Respuesta no pedida al escritor Fernando Vallejo

0

Por Floro Hermes Gómez

Twitter: @Florohermes

El pasado 11 de abril el escritor antioqueño Fernando Vallejo nos sorprendió afirmando a través de una columna suya en un importante diario capitalino: «El asunto del coronavirus no es como lo están pintando los epidemiólogos… El COVID-19 no es tan terrible», lo cual es un desacierto.

¿En qué basa su desafortunada afirmación? La fundamenta en —como él lo dice— en «la herd immunity (inmunidad del rebaño) como se la llamó a fines de los años 30»; la cual, la debió haber aprendido en la Pontificia Universidad Javeriana cuando se licenció de Biología.

Y, ¿qué es eso que él llama inmunidad de rebaño? La inmunidad de rebaño, también llamada inmunidad colectiva o de grupo, es la protección de una población ante una infección debido a la existencia de un elevado porcentaje de individuos inmunes que se consiguen cuando al avanzar un brote epidémico se va produciendo un número creciente individuos inmunes quienes disminuyen la posibilidad de contacto entre un individuo sano y otro enfermo.

Sin embargo, la idea de inmunidad colectiva ha cambiado como concepto desde su descubrimiento por William Whiteman Carlton Topley y Sir Graham Wilson en 1923:

  1. Hoy sabemos que no sólo depende de la proporción de individuos inmunes sino, también, del nivel de transmisión de la enfermedad, la cual varía de acuerdo con el parásito, la bacteria o el virus.
  2. Que cambia como efecto de los nacimientos, la inmigración o la muerte provocando una mayor o menor posibilidad de ser infectado.
  3. Y, además, se requiere que el huésped sea único (por ejemplo, sólo humanos), que la transmisión ocurra de persona a persona y que, si se es infectado y se sobrevive, se produzca inmunidad específica duradera.

Con base en estas tres condiciones, afirmar —como lo hace Vallejo— que «Si hay 20 infectados portadores sanos en un vagón del Transmilenio, de los cuales uno no ha sido infectado, y se sube al vagón un pasajero infectado, la posibilidad de que este pasajero infectado infecte al que no lo está se reduce a la vigésima parte», es incorrecto porque olvida el nivel de transmisión de la enfermedad.

A esto, además hay que sumarle que el SARS-CoV-2 apenas lo estamos conociendo y ignoramos cuál es su nivel de transmisión, cómo lo influyen los nacimientos, la inmigración o la muerte y, lo más grave, desconocemos si el huésped es sólo humano (parece que hay un león infectado en New York) y si la inmunidad es duradera (se habla de reinfección del 2%).

En conclusión, afirmar que «El COVID-19 no es tan terrible» es poco desafortunado cuando hoy desconocemos su nivel de virulencia (el carácter patógeno y nocivo) del SARS-CoV-2, su tasa de letalidad (proporción de personas que mueren) y su tasa de mortalidad (proporción de muertes por una o varias enfermedades entre una población). Por tanto, la cuarentena ordenada por el Gobierno Nacional es una decisión prudente y no es, como lo afirma Vallejo, «un crimen».

Comments are closed.