones normales un partido de voleibol playa. Esto por la combinación entre cercanía a la cancha y altura de la tribuna, además de su inclinación, por lo que el aficionado termina viendo la actividad en el sector de los ‘cholados’ y no la actividad deportiva que vino a ver
4 La arena no es la adecuada, según los propios deportistas. La que se utilizó es una mezcla de arcilla con otros materiales, que se sedimenta y se va compactando hasta formar rocas que ponen en peligro la integridad de los deportistas y que requiere constante mantenimiento.
El proyecto de mejoramiento contempla que la cancha quede al nivel del techo de los camerinos, pero esto implicaría un costo similar al dinero que se gastó el municipio en su construcción /foto: Juan Camilo Palomar
El proyecto de mejoramiento contempla que la cancha quede al nivel del techo de los camerinos, pero esto implicaría un costo similar al dinero que se gastó el municipio en su construcción /foto: Juan Camilo Palomar

Propuestas de mejoramiento del escenario

1 La que estudian en la Secretaría de Deporte es nivelar la cancha con respecto a la superficie de la Unidad Deportiva Panamericana, alrededor de un metro, para que deje de ser una caja de arena y se convierta en una cancha. Esto implicaría que se refuerce la estructura de la gradería y que las oficinas debajo de esta tribuna se conviertan en un sótano, con entrada sólo por detrás del escenario. Además de lo que este relleno implicaría, habría que repintar y re adecuar el área de baños y camerinos, baterías sanitarias y demás.
2 Cambiar la arena actual por arena sílice, que es con la que se fabrica el vidrio. Tiene una particularidad, ya que no se compacta con el agua y es de fácil mantenimiento. Grandes empresas fabricantes de vidrio, principalmente en Boyacá, suelen regalar la arena, pero el beneficiario debe transportarla. Esto implica gastos de transporte que bien podrían gestionarse en lugar de gastar en el mantenimiento de la arcilla actual.

 

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