Una esperanza para aliviar la crisis carcelaria

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Cárcel Villahermosa
Cárcel Villahermosa

En marcha plan para descongestionar las cárceles de Villahermosa y Jamundí que tienen un grave hacinamiento de internos.

Mientras que en Bogotá la jueza 56 Penal del Circuito de Bogotá, Gloria Guzmán, tiene la obsesión de acabar con el hacinamiento en la cárcel La Modelo, en Cali un grupo de abogados litigantes decidieron donar unas horas de su tiempo para revisar expedientes y resolver la situación jurídica de algunos presos con el objetivo de descongestionar los centros penitenciarios de Villahermosa y de Jamundí.

Un día tras visitar La Picota, la jueza salió espantada al observar a los reclusos hacinados y enfermos. Una situación similar han vivido los defensores Germán Bolaños y Alejandro Arenas, miembros de la Colegiatura de Abogados Ligitantes de Cali, quienes decidieron diseñar un programa piloto para aliviar la crisis carcelaria.

De acuerdo con un informe de la Personería, la cárcel de Villahermosa tiene un hacinamiento del 350 %: su capacidad es de 1.700 personas, pero actualmente hay 5.830.

Tras fallar a favor del ministerio público, el Tribunal Superior de Cali ordenó que no se reciba un solo preso más en Villahermosa. Además en el intento de buscar soluciones, el director del Inpec, general Gustavo Adolfo Ricaurte, y el magistrado Wilson Ruiz, integrante del Consejo Superior de la Judicatura, consideraron opciones similares a las propuestas por la Colegiatura de Abogados Litigantes.

Manuel, Mario y Amalia (ver recuadro) serán tres de los cerca de 400 condenados que se aspira puedan salir de prisión en los próximos meses. El director de Villahermosa definió un espacio en el establecimiento carcelario para un juez de Ejecución de Penas, de manera que no haya necesidad de trasladar al interno y eso no sea una traba para el programa. La Secretaría de Gobierno Departamental contribuirá unos equipos para grabar las audiencias.

El abogado defensor Germán Bolaños explicó que el plan comenzó con los condenados porque es más fácil, teniendo una situación jurídica, adoptar la alternatividad penal, analizando la edad de la persona, el cumplimiento de la pena, la conducta, si la persona padece una enfermedad terminal. Aclaró que en el programa se exceptúan los delitos de lesa humanidad, concierto para delinquir, violaciones y sicariatos.

Los cien abogados de la iniciativa tendrán en cuenta que los reclusos están procesados por delitos menores como hurtos o lesiones personales, o que hayan cumplido las dos terceras partes de la condena, sean cabeza de familia o por vencimiento de términos.

 “Queremos aplicar justicia, gratuidad sin impunidad. Como abogados queremos aportar nuestro grano de arena, Cali es la primera ciudad que cuenta con este plan piloto de descongestión de las cárceles”, expresó el abogado, quien añadió que luego el programa seguirá con acusados e imputados.

“Hay 450 personas que están en la cárcel por delitos de falsedades, de porte ilegal de armas o de hurto que, al examinar sus casos, se encuentra que no son un peligro para la sociedad. No es lo mismo tener un acusado por porte, quien tiene una arma de fuego para cuidarse de los delincuentes que una persona que usa esa arma para cometer actos ilegales. Aunque sean juzgados por el mismo delito, se trata de casos objetivamente diferentes», subrayó el abogado.

Como alternativas de resocialización el programa ofrece que los internos cumplan con labor social y que las cárceles sean una especie de zona franca, donde los internos puedan ocupar el tiempo libre con la elaboración de cajas que a su vez se pueden comercializar. De esta manera Bolaños propone la vinculación de la Andi, Fenalco Valle y las cajas de compensación familiar.

Hace más de ocho meses se cerraron los locales, que estaban ubicados frente a la cárcel de Villahermosa, donde los internos vendían los zapatos que elaboraban en el centro penitenciario, según la Fundación Pres.o.s en Colombia.

“En la cárcel perdió una pierna”

María Oliva González no solo llora porque su hijo cumple una condena por un homicidio, sino porque en la cárcel él perdió una pierna. Cada día su estado de salud empeora debido a que en el centro penitenciario de Jamundí no se le ha prestado la atención que requiere este hombre que está en silla de ruedas. Su drama comenzó hace cuatro años cuando un día en medio de una riña con un amigo, los ánimos se exasperaron tanto que le disparó y le ocasionó la muerte. Un año después en venganza, alguien trató de matar a bala a Manuel, pero no lo logró sino que lo dejó inválido. En ese tiempo la Policía lo capturó, y Manuel aceptó su responsabilidad en el crimen, además de una condena de 18 años por homicidio agravado y porte ilegal de armas.

Al ingresar inicialmente a la cárcel de Villahermosa, por razones que no se explica la madre de Manuel, él sufrió una gangrena de tercer nivel, por lo cual fue necesario llevarlo al Hospital Universitario del Valle, HUV, donde estuvo internado durante tres meses. Los médicos no encontraron otra opción que amputarle la pierna para salvarle la vida. De ahí fue trasladado a Jamundí, donde se ha repetido el cuadro clínico y la familia teme que la bacteria se riegue por todo el cuerpo. Por ello están solicitando la casa por cárcel para brindarle la atención requerida. “Los glúteos se le siguen pudriendo, mi hijo llegó completo a la cárcel y me lo van a entregar medio. Me preocupa su situación médica, no tanto que se vaya a la casa, sino su salud”.

Cifras carcelarias

142 cárceles hay en 33 municipios de Colombia

116.600 presos hay en Colombia

40.000 personas están condenadas en Colombia

24.000 presos tienen prisión domiciliaria

3.200 personas ingresan cada mes a las cárceles del país

Una adicción que se convirtió en delito

Por tercera vez Mario cumpliría una condena en la cárcel de Villahermosa por el delito de tráfico de estupefacientes. Su adicción por la marihuana y el bazuco lo tiene tras la reja y con dos sentencias ya cumplidas. Hace varios años este hombre que ronda los 40 años comenzó a consumir alucinógenos tras un drama familiar: su hija perdió las extremidades inferiores tras electrocutarse por error. Desde entonces no pudo superar esa tragedia sino que se inmiscuyó en el mundo de las drogas. En una ocasión fue sorprendido por unidades de la Policía en un parque del sur de la ciudad, llevaba más de 20 gramos de cocaína, por lo que fue recluido en Villahermosa. Después de purgar la pena, regresó a la calle, sin dejar su hábito. Nuevamente fue sorprendido por los agentes en un expendio de drogas en el barrio La Isla o el sector llamado Puerto Bazuco. Hace un mes cayó de nuevo en una redada a la ‘olla’ de El Calvario, al encontrársele  papeletas de bazuco en sus pantalones. Ahora está en los pasillos de Villahermosa a la espera de que un juez le solucione su situación jurídica.

Cabeza de hogar

“Soy madre cabeza de hogar y mi mamá, de edad avanzada, está a cargo de mis dos hijos. En noviembre de 2008 me capturaron por homicidio simple y ya llevo detenida 54 meses. Por estudio y trabajo tengo derecho a una redención de 14 meses y tengo certificado de conducta buena y ejemplar. Les ruego encarecidamente estudiar mi caso para detención domiciliaria o con brazalete», le escribió a Bolaños una reclusa de la cárcel de Jamundí.

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