SOS por el centro de Cali

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leo-quinteroPor: LEO QUINTERO

Es un cuadrante entre la carrera primera hasta la diez y de la calle quinta a la calle quince. Es el llamado centro histórico de Cali y sobre el cual hay una serie de anuncios que poco se concretan a pesar de todos los estudios que anuncian entidades que como la EMRU, –Empresa de Renovación Urbana– buscan actualizar y modernizar la zona.

Dicen los que saben del tema que los centros urbanos decaen con el pasar de los años, se desenfocan socialmente y terminan luego abandonados. Después llega el momento de recobrar su vitalidad y eso es lo que requiere el centro de la capital del Valle.

El centro histórico quedo partido en dos luego de las obras del sistema de transporte masivo MIO. La calle trece lo divide y aunque recobro un poco su vitalidad gracias a la reapertura de una de las torres del palacio de Justicia, necesita una inmediata inyección de renovación en áreas en las cuales solo habitantes de la calle tienen sentadas sus bases.

Uno de sus rincones, entre las calles trece a quince y entre carrera primera hasta la carrera quinta, se ha convertido en un punto crítico, con centenares de locales abandonados, y de no ser por unas pocas empresas  que se quedaron, el sector habría muerto.

Eso en la parte física. Por otro lado en el ámbito social es  un tema complejo que  debe ser tomado en cuenta por la administración caleña, que le ha dejado ese territorio a quienes tienen en la noche su modo de vida.

Otro punto tiene que ver con las inmediaciones del parque de los poetas, el teatro Jorge Isaacs y las vecindades al Boulevard del rio Cali, estas áreas convertidas en senderos peatonales,  modernos los últimos y abandonados los primeros, que reclaman a todas luces la inmediata presencia de un doliente para el centro de Cali.

El centro desde la Plaza de Caicedo hasta la carrera decima tiene alguna vitalidad económica pero necesita una mano de la administración  para recuperar las vías que están en perfecto estado de deterioro. Además de recuperar los andenes convertidos en espacio ocupado por toda clase de ventas ambulantes. La Plaza de Caicedo es otro escenario  que requiere una renovación, pues ya han pasado 28 años, cuando Cali cumplió 450 años, después de los cuales  la ciudad solo recuerda su plaza de la Constitución cada 25 de Julio cuando se celebra su fundación.

El centro de la calle trece hasta la calle quince, entre carreras quinta a la carrera décima, es otro cuento y bien claro, en el cual el comercio impera: uno organizado, otro informal y otro de supervivencia. En esa zona de día se  mueve, pero en las noches el tema es diferente, que reclama urgente acción de la administración caleña.

El otro centro, a partir de la carrera once hasta la calle quinta, que entrama historia, viviendas, oficinas, dependencias públicas, plazas estatales, teatros como el Municipal y el TEC, reclaman la revitalización  para impedir que siga  decayendo. Las normas deben existir en el nuevo Plan de Ordenamiento Territorial, que permitan su restablecimiento.

Y nos falta el rincón de la calle quinta  hasta la calle octava, entre la carrera primera a  la carrera quinta. Es urgente  que se definan líneas de acción para completar el proceso de renovación. Especialmente en los inmuebles que dan la espalda a la calle quinta  entre las carreras cuarta a la primera, convertidos en escenario  para el reciclaje desorganizado  y la presencia insegura de habitantes de la calle.

El centro de Cali  es parte de la historia de la ciudad y aunque hay esfuerzos de instituciones que desde hace muchos años lo escogieron como su escenario natural espera otra mano del Estado para un proceso lógico de renovación.

Otro cuento diferente es el interés de quienes pretenden recuperar el área de los barrios San Nicolas, Obrero, Sucre y la zona de El Calvario. Asunto en el cual los habitantes deben ser los primeros beneficiados, no los primeros desplazados.

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