Regalo de navidad: devaluación y menos dólares

0

Floro-Hermes-bandaPor estos días, y por anticipado, los colombianos hemos recibido de regalo de navidad una aguda devaluación acompañada de una fuerte caída en los precios del petróleo, lo cual ha roto dos de los supuestos en los cuales se basó el presupuesto presentado por el Gobierno Nacional al Congreso de la República, para su aprobación, por una parte.

Por la otra, ha significado (sin acabarse aún 2014) que lo que creíamos nos iba a ingresar al fisco por regalías, no nos va a ingresar. Y, como por esta época la gente compra mucho en dólares, al ingresarnos menos dólares (reducción de la oferta) la demanda ha conducido a un crecimiento en el precio de la moneda norteamericana, el cual hoy se sitúa en un promedio de $2.410, por encima de lo esperado: un dólar promedio a $1950.

Tal sorpresa, no debía haberlo sido, si todos hubiéramos creído al gobierno demoliberal de los Estados Unidos quien hace tres años nos anunció en boca de su presidente, el señor Barak obama, que reduciría sus importaciones de crudo en un tercio para 2025, cuestión a la cual se aplicó la gran potencia occidental ante nuestros incrédulos ojos.

Nuestra incredulidad nacía de la representación social que tenemos de las palabras de nuestros mandatarios, la cuales se caracterizan por ser nada creíbles. Pero, no ocurre así con las democracias occidentales (Estados Unidos, Canadá y Europa Occidental), para las cuales el valor supremo es la “veridicción del mercado”, usando términos del intelectual francés Michel Foucault.

Por tal razón, no prestamos atención al PNUD, organismo que nos advirtió (sabiendo bien de qué se trataba) que “de materializarse la caída de los precios del petróleo”, nos vaticinaba una recesión “comparable con la observada a finales de los noventa”. Esto explica que nuestro Congreso de la República, haya aprobado un presupuesto que contradice la naturaleza de la situación macroeconómica a la que hemos ingresado.

Luego, el primer impacto será el encarecimiento de los regalos de navidad, en buena medida importados. El segundo, que habrá de venir, será un doloroso e impopular ajuste económico, pues por cada dólar que caiga el petróleo, la Nación deja de percibir aproximadamente $430.000 millones debidos a menores utilidades en Ecopetrol, caída en los impuestos y en las regalías. Y, el tercero, se desestabilizará aún más nuestro (hoy incómodo) vecino Venezuela, máxime sabiendo que su petróleo es más barato que el promedio mundial.

En conclusión: llegó la navidad con devaluación y menos dólares, la cual se traducirá en más caro para los colombianos y más barato para los exportadores. Luego, le queda al Gobierno Nacional un manejo: mayor inversión en infraestructura y vivienda, esperanzado en un aumento milagroso de las exportaciones, pues el petróleo representa el 55% de las exportaciones de Colombia.

Pero, ¿cómo invertir en infraestructura y vivienda, si el petróleo representa el 20% de los ingresos fiscales de la Nación? ¿Cómo hacerlo si la devaluación significará menos importaciones y menos impuestos por concepto de aranceles e IVA externo? ¿Cómo invertir si la devaluación lleva al incremento en el gasto del servicio de la deuda externa?

Floro Hermes Gómez Pineda

Twitter: @Florohermes

 

Comments are closed.