Seamos audaces

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Por Óscar Gamboa Zúñiga

He expresado en alguna de las anteriores columnas que esta pandemia y sus encierros nos ha llevado a reflexiones profundas cobre muchas cosas, pero también a ser muy creativos en otras. Y es a esto que me quiero referir, ahora que por la presión de la economía ya inicia la “nueva normalidad” y prácticamente se acaban las cuarentenas y los encierros. Menciono algunas de las cosas que desde el país y regiones como la del pacifico se debería asumir.

Observando que este planeta hoy sobrevive, una de las apuestas de la “nueva normalidad” es trabajar en serio para tratar de preservarlo al planeta para las nuevas generaciones. Esto implica que el tema ambiental y el cambio climático sea asumido realmente en serio. Entonces, pensando en el país y en grande, porque no tomar la decisión de reinventar la Universidad Tecnológica del Choco y convertirla en la universidad ambiental del mundo, óigase bien, del mundo. Qué es esto se preguntarán muchos. Es que la Harvard ambiental del mundo sea esta universidad. Cómo, me preguntarán otros. Traemos del mundo a los profesionales de mayor prestigio en el tema ambiental y con ellos hagamos el montaje de esta monumental pero audaz apuesta. Pero si se vendrán me preguntarán de nuevo. Si claro depende de lo que les ofrezcamos. ¿Y qué les ofrecemos? ¡Los salarios que se merecen, pero también una BIODIVERSIDAD como pocas en el mundo, a la cual cualquier científico difícilmente se resistiría! Así como los PhD de Harvard, MIT, Cambridge, Yale, Stanford o cualquiera de las universidades más prestigiosas del mundo sacan pecho porque son egresados de ellas, también en unos años estarán diciendo con orgullo, mi doctorado es de la Universidad del Choco en Colombia cualquier disciplina ambiental y esto deben ser palabras mayores.

Y que ganamos como nación y/o como región de que tengamos en nuestro suelo la universidad más prestigiosa del mundo en el tema ambiental. Visto desde lo científico, les comento que es precisamente a partir del conocimiento y la investigación de la naturaleza silvestre desde donde la humanidad seguramente encontrará la cura a muchas enfermedades. Se imaginan la cantidad de laboratorios de investigación que se instalarán en Colombia; las nuevas tecnologías limpias que inventaremos y exportaremos para el mundo; en fin, así como hay países cuyo liderazgo en disciplinas universales como el turismo, las armas, la tecnología digital, la maquinaria pesada, la agricultura, etc., les genera enormes dividendos económicos, nosotros seremos los exportadores de la esperanza del planeta y sus instrumentos para preservarlo, como es el cuidado del medio ambiente, lo cual también derivará en grandes dividendos.

Otra apuesta que la clasifico como audaz es que el departamento del Cauca que ha sido tan golpeado por las violencias de todo tipo, por Dios gestione la construcción de la vía que conecte la costa con el Cauca continental. Es increíble que, teniendo tantos presidentes y altos funcionarios del orden nacional nacidos en esta hermosa tierra, aun el Cauca no tenga vía al mar. ¿Se imaginan las posibilidades para el turismo, el emprendimiento y el desarrollo económico del Cauca si se la juegan por esta carretera?

Una pregunta que siempre me he hecho y donde coincidí con el exministro de comercio exterior, industria y turismo, Sergio Diazgranados, es el porque los cruceros de turismo que navegan por el pacífico vienen de Canadá, Estados Unidos, México, Centroamérica, Panamá, pasan de largo por Colombia hacia el sur y no arriman a nuestro país. Pero adonde sino hay muelle de cruceros, ni infraestructura para ello. Por si no lo saben, les comento que en las horas que los cruceros permanecen atracados en tierra y los turistas visitan la ciudad, son muchos los dólares que circulan para bien de los pequeños negocios, pero también una ventana para la economía naranja y la cultura…que tal turistas disfrutando por un momento música del Petronio. Que tal disfrutando de la gastronomía del pacífico.

El llamado subdesarrollo seguirá muy cómodamente apoltronado entre nosotros sino soltamos nuestras mentes y dejamos el miedo de pensar y actuar en grande. Dejemos a un lado la minucia y la pequeñez de mantenernos enfrascados en confrontaciones hirsutas y desgastantes para dar el salto a la audacia, a las grandes apuestas que sean la verdaderas plataformas para transformar nuestra historia hacia el verdadero desarrollo y una ergonomía de vida como nos la merecemos, y  esta sea un verdadero disfrute y no el sufrimiento del día-día, con noticias de muertos y masacres, de robos, de amenazas, drogas ilícitas, minería ilegal, y todo ese menú de acontecimientos que nos entristecen y nos llenan de dolor cada que en las mañanas, en las tardes o en las noches encendemos el radio o el televisor  para escuchar las noticias.

A mis amigos del caribe que no se molesten que próximamente hablaremos de las audacias y oportunidades en esta hermosa región del país. Solo que iniciamos por el pacífico porque en este momento esta en la cresta de nuevas crisis, detonadas por la bendita pandemia que no nos deja aun en paz.

 

 

 

OSCAR GAMBOA ZUÑIGA 

 

 

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